Il Trovatore de Giuseppe Verdi: El insoportable peso del pasado. Círculo de Bellas Artes. 7 de julio
Se trata de una novela escrita
por el escritor romántico español Antonio García Gutiérrez*, que luego
filtrada por el libretista Cammarano y el compositor Giuseppe Verdi,
se convirtió en una de las tres partituras de la llamada trilogía, conformada,
además, por Rigoletto y la Traviata. Es una de las obras más emblemáticas de
Giuseppe Verdi.
La literatura funciona
frecuentemente como un ejercicio de memoria histórica o literatura testimonial.
Autores contemporáneos recurren a la escritura para rescatar del olvido sucesos
traumáticos (guerras, dictaduras, genocidios), dando voz a los vencidos y
permitiendo a las sociedades elaborar sus duelos. Así, se reescriben los mitos,
es decir, el pasado de la propia literatura nutre el presente. Y los libros se
convierten de esta forma en la transmisión de los guardianes de la memoria
social e individual.
Según se señala en los
preliminares de la convocatoria del Círculo ad hoc, “a pesar de pertenecer a
esta “trilogía popular” Il Trovatore presenta muchas diferencias y parece más
tradicional en comparación con los contenidos de denuncia y de crítica social
de las otras dos obras cumbre de Verdi.
Il Trovatore es un melodrama
purísimo, enfocado en el triángulo amoroso tenor-soprano-barítono y donde no
podemos encontrar a un verdadero protagonista, como Violetta o Rigoletto,
porqué los cuatros personajes principales (Manrico, Leonora, El Conde y Azucena)
son perfectamente simétricos y ocupan la escena más o menos por la misma
duración e importancia.
En Trovatore la protagonista es la música, un manantial continuo de melodía popular y refinada al mismo tiempo, y la visión de una España medieval muy nocturna (prácticamente todas las escenas se desarrollan por la noche) y bastante imaginaria.
Los personajes no son realistas como los de Traviata, y la imagen de esta Edad Media es más que nada una abstracción de situaciones y de relaciones entre hombres y mujeres, pobres y ricos, marginados y poderosos que se pueden encontrar en cada momento de la historia. Pasiones sin límites, orgullo, desesperación, celos, magia y sacrificio son las características más destacadas de este “último melodrama clásico”, que acepta todas las reglas del “Belcanto” (por ejemplo la estructura Recitativo-Aria-Cabaletta), pero introduciendo por la primera vez unas formas atípicas y novedosas de canto y de expresión (como la famosa aria de Azucena “Condotta ell’era in ceppi” o el milagroso “Miserere” de Leonora y coro), que anticipan el Verdi maduro de Ballo in Maschera o Don Carlos”.
El Círculo de Bellas Artes
destaca que esta es una nueva entrega de la colaboración con el Teatro Real,
que programa Il Trovatore del 29 de junio al 20 de julio de 2026, y en la que
vuelven a coincidir el director del Círculo de Bellas Artes, Valerio Rocco, y
el director de la Escuela Italiana de Madrid y director de escena de diversas
óperas, Massimo Giuseppe Bonelli.
En un día muy caluroso en la
capital, la institución, que cumple 100 años, ofreció a todos los paseantes, su
refugio refrescante, para hacer frente a la situación climática del estío
madrileño. Esta charla, además, fue un regalo verdiano suplementario.
Alicia Perris
*Antonio María de los Dolores García Gutiérrez (Chiclana de
la Frontera, 5 de julio de 1813-Madrid, 6 de agosto de 1884) fue un dramaturgo
español de corte romántico, escritor y libretista de zarzuela y responsable de
la obra que Verdi y Cammarano trasladaron al género lírico.
El período histórico de su crecimiento y formación, el del
absolutismo de Fernando VII (1814-1833), influyó y conformó su personalidad y
carácter, siempre defensor de la libertad y enemigo de la opresión que se
tradujo en sus obras, plenamente enmarcadas en el período romántico y contrario
a las Guerras (civiles) Carlistas. Aunque la trama de Il trovatore no es real,
sí se ambienta en la revuelta que en 1413 el conde Jaime II de Urgel levantó
contra el rey de Aragón, Fernando I. La mayor parte de la acción se desarrolla
en una torre de planta rectangular del Palacio de la Aljafería, en Zaragoza,
todavía en clave medieval.
En 1836 su drama romántico El trovador tuvo un éxito enorme y
su estreno el más aplaudido y aclamado en la historia del teatro español y fue
una de las dos óperas de Verdi basadas en sendos dramas de García Gutiérrez: Il
trovatore (1853) y Simón Boccanegra (1857). En este caso, la venganza, el amor
y el pasado, la predestinación como eterno presente sin futuro son las marcas
de casa Verdi, muy reconocibles. (Texto incluido en la reseña de la revista
musical especializada, Operaclick de Milán).
https://www.operaclick.com/recite/2026/07/11/madrid-teatro-real-il-trovatore















