EXPOSICIÓN SEBA CALFUQUEO, CAUTÍN
Pocos ríos marcan un espacio como el Cautín marca la
Araucanía, la región chilena perteneciente al Wallmapu —territorio originario
del pueblo mapuche—, una tierra atravesada por sucesivas colonizaciones que han
intentado reducirla a un mero recurso extractivo: desde las primeras misiones
evangelizadoras hasta el proceso contemporáneo de privatización del agua.
Así,
el río Cautín no es —en la primera exposición individual en Europa de la
artista mapuche Seba Calfuqueo (Santiago de Chile, 1991) que presentan el museo
y TBA21— un simple cauce de agua, sino un territorio vivo y complejo, compuesto
de rocas, arena, animales, plantas, espíritus protectores y seres humanos.
Cautín es el resultado de varios años de investigación en
torno a este río, donde Calfuqueo actúa como traductora de las fuerzas que lo
habitan, dándoles forma a través de distintos lenguajes: cerámicas zoomórficas
que representan especies endémicas decoradas con materiales sintéticos, video
animaciones que revisitan relatos fundacionales del pueblo mapuche o pinturas
bordadas de la región a partir de archivos históricos y flora local. A este
entramado se suma el propio cuerpo de la artista, que habita la exposición a
través de una vídeo performance.

La muestra propone un recorrido cíclico, a contracorriente,
que ensaya otras maneras de imaginar el tiempo y el territorio. Frente a la
visión del río como mero recurso natural separado de la tierra, Cautín
despliega un espacio híbrido donde lo sagrado y lo impuro conviven, donde la
tensión entre fuerzas heterogéneas genera equilibrio, creatividad y vida. Un
río que nace en el océano. Un río que es tierra, ranas minúsculas, rocas
filosas, llantén menor, espíritus protectores. Un río que es lugar de reunión.
Un río que desemboca en el cielo.
Cautín es una exposición de TBA21 Thyssen-Bornemisza Art
Contemporary y el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza, producida en colaboración
con el Centro Cultural La Moneda (Santiago de Chile). Todas las obras de la
muestra son encargos de nueva creación de TBA21.
Comisaria: Marina Avia Estrada.
EXPOSICIÓN MARITSHUIS, MUSEO
THYSSEN-BORNEMISZA
Obras maestras de La Haya
Del 9 de octubre de 2026 al 10 de enero de 2027
El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza y la Mauritshuis de
La Haya intercambian de forma simultánea veinticinco obras destacadas de
sus colecciones permanentes gracias a un acuerdo de colaboración entre ambas
instituciones. En el caso de Madrid, se presenta un conjunto excepcional de
obras maestras de los Países Bajos del siglo XVII -entre ellas Vista de Delft
(h. 1660-1661) de Johannes Vermeer-, reunidas en las denominadas salas
clásicas, un nuevo espacio expositivo del museo, cercano a las estancias
dedicadas a esta misma escuela, ofreciendo así una visión más completa de esa
extraordinaria y fecunda centuria.
La vinculación de la familia Thyssen-Bornemisza con los
Países Bajos se remonta a comienzos del siglo XX, ya que Heinrich (1875-1947)
se había instalado en La Haya tras la revolución húngara de 1919. Fue
precisamente en esta ciudad donde nació y transcurrió la infancia de Hans
Heinrich.
A los lazos financieros y a la plataforma empresarial creada allí se
unió su pasión por la pintura holandesa, uno de los capítulos más brillantes de
su coleccionismo, iniciado por Heinrich y continuado por su hijo Hans Heinrich,
quien orientó sus primeras adquisiciones en los años cincuenta del siglo XX
hacia los maestros holandeses del siglo XVII.
Precisamente Róterdam fue, en 1959, la ciudad elegida para
iniciar la gira internacional de presentación de su colección y actualmente, el
conjunto de pintura holandesa del siglo XVII constituye uno de los grandes
activos del museo, completando de manera extraordinaria el panorama museístico
español.
Las obras procedentes de la Mauritshuis que forman parte de
la exposición que se presenta en Madrid abarcan un arco cronológico que se
inicia hacia 1615 y se cierra en 1705.
Las 25 pinturas se exhiben temáticamente a lo largo de tres
salas. La primera está dedicada a los bodegones y a la pintura de género, con obras
de Ambrosius Bosschaert, Jan Baptist Weenix, Adriaen Coorte, Pieter van
Anraadt, Gerard ter Borch, Gerrit Dou, Pieter de Hooch, Abraham van Beyeren,
Pieter Claesz, Nicolaes Maes y Jan Steen.
El segundo espacio se abre a los
paisajes y a las composiciones con figuras e incluye obras de Pieter Saenredam,
Jan Both, Rembrandt van Rijn, Frans Hals, Jacob van Ruisdael, Salomon van
Ruysdael, Gerrit van Honthorst y Hendrik Avercamp. En la tercera sala, por
último, se muestran El Jardín del Edén y la caída de Adán y Eva, realizada por
Jan Brueghel el Viejo y Rubens, y, en un espacio destacado, una de las grandes
obras de paisaje de todos los tiempos: la
Vista de Delft de Vermeer.
Información, Prensa Museo Thyssen-Bornemisza
Fotos. Julio Serrano