sábado, 17 de enero de 2026

MILI­TAN­CIA, REPRE­SIÓN Y MEMO­RIA: “LA OTRA JUVE­NI­LIA”, NUEVA EDI­CIÓN (PARA CLARÍN, O0SVALDO AGUIRRE)

Una inves­ti­ga­ción sobre el acti­vismo polí­tico y los años de la dic­ta­dura en el Cole­gio Nacio­nal de Bue­nos Aires.

Espe­cial para Cla­rín Osvaldo Agui­rre

16 enero 2026

San­tiago Garaño y Wer­ner Per­tot eran alum­nos de segundo y de ter­cer año del Cole­gio Nacio­nal de Bue­nos Aires cuando par­ti­ci­pa­ron en el Puente de la Memo­ria, un acto en el que las auto­ri­da­des reco­no­cie­ron a los exa­lum­nos desa­pa­re­ci­dos durante la última dic­ta­dura cívico-mili­tar. 

Corría el año 1996 y aquel home­naje “sem­bró las pri­me­ras inquie­tu­des que nos lle­va­ron a escri­bir este libro”, según recuer­dan en La otra juve­ni­lia, una inves­ti­ga­ción tan minu­ciosa como emo­tiva de la mili­tan­cia y la repre­sión polí­tica en el Cole­gio fun­dado por Bar­to­lomé Mitre en 1863.

En su cuarta edi­ción, por el Fondo de Cul­tura Eco­nó­mica, La otra juve­ni­lia incluye pró­lo­gos de José Pablo Fein­mann y la Madre de Plaza de Mayo Vera Jarach; tes­ti­mo­nios de Mar­celo Brodsky, Miriam Lewin, Juan Sali­nas y Hora­cio Ver­bitsky, entre otros; y epí­logo del his­to­ria­dor Enri­que Car­los Váz­quez. El libro se publicó por pri­mera vez en 2002 y sigue abierto, por­que “la memo­ria es una recons­truc­ción ince­sante de aque­llo que no nos deja en paz”, afir­man Garaño y Per­tot.

La his­to­ria del Cole­gio Nacio­nal de Bue­nos Aires no carece de biblio­gra­fía pero el período que trans­cu­rrió entre 1973 y 1983 fue con fre­cuen­cia omi­tido en las memo­rias ins­ti­tu­cio­na­les, según los auto­res de La otra juve­ni­lia.

Desde media­dos de los años 90, sin embargo, la cró­nica, el arte y la fic­ción rei­vin­di­ca­ron el “pasado negro” con títu­los como Franca, la his­to­ria de una desa­pa­re­cida, de Gus­tavo Szu­lansky, sobre Franca Jarach, desa­pa­re­cida a los 18 años en la Escuela de Mecá­nica de la Armada; Buena memo­ria, el ensayo foto­grá­fico de Mar­celo Brodsky dedi­cado a su her­mano Fer­nando y a Mar­tín Ber­co­vich, tam­bién desa­pa­re­ci­dos durante la dic­ta­dura; y Cien­cias mora­les, la novela de Mar­tín Kohan que reci­bió el Pre­mio Herralde.

Más de cin­cuenta entre­vis­tas

Garaño y Per­tot nacie­ron en Bue­nos Aires en 1981 y no vivie­ron la his­to­ria que cuen­tan. Con tal fin, hicie­ron más de cin­cuenta entre­vis­tas con exa­lum­nos, pro­fe­so­res, no docen­tes, pre­cep­to­res y fami­lia­res que fue­ron pro­ta­go­nis­tas o tes­ti­gos de la época, mate­rial digi­ta­li­zado y puesto en acceso público por el Coni­cet.

Ade­más desa­rro­lla­ron un extraor­di­na­rio tra­bajo de archivo, donde se des­ta­can entre otros hallaz­gos la colec­ción de la revista Aris­tó­cra­tas del saber, publi­cada por estu­dian­tes de manera clan­des­tina, y pape­les que docu­men­tan la com­pli­ci­dad del exvi­ce­rrec­tor Icas Edgardo Jorge Mici­llo con la ideo­lo­gía del terro­rismo de Estado y la dela­ción de alum­nos y docen­tes ante los mili­ta­res y la Secre­ta­ría de Inte­li­gen­cia del Estado (SIDE).

El título del libro refiere al que Miguel Cané publicó en 1882 y al cam­bio de sen­tido que la gene­ra­ción de 1973 pro­yectó en la for­ma­ción peda­gó­gica que se asig­naba el cole­gio, según Enri­que Car­los Váz­quez: “De clase diri­gente del país libe­ral a van­guar­dia de una revo­lu­ción con­tra ese país libe­ral”. Una etapa que tuvo su “pri­ma­vera” entre junio y sep­tiem­bre de aquel año, cuando Raúl Ara­gón (1929) se desem­peñó como rec­tor.

La otra juve­ni­lia recons­truye la his­to­ria polí­tica del Cole­gio entre 1971 y 1986 a tra­vés de tres capí­tu­los exten­sos: “Antes”, cen­trado en el período de Ara­gón como rec­tor; “La dic­ta­dura”, sobre la repre­sión ini­ciada durante el rec­to­rado de Eduardo Aní­bal Rómulo Mani­glia, un pro­fe­sor sin mayo­res ante­ce­den­tes y subo­fi­cial en reserva apo­dado “la Bes­tia”; y “Des­pués”, con la recu­pe­ra­ción de la demo­cra­cia y las accio­nes de memo­ria. El libro incluye foto­gra­fías, fac­sí­mi­les de docu­men­tos y una nómina de 108 exa­lum­nos y un pro­fe­sor víc­ti­mas del terro­rismo de Estado; “por las carac­te­rís­ti­cas clan­des­ti­nas de la repre­sión, la lista sigue abierta”, dicen los auto­res.

La recons­truc­ción se pro­fun­diza ade­más con el archivo, a tra­vés de apar­ta­dos que atra­vie­san la his­to­ria: “des­plie­gue de voces”, donde Garaño y Per­tot recu­pe­ran entre­vis­tas perio­dís­ti­cas y comu­ni­ca­cio­nes inter­nas del cole­gio, y “los mili­tan­tes caí­dos”, sem­blan­zas de exa­lum­nos.

La repre­sión comenzó antes de la dic­ta­dura mili­tar y se ins­cri­bió de modo des­car­nado con el ase­si­nato de Eduardo Hora­cio Beker­man, per­pe­trado el 22 de agosto de 1974 por la Alianza Anti­co­mu­nista Argen­tina.

Ara­gón deci­dió que Beker­man fuera velado en el claus­tro cen­tral del cole­gio. El rec­tor no era pero­nista ni de izquierda, y con la demo­cra­cia fue secre­ta­rio de la Cona­dep y con­ti­nuó una des­ta­cada tra­yec­to­ria como docente.

Durante su ges­tión con­dujo un plan­tel de pro­fe­so­res hete­ro­gé­neo, sin per­se­guir a los que habían apo­yado a la dic­ta­dura pre­ce­dente, per­mi­tió la mili­tan­cia polí­tica fuera del hora­rio de clase y res­paldó ini­cia­ti­vas de los alum­nos: “Los chi­cos están con­ven­ci­dos de que hay que cam­biar el sis­tema”, dijo.

Entre otras inno­va­cio­nes, Ara­gón creó un Depar­ta­mento de Par­ti­ci­pa­ción Estu­dian­til y las “Mesas de Tra­bajo para la Recons­truc­ción Nacio­nal”, donde pro­puso dis­cu­tir el his­tó­rico per­fil eli­tista del cole­gio y el sen­tido “de la vuelta olím­pica” con que los estu­dian­tes fes­te­ja­ban la gra­dua­ción.

La desig­na­ción de Alberto Otta­la­gano como inter­ven­tor de la Uni­ver­si­dad de Bue­nos Aires clau­suró abrup­ta­mente la etapa: el nuevo rec­tor, Mario Garda, con­trató a mili­tan­tes de Guar­dia de Hie­rro como pre­cep­to­res, prohi­bió el cuerpo de dele­ga­dos, ins­tauró un exa­men de ingreso, toleró la irrup­ción de hom­bres arma­dos para disol­ver una asam­blea y pro­mo­vió la expul­sión de estu­dian­tes.

Fra­ses de Jorge Rafael Videla

La repre­sión se inten­si­ficó con el rec­tor Mani­glia y el vice­rrec­tor Mici­llo, pues­tos en fun­cio­nes antes del golpe del 24 de marzo de 1976. Según deta­lla La otra juve­ni­lia, el piza­rrón del hall de entrada del cole­gio ostentó fra­ses de Jorge Rafael Videla mien­tras las nue­vas auto­ri­da­des dis­pu­sie­ron cesan­tías de pro­fe­so­res e inte­rro­ga­to­rios de alum­nos, se obse­sio­na­ron por la vigi­lan­cia al punto de con­si­de­rar el pelo largo un indi­cio de sub­ver­sión y “cola­bo­ra­ron con infor­ma­ción cada vez que se lo requi­rie­ron” jefes mili­ta­res que esta­ban a cargo de cen­tros clan­des­ti­nos de deten­ción.

El clima impuesto durante la dic­ta­dura puede con­den­sarse en la orden de un pre­cep­tor a los alum­nos: “Hablen en silen­cio”. Las san­cio­nes no fue­ron menos absur­das, como obli­gar a un curso a subir y bajar esca­le­ras sin inte­rrup­ción.

El libro de San­tiago Garaño y Wer­ner Per­tot se publicó ori­gi­nal­mente en 2002.

Pero al mismo tiempo comenzó a ges­tarse una nueva rebel­día, que comenzó a mani­fes­tarse con la revista Aris­tó­cra­tas del saber (el título fue una apro­pia­ción iró­nica de una frase de Mani­glia), se incre­mentó con la aper­tura polí­tica des­pués de la gue­rra de Mal­vi­nas y llevó a la crea­ción del Cen­tro de Estu­dian­tes del Nacio­nal de Bue­nos Aires el 11 de octu­bre de 1982 y a la mili­tan­cia en dere­chos huma­nos.

En el acto Puente por la Memo­ria la madre de Plaza de Mayo María Adela Anto­ko­letz con­vocó a los jóve­nes a “com­po­ner en sus pro­pias his­to­rias el cua­dro del pasado”. En ese sen­tido la ree­di­ción de La otra juve­ni­lia “parte de la idea de, una vez más, conec­tar gene­ra­cio­nes”, dicen los auto­res.

Si en su pri­mera apa­ri­ción “auguró lo que estaba por venir y fue un emer­gente de una época de lucha colec­tiva con­tra la impu­ni­dad”, la expec­ta­tiva es ahora trans­mi­tir los hechos a los jóve­nes y “que la expe­rien­cia de este libro sea con­ta­giosa, que otros se apro­pien del pasado, que las his­to­rias se mul­ti­pli­quen, que la memo­ria no se pierda”.

San­tiago Garaño es doc­tor en antro­po­lo­gía y pro­fe­sor en la Uni­ver­si­dad de Bue­nos Aires, y autor ade­más de Deseo de com­bate y muerte. El terro­rismo de Estado como cosa de hom­bres (2023). Perio­dista y licen­ciado en letras, Wer­ner Per­tot publicó entre otros libros Los días sin López. El tes­tigo desa­pa­re­cido en demo­cra­cia (con Luciana Rosende, 2013). “Toda­vía queda un tra­bajo muy arduo: recu­pe­rar las his­to­rias de vida de cada una de estas per­so­nas”, dicen sobre los desa­pa­re­ci­dos y ase­si­na­dos que fue­ron alum­nos del Cole­gio Nacio­nal de Bue­nos Aires.

https://www.pressreader.com/argentina/clarin/20260116/282200837316181

17 DE ENERO. DÍA DE SAN ANTÓN, PATRÓN DE TODOS LOS ANIMALES, ESOS COMPAÑEROS


 

miércoles, 14 de enero de 2026

KRIELAARS, MICHAEL. AL SON DE LA UTOPÍA: LOS MÚSICOS EN TIEMPOS DE STALIN. GALAXIA GUTENBERG

 

Componer en la Unión Soviética bajo el régimen de Stalin no fue una tarea fácil. En 1932, la música, como las demás disciplinas artísticas, fue reducida a una única doctrina: la del realismo socialista. La finalidad del arte era servir al Estado. Los músicos tuvieron que someterse a la línea ideológica del partido.

Algunos la sortearon como pudieron; otros, sin embargo, no se doblegaron, y sus obras fueron prohibidas, sus conciertos cancelados y ellos relegados al olvido. Eso sucedía en el mejor de los casos, porque en el peor se los destinaba a campos de trabajo en Siberia o simplemente eran ejecutados.

 Músicos de la altura de Dmitri Shostakóvich y Serguéi Prokófiev e intérpretes de fama internacional como Mstislav Rostropóvich, Sviatoslav Richter, David Oistrakh, Leonid Kogan y Mariya Yúdina fueron capaces de crear melodías sublimes en las circunstancias más hostiles y oscuras. Pero esa política represora no sólo se circunscribió a la música clásica. 

La Asociación Rusa de Músicos Proletarios (RAPM) se ocupó también de la música ligera.

 Era conocida la afición de Stalin por ese tipo de música, así que, en consecuencia, la represión fue menor que en la música y la literatura clásicas. Pero, con todo y con eso, los intérpretes no podían bajar la guardia. Klavdia Schulzhenko se convirtió en una de las personas más famosas de la Unión Soviética con sus canciones de amor. A pesar de ello, estuvo siempre vigilada por el régimen y muchas de sus canciones fueron prohibidas.

También Vadim Kozim, con sus tangos y canciones gitanas, se hizo inmensamente popular, aunque por su homosexualidad fue deportado a Kolimá, donde estuvo recluido ocho años.

En Al son de la utopía, Michel Krielaars hace un retrato espléndido de la dificultad y la lucha que supuso, para los músicos que vivieron en el periodo estalinista, trabajar en un clima de arbitrariedad, denuncia y terror.

https://www.galaxiagutenberg.com/producto/al-son-de-la-utopia/

AMERICAN REVOLUTION ART. MET MUSEUM

This special installation marks the 250th anniversary of the Declaration of Independence, the founding document of the United States of America. Featured works from across The Met offer a wide view of the roots, course, and aftermath of the Revolutionary War (1775–1783)—from early conflicts between colonists and Indigenous peoples to George Washington’s voluntary retirement, in 1797, from his two-term presidency.

Rarely seen prints reveal the transatlantic circulation of news about the struggle for independence during a fractious political period. 

This window into the era’s print culture highlights the global dimensions of the rebellion, the contested ideas about liberty that shaped it, and its consequential outcomes. 

Also on view are American and European works of art that depict a range of significant individuals. These include the Wampanoag chief Metacomet, whose battles with early colonists laid the groundwork for revolution; the African American poet Phillis Wheatley, who raised her voice against an expansive tyranny in her call for emancipation; patriots and presidents such as Paul Revere and George Washington.

The Mohawk leader Thayendanegea, who allied with the British in an effort to retain Indigenous sovereignty; and iconic contributors to the Declaration of Independence John Adams, Benjamin Franklin, and Thomas Jefferson.

Together, these artworks acknowledge multiple complex and intertwined histories that continue to resonate in the United States and beyond, some two and half centuries later.

19 de enero–6 de agosto de 2026

Upcoming at The Met Fifth Avenue in Gallery 758

Free with Museum admission

This special installation is made possible by Kimba Wood and Frank Richardson.

https://www.metmuseum.org/es/exhibitions/revolution

LE DIVAS DI OFFENBACH, CD. VÉRONIQUE GENS, SOPRANO. HERVÉ NIQUET, DIRETTORE

 


Comporre

Jacques Offenbach

Artista

CORO E ORCHESTRA NAZIONALE DEL PAYS DE LA LOIRE

Hervé Niquet direttore

Véronique Gens soprano

Il talento narrativo di Véronique Gens non ha bisogno di presentazioni; è un'eminente ambasciatrice della mélodie e tragédie lyrique francesi in tutto il mondo. "Fallci ridere!" dice questo brillante programma, ideato in collaborazione con Alpha Classics.

'Les Divas d'Offenbach' presenta tutte le sfaccettature del prolifico Jacques Offenbach - operetta, opéra-bouffe, fiabe e opéra-comique - le sue famose arie da La Belle Hélène, La Grande-Duchesse de Gérolstein e La Périchole, così come opere inedite registrate qui per la prima volta.

Ci sono sezioni di opere importanti che non furono incluse nella versione finale, così come rarità della musica di scena come Valéria, Le Roman comique, Geneviève de Brabant e La Boulangère a des écus, un'opera che oggi praticamente non viene mai eseguita ma che ottenne grande successo nel 19th secolo.

 

Il collaboratore di lunga data di Gens, Hervé Niquet, dirige con stile e passione il Chœur et Orchestre National des Pays de la Loire.

COLOSSEO, PARCO ARCHEOLOGICO ROMA. APRE LA CASA DEI GRIFI CON LE VISITE IN TEMPO REALE


Il Parco archeologico del Colosseo apre al pubblico la Casa dei Grifi, il secondo dei 10 progetti previsti nel Piano Nazionale di Ripresa e Resilienza Caput Mundi nell’ambito della Missione 1 Digitalizzazione, Innovazione, Competitività, Cultura e Turismo. 

Si tratta di una delle domus repubblicane più antiche del Palatino, rinvenuta da Giacomo Boni agli inizi del XX secolo, nota per il ciclo pittorico e musivo che ancora si conserva perfettamente.

Il progetto (Responsabile unico Federica Rinaldi, Direttore Lavori Aura Picchione) si è concluso nel dicembre 2024, rispettando la tempistica prevista dal PNRR. 

Il restauro e il consolidamento hanno previsto un intervento integrato comprensivo di rilievi fotogrammetrici 3D e restauri delle superfici pittoriche. 

Grazie ai fondi stanziati è stato possibile avviare un progetto scientifico di studio e recupero conservativo del monumento, sia dal punto di vista delle superfici pittoriche, sia dal punto di vista strutturale, in considerazione di evidenti segni di movimento delle porzioni murarie avvenuti in antico che hanno determinato lacune sulle pareti con cadute di intonaco e salti di quota nella pavimentazione musiva.


Nei mesi successivi sono stati portati a termine la valorizzazione illuminotecnica e l’impianto audio video per la visita in diretta real time, ideata da Federica Rinaldi con la supervisione tecnica di Stefano Borghini, grazie alla sponsorizzazione di Comoli Ferrari, consentendo così l’apertura definitiva del sito. 

La visita al sito nella sua porzione ipogea, infatti, è possibile solo attraverso una scala molto ripida che non consente una fruizione accessibile a tutti.


https://cultura.gov.it/comunicato/28548

FACES IN THE CROWD: STREET PHOTOGRAPHY. MUSEUM OF FINE ARTS, BOSTON

October 11, 2025–July 13, 2026

The ubiquity of camera phones today has very much made all the world a stage. In the modern city, photographers are now less concerned with surreptitiously capturing an image and much more likely to collaborate with their subjects in the street. 

Drawn to photography’s narrative potential, many employ the camera as a tool of transformation, taking everyday pictures from the ordinary to the strangely beautiful or even ominous.

“Faces in the Crowd: Street Photography” explores the evolving techniques photographers have used to record the human experience as it has played out in populous urban spaces—from Harlem and Los Angeles to Tokyo and Istanbul—over five decades. 

Photographs from the 1970s through the ’90s by the likes of Garry Winogrand, Helen Levitt, Dawoud Bey, Stephen Shore, and Yolanda Andrade appear alongside more recent work by artists such as Luc Delahaye, Katy Grannan, Amani Willett, Zoe Strauss, and Martin Parr. These images create a compelling visual conversation that encourages visitors to consider developments in photography as well as changes in cities and societies at large.

https://www.mfa.org/exhibition/faces-in-the-crowd-street-photography