sábado, 30 de julio de 2016

REVIEW: A GUSSIED-UP GALA OF MOZART OPERA EXCERPTS

 By 


From left onstage, Matthew Polenzani, Marianne Crebassa, Christine Goerke and Nadine Sierra performing, and Louis Langrée conducting, “The Illuminated Heart” at Mostly Mozart. CreditHiroko Masuike/The New York Times


The Mostly Mozart Festival is now in many ways unrecognizable from its ancestor, “Midsummer Serenades — A Mozart Festival,” which began in 1966 when Lincoln Center’s new theaters opened, complete with air-conditioning.
Fifty years later, there’s far more contemporary music on the agenda. The festival has, of late, pulled the stage at David Geffen (once Avery Fisher, once Philharmonic) Hall a few rows into the audience and surrounded it with seating on three sides: In one fell swoop, at least some of the place’s infamous intimacy issues were solved.
This year, instead of opening with the standard orchestral concert, the festival officially began on Monday with “The Illuminated Heart,” lightly staged excerpts from Mozart operas. Alertly conducted by Louis Langrée and surrounded by vaguely atmospheric projections — excuse me, the program calls them “illuminations” — by the British theater artist Netia Jones, an impressive cast passed smoothly through 15 selections, heavy on popular favorites.
Was it an innovative introduction to this most canonical of composers? Not really. It was a greatest-hits gala, gussied up.
Which isn’t to say it wasn’t entertaining. It was hard to object to Peter Mattei, the peerlessly charismatic baritone, raging his way through “Vedrò mentr’io sospiro,” Count Almaviva’s aria of blustery revenge from “Le Nozze di Figaro.” In “Crudel! Perché finora,” from the same opera, Mr. Mattei’s insinuating sexuality fairly overwhelmed Nadine Sierra’s attractive, if slender, soprano.
Ms. Sierra spun a long, focused line in “Ruhe sanft,” from the rarity “Zaide.” Marianne Crebassa was a potent Sesto in two numbers of “La Clemenza di Tito.” Ana María Martínez brought her unsettled, dark-toned soprano to “Mi tradì,” from “Don Giovanni.” In “Dalla sua pace,” from that opera, Matthew Polenzani sang with what can only be called hot-blooded poise.
The evening’s climax was Christine Goerke’s rendition of the ferocious aria “D’Oreste, d’Ajace,” from “Idomeneo.” (René Jacobs will conduct a concertperformance of this underplayed opera at Mostly Mozart on Aug. 18.) Emoting with her usual generosity, Ms. Goerke reveled in her chocolaty middle voice, but sounded pinched as she pushed upward through her range.
When so much of Mostly Mozart now feels thoughtfully determined, a hit parade stands out more; while “The Illuminated Heart” was clearly organized with care, it felt a bit scattershot. And also a bit insubstantial: These operas are deep, dark works, but you wouldn’t know that from a presentation that took arias and ensembles from their contexts and placed them in innocuously pretty settings that made them feel merely decorative.
While contemporary work has entered the festival in a big way, that repertory has barely touched the Mostly Mozart Festival Orchestra’s core concert series — still stuck, more or less, in 1966. Even the helpings of Mozart stick to the standards (the “Jupiter” Symphony, Piano Concerto No. 21, the Requiem).
“The Illuminated Heart” kept to this pattern: All but a handful of the selections were from “Nozze,” “Così Fan Tutte” or “Giovanni.” The performance, attractive and polished, didn’t teach us anything about Mozart that we didn’t already know.

http://www.nytimes.com/2016/07/27/arts/music/review-mostly-mozart-festival-the-illuminated-heart-a-gussied-up-gala-of-mozart-opera-excerpts.html?rref=collection%2Ftimestopic%2FClassical%20Music&action=click&contentCollection=timestopics&region=stream&module=stream_unit&version=latest&contentPlacement=4&pgtype=collection&_r=0

EL TEATRO REAL INAUGURA TEMPORADA 2016-2017 EN SEPTIEMBRE

El Teatro Real despide su presente temporada animado por los elevados índices de ocupación de su sala, por la respuesta positiva del público y la crítica a sus propuestas artísticas y por la creciente implicación de la sociedad civil, empresas e instituciones en la financiación de su programación y actividades.
La próxima temporada, integrada en el trienio conmemorativo del Bicentenario del Teatro Real (2016, 2017 y 2018), ofrecerá un amplio espectro de propuestas musicales y artísticas interdisciplinares, en las que destacan las 8 nuevas coproducciones del Teatro Real: 4 con estreno en Madrid y las restantes presentadas previamente en los importantes teatros que se han unido al Real para la coproducción de las óperas.
Otello, de Verdi, inaugurará la temporada
 Otello, obra maestra de Giuseppe Verdi basada en el drama homónimo de William Shakespeare, inaugurará la próxima temporada, el 15 de septiembre, con una nueva coproducción del Teatro Real, la English National Opera —donde se estrenó, con muy buena acogida, en septiembre de 2014— y la Ópera Real de Estocolmo. 
La puesta en escena de David Alden, enmarcada en una derruida y sombría ciudad mediterránea, acentúa el conflicto interior de Otello, cuya inseguridad le conduce al abismo, siguiendo en el tortuoso camino perversamente diseñado por Iago.
Renato Palumbo, gran experto en el repertorio verdiano, estará al frente de un doble reparto de estrellas, encabezado por los tenores Gregory Kunde y Alfredo Kim, en el rol titular, y las sopranos Krassimira Stoyanova y Ermonela Jaho, en el papel de la desdichada Desdémona. 

Se ofrecerán al público muchas y distintas propuestas para acercarse al universo de Verdi y Shakespeare, con una serie de Actividades paralelas a la ópera, que arrancarán el 7 de septiembre, a las 20.15 horas con una nueva edición de ENFOQUES, coloquio protagonizado por los directores y artistas de Otello.

viernes, 29 de julio de 2016

ALBERT BOADELLA REPONE SU DON CARLO DE VERDI EN EL AUDITORIO DE EL ESCORIAL



A propósito de su rol de Felipe II en el Don Carlo de Verdi que se reestrenó ayer en el Teatro Auditorio de El Escorial, revisitamos la entrevista realizada al bajo Carlo Colombara para Opusmúsica (ya desaparecida) en el verano de 2010.





“CARLO COLOMBARA, EL BAJO TRANQUILO por Alicia Perris

Pocas veces se tiene la fortuna de poder entrevistar a un cantante de ópera tan versátil, amable y actual en el repertorio de los más famosos teatros líricos de todo el mundo, como ahora, cuando Carlo Colombara, el bajo de Boloña, se dispone con rigor pero relajadamente a ponerse a mi disposición  para una entrevista sin prisas y con pocas pausas.
Alumno de Paride Ventura, recibió en 1986 el reconocido premio G.B.Viotti en Vercelli como mejor cantante italiano. Un año después ganó el “Concorso As.Li.Co” en Milán y después llegaron el Premio Lauri Volpi en 1994, el Premio Orazio Tosi en 1995, el Premio Cappelli en 1999 y el Matassa d´Oro en 2002. Y no serán los últimos.
Con una voz bien timbrada y rica, llena de calidez, de una presencia sugerente en escena, debutó en el Teatro dell´Opera en Roma, con Silva (en el “Ernani” de Verdi), en el Teatro Comunale de Bolonia en “L´incoronazione” de Monteverdi, y en 1989 en Procida en “I vespri Sicialiani”, en La Scala de Milán, bajo la dirección de Riccardo Muti.
Mientras espero en el coche, a la sombra de un sol de primavera fuerte y caluroso, antes de que vinieran las lluvias tropicales de las últimas semanas, Colombara llega a las inmediaciones de la entrada de artistas del Teatro Real y levanta la vista mirando al horizonte, como buscando a alguien. Es pronto, pero entre sus virtudes, la puntualidad y esa seriedad y educación que, explica, echa tanto de menos en la Italia de hoy en día.
Viene vestido con ropa “casual” y se presenta, mientras solicita a la seguridad del teatro poder entrar en su camerino para la entrevista. Desgraciadamente, es la hora de la larga siesta mesetaria y no hay ningún responsable del Real que nos abra paso. Es una verdadera pena, porque una entrevista entre los gritos y las conversaciones de una cafetería cercana al teatro no reúne las mejores condiciones para charlar o trabajar. Pero aquí estamos, haciendo de la  necesidad virtud e intentando un entendimiento rápido que nos permita comunicarnos los dos de la manera más eficaz posible.
Le recuerdo que está en Madrid para cantar el Oroveso de “Norma” de Bellini, en versión concierto. “Cantar la Norma en concierto da igual, porque se trata de una ópera estática. Se entra, se canta y se sale”, me explica, esbozando una sonrisa. Y entonces abordamos un tema importante para él:


A.P: ¿Hace muchos años que vive en España?
C.C: Sí, 8 años, en Barcelona, que es bastante diferente de Madrid, Madrid es más austera.
A.P. Y en Barcelona están el mar y el Liceo…?
C.C: Sí, el clima de Barcelona es mejor. Yo llegué allí por casualidad. Inicialmente había trabajado en Menorca, me había invitado Juan Pons. Luego conocí a un abogado aficionado a la lírica que me dijo “¿por qué no vienes a Barcelona?”.
A.P: Además el Liceo tiene una gran tradición operística.
CC: Bueno, nosotros cantamos un poco en todas partes del mundo. Un teatro no es razón suficiente para elegir una ciudad para vivir. Aquí el teatro es muy joven  pero en el Norte de España hay una gran tradición.
A.P: Hace años la ópera se hacía en el Teatro de la Zarzuela. Eran los tiempos de Plácido Domingo, de Carreras, de Aragall, de Cappuccilli…
CC: He cantado en muchos teatros: en 1995 como Archibaldo en “L´amore dei tre Re” de Montemezzi, en 1906 como Zaccaria en “Nabucco” de Giuseppe Verdi. Con Zubin Mehta en la producción que se llevó a cabo al aire libre en la Ciudad Prohibida de Pekín. Fue una experiencia fabulosa, documentada en vídeo, DVD y CD.
A.P: También he leído que cantó en el Teatro Colón de Buenos Aires…
CC: El Colón es algo especial. Cuando fui a hacer allí las primeras pruebas me pareció tan inmenso, que no se veía el final. Y estaba asustado .Y además tiene una acústica única. Es uno de los teatros de ópera más bellos del mundo.
A.P: Ahora acaba de reinaugurarse, después de una restauración complicada e intensa de varios años…
¿Y qué tal el Reggio de Parma?
CC: Es un teatro difícil, con un público exigente.
A.P: ¿Volvería a vivir en Italia?
Carlo Colombara responde con rotundidad que “nunca más” y me sorprende mucho su seguridad.
CC: Sobre todo porque estoy bien aquí, en Italia se vive mal ahora. Hay muchos problemas. La gente está nerviosa, es maleducada. Afortunadamente no tengo grandes vínculos para vivir en Italia. Y todos aquellos con los que hablo me dicen “¡qué suerte, vivir en España!”. Así que creo que he hecho una buena elección.
A.P: ¿Cuáles son sus aspiraciones después de 27 años de carrera?
CC: Tener siempre la voz en forma y si hay nuevos papeles como “Don Quijote”, “Don Pasquale” y “Don Giovanni” y “Los cuentos de Hoffmann”… Este verano canto en Peralada. Prefiero los teatros más tradicionales, pero en verano es así.
Tengo trabajo en perspectiva.
A.P: En su repertorio abunda el Bel canto, Verdi, la ópera francesa, pero también “Los maestros cantores”…
CC: Yo canto casi siempre Verdi.
A.P: Tiene un repertorio muy rico
CC: Me gusta aceptar cosas nuevas. Me encantaría cantar Boris. Boris lo he grabado.
A.P: ¿Boris con por ejemplo, Gergiev como director? Gergiev estuvo en el Auditorio de El Escorial dirigiendo una “Tosca” y “El viaggio a Reims”…
C:C: ¿El del Escorial es un teatro pequeño?
A.P: También estuvo allí Muti con el Maggio Florentino y Verdi. ¿Cómo es el maestro Muti para trabajar con él?
C.C: Muti es muy exigente pero si te estima te trata bien.
A.P: Es napolitano pero no lo parece. Parece del Norte.
C.C: En realidad sí se ve su condición de napolitano en muchas cosas.
A.P: ¿Empezó con la música estudiando el piano?
C.C: Sí, me encantaba el mundo del teatro, pero con el piano siempre he sido un desastre, hasta hoy. Mi padre, que era fisioterapeuta, trabajaba con el padre de un tenor que le dijo “a  lo mejor Carlo tiene buena voz” Y estudié un aria como barítono de “Un ballo in maschera”.
A.P: Porque canta Carmen y es un rol de barítono.
C.C: Bueno, soy bajo. Me dijeron que tenía posibilidades si intentaba prepararme vocalmente. Me dijo mi maestro, Ventura, que estudiaríamos tres semanas y que si no iba progresando, no me cobraría nada. Luego le empecé a pagar algo así como 500 pesetas la clase. Todo comenzó como un juego, como barítono, luego mudé la voz.
A.P: ¿Qué le aconsejaría a alguien que comienza como cantante?
C.C: Hoy es difícil, las cosas han cambiado mucho. Los principiantes deben asegurarse con rapidez de que el maestro que han elegido es verdaderamente bueno porque hay gente que solo da clases por dinero y esto es una vergüenza. Hay que buscar un buen maestro y si luego de un tiempo breve no mejoras, hay que cambiar.
A.P: ¿Cuáles son sus papeles favoritos?
C.C: Los que tienen no solo interés vocal sino fuerza interior, como Boris, que son profundos. Hay otros como Macbeth, donde no es tan importante la palabra o el fraseo.
En la temporada 2008/9 el maestro Colombara cantó “Macbeth” en A Coruña, “I Puritani” en el Teatro Massimo de Palermo, un homenaje a Luciano Pavarotti con el “Requiem” de Verdi, “Nabucco” en el Teatro Valli de Regio Emilia y en Zurich, “Aída” en Roma y “Carmen” (como Escamillo) en las Termas de Caracalla en Roma, entre otras representaciones.
Este bajo boloñés a quien su amigo Ernest Descals le dedicó su tiempo y talento, plasmando su retrato, también cantó en Tokio, Berlín, Londres y la Ópera Nacional de Viena, la Arena de Verona y bajo la dirección de Franco Zeffirelli en Tel Aviv.
Colombara también suele grabar CD y DVD y participa en transmisiones televisivas, completando su métier de cantante no solo con representaciones operísticas sino también con versiones de concierto.
A.P: ¿Qué premios recuerda con más cariño?
C.C: Siempre el primero. Cuando me vino a buscar Teddy Reno, para llevarme a retirar el premio a Roma. Vino en coche y junto a él estaba su mujer, Rita Pavone, una cantante muy popular en los años 60, 70.
A.P: ¡Cómo, Rita Pavone era un mito! Su voz aguardentosa y rota, única, sus pecas…
C.C: Ella era muy famosa. Ir con los dos en su coche era sorprendente.¡Rita tenía una vitalidad! Sigue viviendo en Roma, siempre llena de vida..
A.P: ¿Qué recuerdos tiene de Bolonia en lo personal y musical?
C.C: Bolonia es una ciudad maravillosa que amo, aunque ha cambiado mucho. Voy bastante allí porque mi madre vive en esa ciudad. Soy hijo único con muchos amigos. Llevaba en tiempos una vida muy distinta de la que se hace hoy. Mi madre viene ahora a verme, es bastante activa. Aquella era una vida feliz, mi maestro de canto, el Conservatorio, el Teatro Comunale. Muchos recuerdos bellos. Aunque a los 18 años empecé a hacer giras para cantar.
A:P: ¿Qué suele leer? ¿Los clásicos?
C.C: ¡Me gustan tantas cosas! Cuando terminemos la entrevista esta tarde, por ejemplo, me voy al Prado. Soy hiperactivo. Me gusta leer, el ordenador, en cambio la televisión siempre está apagada en casa.
A.P: Su página web está muy bien hecha, es ilustrativa, rica.
C.C: Ah!, pero no la he hecho yo… (se ríe, divertido).
A.P: ¿Va a A Coruña a menudo?
C.C: Me gusta mucho su gente. Son hospitalarios. Voy casi cada año, este verano no, porque estaré en Peralada.
A.P: ¿Cómo ve la ópera en España?
C.C: Los problemas empiezan ahora pero España tiene una producción enorme. Italia en cambio invierte poquísimo en cultura: un 0,3% del PIB. Es una lástima. Solo quedan las cosas materiales, solo piensa la gente en el dinero, el dinero! España para un cantante es un buen lugar.
(Colombara utiliza un italiano claro conmigo, pero jugoso, evocador. Fácil para neófitos, nada dialectal. Y es paciente. Pero el murmullo del bar donde nos reunimos va en aumento).

A.P: ¿Cómo ve esta “Norma” que ha venido a cantar?
C.C: El “casting” es excelente, será una buena velada.
A.P: ¿Con qué directores está más cómodo trabajando?
C.C: Con los directores que saben hacer su trabajo y respetan al cantante y a los compositores, los autores. No estoy bien con los que reescriben la ópera porque tienen una “idea nueva”. Todos debemos ser humildes y reconocer que somos menos importantes que la ópera escrita. Hay que ser profesional sin inventar nada, porque está todo inventado.
A.P: ¿Qué opina de los montajes actuales, los más modernos?
C.C: La ópera vive porque el público se renueva. Pero hay jóvenes que nunca vieron ópera, entonces, cuando se representa una ópera tradicional como “Don Carlo” o “Ana Bolena” o “La Bohème”, el niño o el joven quiere ver esa ópera. Hay que respetar a todo tipo de público y no exclusivamente las exigencias de un director o un “regista”.
Esto en cuanto al discurso educativo. En lo referente al aspecto artístico, si moderno quiere decir tantas técnicas vanguardistas, las luces, las proyecciones… A veces veo la ópera italiana en que alguien dice “dame el puñal” y le dan una pistola. Esto no tiene sentido.
A.P: ¿No ha visto el montaje de Del Monaco para “Andrea Chénier” en Madrid, esta temporada? Fue precioso. Fui con mis alumnos y disfrutaron muchísimo. El ambiente de la Revolución Francesa, el universo de las Luces. Les encantó!
Carlo Colombara sigue por su parte, como en voz alta, reflexionando sobre este tema candente de la “modernidad” y las puestas en escenas poco tradicionales.
C.C: ¿Quiénes quieren estos montajes? El público no, los críticos, los snobs. Este tipo de propuesta es un pecado. La ópera debe ser una tradición que se renueva. Creen ser modernos pero no lo son, porque el público ya lo ha visto todo. El público quiere calidad y está pagando mucho dinero por una entrada.
A.P: El público aquí es bastante mayor. Hay que tener en general dinero y tiempo para estar pendiente de las funciones, de las entradas, de los horarios. Estar bastante desocupado.
C.C: De todas formas podrían hacer veladas exclusivamente para jóvenes, incluso con “casting” menos caros.
A.P: Entonces, ¿estuvo con Zeffirelli en Tel Aviv?
C.C: Sí he cantado con él a veces, en Tokio, en Nápoles, en Roma.
A.P: Me gustó la película que hizo sobre María Callas. El era un fan de María.
Y Usted como italiano, ¿Callas o Tebaldi?
C.C: A veces se tiene el grandísimo defecto de casarse con uno y matar al otro. La Callas era “la Norma” y Tebaldi “La Bohème”.
A.P: ¿Y la película sobre “Medea”, de Pasolini?
C.C: Es muy interesante.
A.P: Hubo una exposición sobre Pasolini muy completa en el Círculo de Bellas Artes. Su muerte parece un poco un final de etapa en Italia.
C.C: Sí, la época de Moravia, de Sciascia.
A.P: Medea parece de lo más sencillo de Pasolini.
C.C. Luego está El Decamerón…
A.P: Sí, algo más festivo y “Teorema” y “Porcile”, ¡qué películas! De la Italia de entonces nos llegaban propuestas muy distintas: Zeffirelli era un modelo, Pasolini otro. Y estaban Monicelli, Fellini y tantos otros. En aquella época era más difícil entenderlos que ahora. El paso del tiempo les ha prestado comprensión y contextualización.
A.P: ¿Cómo se definiría como cantante y como persona?
C.C: Como persona me tienen que definir los demás, los amigos y como artista esta pregunta debería responderla el público. Como cantante intento hacer honor a esta profesión. Como ser humano trato de llevar una vida limpia, justa.
A.P: ¿Le gusta viajar o viaja exclusivamente por necesidad de trabajo?
C.C: Sí, me gusta. He dado hasta la vuelta al mundo. Me fui a cantar a Santiago (de Chile) y de ahí visité la Isla de Pascua, Nueva Zelanda, Australia y Singapur. Nueva Zelanda es otro mundo, ¡qué verde!
A.P: Y en la Isla de Pascua qué hacía? No hay nada…
C:C: Salvo los moai. Allí tuve una experiencia malísima. Volcamos con un jeep en medio del desierto.
Parece que la aventura no está excluida de la vida de este cantante afable, reflexivo, que se esfuerza por estar en consonancia con el mundo.
A.P: ¿Dónde le gustaría vivir si pudiera elegir libremente?
C.C: Yo hago proyectos en Africa. Africa nos hace replantearnos todo y debo decir que allí la gente es pura, aunque haya necesidad y miseria.  Me gustaría radicarme en ese continente, en Malawi, donde colaboro con Save the Children. Es otro mundo, pero no sé si tendría la fuerza necesaria para poder hacerlo. Porque la gente que vive y trabaja allí es extraordinaria.
A.P: Muchísimas gracias por su tiempo. Piacere.
Me despido estrechándole la mano y pronunciando las palabras mágicas de rigor cuando falta un solo día para el estreno de Norma en el Real: Carlo,” in bocca al lupo”, le digo. “Crepi”, me contesta y se va alejando despacito entre el bullicio de los coches y los paseantes que empiezan a poblar las inmediaciones de la Plaza de Oriente después de una siesta interminable”.





Mañana publicaremos la reseña completa de la ópera citada.

Alicia Perris

ÀLEX RIGOLA Y NATALIA ÁLVAREZ SIMÓ, NUEVOS DIRECTORES DE LOS TEATROS DEL CANAL DE LA COMUNIDAD DE MADRID

 Rigola, que dirige la sección teatral de la Biennale de Venecia, estará al frente de la Sala Verde
 La Sala Roja estará a cargo de la comisaria de artes escénicas Natalia Álvarez Simó.
Los Teatros del Canal son el epicentro de la programación cultural de la Comunidad

Los Teatros del Canal de la Comunidad de Madrid estarán codirigidos a partir de la próxima temporada por Àlex Rigola y Natalia Álvarez Simó. El Gobierno regional ha tomado esta decisión teniendo en cuenta los importantes currículos de ambos directores y su reconocido prestigio, que contribuirán a fortalecer el papel de Madrid en el ámbito de las artes escénicas, asegurando el acceso de todos los madrileños a lo mejor de la cultura nacional e internacional.

La nueva estructura directiva responde a la necesidad de optimización de cada una de las salas de este gran espacio cultural, de todo el potencial de los Teatros del Canal, lo que ha llevado a crear una dirección colegiada. Así, desde la denominada Sala Verde, Àlex Rigola llevará a cabo una profunda labor en torno al hecho teatral con la mirada puesta en la escena internacional pero sin olvidar el trabajo español. Un trabajo que viene avalado por su paso por la Biennale de Venecia que lo ha convertido en referente indiscutible en el universo de las artes escénicas.

Por su parte, Natalia Álvarez Simó se centrará en la Sala Roja, otro de los grandes recintos de los Teatros, con una importante programación en torno a la danza y, también, a la nueva creación latinoamericana.
Entre los dos desarrollarán una programación equilibrada en la que se combinará lo más actual del panorama nacional e internacional, con títulos clásicos y propuestas para todos los públicos.
Àlex Rigola es director de escena, dramaturgo y escenógrafo. Ha dirigido espectáculos de teatro y ópera en el Teatro Real, el Centro Dramático
Nacional y el Teatro de la Abadía, entre otros espacios. De 2003 a 2011 dirigió el Teatre Lliure de la capital catalana y desde 2010 dirige la sección teatral de la Biennale de Venecia. Con una experiencia internacional de más de 15 años como director artístico, es uno de los nombres más importantes del mundo de las artes escénica, en teatros y festivales, de nuestro tiempo.
Natalia Álvarez Simó es comisaria de artes escénicas. En 2010 empezó a realizar las labores de coordinación y comisariado en el Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía. Entre 2013 y 2015 formó parte del proyecto europeo LEIM y desde 2007, ha trabajado en la Unidad Técnica de Iberescena, una red internacional dependiente de la SEGIB y que apoya la creación en américa Latina. En la actualidad coordina el proyecto ‘The Hundred…’ para la European Dancehouse Network (EDN).

Los Teatros del Canal, que han estado dirigidos por el reconocido dramaturgo Albert Boadella desde su inauguración en 2009, son el buque insignia de la cultura en la Comunidad de Madrid y cuentan con una amplia programación que combina montajes nuevos y clásicos, de la mano de creadores consolidados o prometedores, en la que tienen cabida los distintos géneros y modalidades escénicas.

‘WINTERREISE (VIAJE AL INVIERNO)’ DE SCHUBERT, ESTA TARDE EN EL TEATRO-AUDITORIO DE SAN LORENZO DE EL ESCORIAL


A cargo del barítono Damián del Castillo, solista en escenarios como el Teatro Real o la Scala de Milán
29 de julio de 2016.- La Oficina de Cultura y Turismo de la Comunidad de
Madrid presenta esta tarde al barítono Damián del Castillo en un recital en el que interpretará, acompañado por el fortepiano David Aijón, ‘Winterreise (Viaje de invierno)’, una de las obras clave de Schubert. El recital, que tendrá lugar a las 20.00 horas en el Teatro-Auditorio, está englobado en la programación del Festival de Verano de San Lorenzo de El Escorial.


Nacido en Úbeda (Jaén), Damián del Castillo ha cantado como solista en el Teatro Real, en el Teatro de la Zarzuela, el Auditorio Nacional de Madrid o la Sala Toscanini del Teatro de la Scala de Milán, entre muchos otros. Entre sus recientes actuaciones y próximos compromisos hay que destacar su presencia en el Teatro Real de Madrid (Death in Venice, Romeo et Juliette, La Traviata), un concierto en Nueva Orleans con la Louisiana Philharmonic Orchestra, varios conciertos de La Llama con la Orquesta de Euskadi, que fueron grabados y editados posteriormente en Deutsche Grammophon, Otello de Verdi en el Festival de Peralada y en el Teatro de la Maestranza, Otello de Verdi y Simon Boccanegra en el Liceu, Don Carlo en los Teatros del Canal e Il Barbiere di Siviglia en ABAO.
‘Winterreise (Viaje de invierno)’ es un ciclo de lieder compuesto por Franz Schubert, sobre poemas de Wilhelm Müller. Se trata de una de las obras que compuso en el último año de su vida y el conjunto de lieder en el que más trabajó. Representa la popular música de cámara en el siglo XIX y es una de las piezas más representativas del “ciclo de lieder”, género vocal que con Schubert pasa a la “gran forma”.

Consolidado como uno de los principales festivales de nuestro país, la música, la lírica y la danza llenarán las noches de la sierra madrileña hasta el próximo 6 de agosto.

ERTÉ: AN ART DECO GENIUS. RETURN TO ST PETERSBURG. ЭРТЕ – ГЕНИЙ АР-ДЕКО: ВОЗВРАЩЕНИЕ В ПЕТЕРБУРГ

21 июня 2016 года в Государственном Эрмитаже открывается выставка рисунков Эрте (настоящее имя – Роман Петрович Тыртов, 1892-1990), организованная Государственным Эрмитажем совместно с Grosvenor Gallery, Лондон, при поддержке Martin Lawrence Gallery, Нью-Йорк.
Дизайн костюма для «Триумфа Женщины» («Скандалы» Джорджа Уайта)
Эрте (Тыртов Роман Петрович; 1892–1990)
1926
Бумага, гуашь
Эрте - один из самых успешных мастеров ХХ столетия, чей талант нашел воплощение в области моды, прикладной графики, театрального оформления, кинематографа, дизайна, скульптуры и многого другого. 

Роман Тыртов родился в Санкт-Петербурге и с раннего возраста проявлял интерес к театру, живописи, графике и дизайну одежды. В 1912 году навсегда уехал из России и обосновался в Париже. В 1913-1914 годах начал работать как модельер у Поля Пуаре, который определял все наиболее важное и революционное в парижской моде начала ХХ века. Вскоре Тыртов уже разрабатывал костюмы, платья, реализовывавшиеся под маркой фирмы. Тогда и возникло артистическое имя Эртé, образованное сочетанием первых букв имени и фамилии. Молодой художник помогал Пуаре и в работе над спектаклями, на стилистику которых повлияли декорации и костюмы Бакста к дягилевским постановкам. Современники высоко оценили декорации и костюмы к первой постановке Пуаре по пьесе Жана Ришпена «Минарет». Среди актрис, занятых в спектакле, была экстравагантная танцовщица Мата Хари, костюмы для которой проектировал Эрте. 

В 1915 году Эрте заключил контракт с американским журналом «Harper's Bazaar», январский номер которого вышел с нарисованной Эрте обложкой. На протяжении двадцати лет каждый месяц журнал выходил с графической цветной картинкой художника. Также он писал заметки о моде, вел светскую хронику, помещал рисунки костюмов, аксессуаров, шляп, туфель, украшений, интерьерного дизайна. Помимо этого Эрте работал для «Vogue», «Cosmopolitan», «Ladie's Home Journal», «The Sketch» и других иллюстрированных изданий США, Англии и Франции. 

Вслед за журналами к Эрте обратились владельцы крупнейших нью-йоркских торговых фирм «Генри Бендель» и «Б. Альтман и Компания» с предложением о создании модных коллекций. В течение трех лет он создавал по две коллекции ежегодно, все дальше отходя от стилистики Пуаре: он придумал асимметричное декольте; его спортивного покроя мужские и женские костюмы обрели ту общность, которую позже назовут унисекс; в мужских костюмах он первым начал применять ткани, бывшие достоянием только женского гардероба, например, бархат. 

В годы войны на Лазурном берегу бурно развивалась театральная жизнь, и талант Эрте оказался востребован. В Монте-Карло он познакомился с Дягилевым, с которым впоследствии сотрудничал над «Дивертисментом» и несколькими балетными миниатюрами для Анны Павловой. В 1923 году в Париже Эрте работал над постановками для кабаре «Фоли-Бержер», «Батаклан», «Альгамбра», «Баль Табарэн», «Лидо», театров «Ренессанс», «Амбассадорс», «Дю Шатле», «Мариньи», «Буфф-Паризьен», театра Сары Бернар, Комической оперы и, наконец, Гранд Опера. Проекты Эрте представляли масштабные шоу, которые сменяли друг друга, конкурируя в выдумке, невероятной фантазии и масштабности. 

В феврале 1925 года Эрте отправился в Голливуд для создания костюмов и сценографии для двух фильмов студии «Метро-Голдвин-Майер» (MGM). Контракт был продлен, и в качестве художника по костюмам Эрте работал для первых звезд студии, лучших актрис немого кино. Он делал декорации и костюмы для наиболее известных лент тех дней: «Бен-Гур» Фреда Нибло, «Богема» Кинга Видора, «Безумие танца» Роберта Леонарда, «Мистика» Тода Браунинга. В 1925 году Эрте впервые устроил выставку своих работ в Нью-Йорке, в отеле Мэдисон. В следующем году уже в Париже, в галерее Шарпантье, прошла выставка его работ, созданных в Америке. Впервые его произведения непосредственно с выставки были куплены для государственных коллекций.
После Второй мировой войны Эрте уже не приглашали в журналы, не давали заказов на модную одежду. Жанр ревю уходил в тень, становясь консервативным. Надолго прекратились и американские заказы. Перелом случился в середине 1960-х годов вместе с появлением нового интереса к искусству Ар-деко. В 1966 году в Музее декоративного искусства в Париже прошла выставка «Год 25», посвященная юбилею знаменитой экспозиции 1925 года, а в Нью-Йорке отпраздновали 100-летие журнала «Харперс Базар». В 1967 году перед вернисажем выставки художника в галерее Гровнор в Нью-Йорке все 170 выставленных работ были приобретены музеем Метрополитен. Это было признанием Эрте классиком искусства ХХ века, «Гением Ар-деко». 

С конца 1960-х годов и до последних дней жизни мастер демонстрировал свои работы по всему миру. В 1970 году вышла в свет первая монография о художнике. Его 80-летие в 1972 году отмечалось в Париже, Нью-Йорке, Лондоне, Женеве. Журнал «Вог» посвятил его юбилею специальный номер. Би-би-си сняло о нем программу, основой которой стало интервью с художником. В 1979 году Смитсоновский институт сформировал выставку, которая три года демонстрировалась в США, Канаде и Мексике. 

В 1967 году Эрте оформил спектакль для Всемирной выставки Экспо в Монреале. В 1970 году он начал сотрудничество со звездой парижской сцены Зизи Жанмер и балетмейстером Роланом Пети, с которыми создал несколько постановок.

Большой успех у публики имели появившиеся тиражируемые печатные работы, литографии и шелкографии. Помимо новых произведений мастер воспроизводил композиции прошлых лет. Работа над отдельными сериями будет постоянно присутствовать в его творчестве поздних лет. «Алфавит», напечатанный в 1977 году, станет самым известным циклом мастера. 

На рубеже 1980-х годов он увлекся скульптурой из металла и эффектными приемами обработки поверхностей –полировкой, золочением, патинированием, использованием цветных лаков. Его последняя выставка называлась «Театр в бронзе». 

В 1983 году его достижения в искусстве были отмечены французским орденом Почетного легиона. Однако, большинство проектов в последнее десятилетие жизни Эрте связано с Соединенными Штатами. В 1989 году он работал над двумя постановками в Нью-Йорке. Последнюю свою постановку – Пасхальное шоу для Радио-Сити в Нью-Йорке – мастер увидеть не успел.

На экспозиции в Эрмитаже, ставшей первой в России выставкой Эрте, будут представлены 136 произведений из частной коллекции Майка Эсторика (Grosvenor Gallery, Лондон): акварели и гуаши, рисунки пером, несколько примеров печатной графики и 2 скульптуры. Родители нынешнего владельца коллекции собирали и продавали предметы искусства и вели дела Эрте в последние 20 лет жизни художника. В Эрмитаж приедет лишь небольшая часть их коллекции работ Эрте, но представляющая все периоды его творчества. Это работы, выполненные для модных домов Парижа до I мировой войны, рисунки костюмов для американских и французских модных журналов, обложки для «Harper's Bazaar». Около половины состава выставки – рисунки для театральных постановок: декорации и костюмы для опер, мюзик-холлов, бродвейских шоу. Представлены также большие графические серии «Цифры» и «Алфавит», получившие широкую известность благодаря сделанным с оригинальных рисунков гравюрам.

Куратор выставки – Михаил Олегович Дединкин, заместитель заведующего Отделом западноевропейского изобразительного искусства Государственного Эрмитажа.

К выставке подготовлен научный иллюстрированный каталог на русском и английском языках (издательство «Fontanka», Лондон, 2016), который предваряет вступление М. Б. Пиотровского, генерального директора Государственного Эрмитажа. Авторы статей: Михаил Дединкин, Майк Эсторик, актриса Барбара Стрейзанд, модельер Стэлла Маккартни. 

Выставка организована при поддержке журнала «Harper's Bazaar» и издательского дома «Коммерсант».

На выставке проводятся экскурсии:
27 июля, 10 августа и 24 августа в 18.00.

Стоимость дополнительного экскурсионного билета – 200 рублей. Билеты продаются в день экскурсии в кассах основного музейного комплекса.
Сбор группы – у главного контроля.


http://www.hermitagemuseum.org/wps/portal/hermitage/what-s-on/temp_exh/2016/erte/?lng=en

JOSÉPHINE DOUET. COUTURES. MUSEO DEL TRAJE MADRID


Fechas: 1 de junio - 18 de septiembre
Lugar: primera planta

La exposición permanente del Museo del Traje y las fotografías de la alta costura parisina que realizó Joséphine Douet durante una década esencial para la moda contemporánea (2000-2010), se presentan yuxtapuestas para generar un discurso alrededor de la historia del traje que evidencia el ciclo interminable de influencias e inspiraciones. Una exposición del circuito dePhotoEspaña 2016.

El Museo del Traje mostrará la otra cara de los desfiles de alta costura, la que se desarrolla en el backstage, a través de las imágenes de la fotógrafa Joséphine Douet, una fotógrafa francesa asentada en Madrid, que durante diez años fotografió la parte menos visible de los desfiles de alta costura en París. A lo largo de su carrera ha fotografiado a personalidades tales como Rufus Wainwright, Sophie Auster, Alexander McQueen, Christian Lacroix, Maison Valentino, Viktor & Rolf, Loewe, etc., y su trabajo se ha visto publicado en cabeceras como Rolling Stone, Vanity Fair, Elle, Esquire, GQ, Liberation, El País, Paris Match o Harper’s Bazaar.

La exposición, comisariada por Diego Alonso (Mondo Galería), consta de 25 imágenes. En su recorrido se podrán encontrar guiños sugerentes que destacan semejanzas estructurales que existen entre un traje autóctono Payés y un vestido de Alta Costura de Givenchy, o bien un traje que estuvo de moda en Madrid en los años 40 y un tallieur de una pasarela de Armani a comienzos del siglo XXI.

Comisario: Diego Alonso
Organiza: Museo del Traje y Mondo Galería
Lugar: primera planta

Tarifa general: 3 Euros

Información: 
91 050 47 08 (lunes – viernes | 10:00 – 15:00) 


http://museodeltraje.mcu.es/index.jsp?id=887&ruta=3,16