domingo, 22 de febrero de 2026

BARUCCO, ORQUESTA DE VIENA & VOCAL CONSORT CON MOZART Y COMPOSITORES CONTEMPORÁNEOS, CONVOCADOS POR HISPANIA CONCERTALIA EN EL AUDITORIO NACIONAL DE MADRID

 Barucco, orquesta de Viena & Vocal Consort, varios autores. Auditorio Nacional de Música. Hispania Concertalia, 121 de febrero, 2026

HEINZ FERLESCH, director

RÉQUIEM DE MOZART – HACIA EL PARAÍSO

“…frondes dextera plena Et lilia date”. (…ofreciendo a manos llenas

Guirnaldas y lirios”

Recitativo del Exultate, Jubilate, de W. A. Mozart


Programa:

I Parte

Da pacem Domine (Canto gregoriano) – Ensemble vocal (a cappella)

Arvo Pärt (1935) – Da pacem Domine (2004) – Ensemble vocal (a cuatro voces, a cappella)

Wolfang Amadeus Mozart (1756-1791) – Exsultate, jubilate, KV 165 – Miriam Kutrowatz y orquesta

W.A. Mozart – Ave verum corpus, KV 618 – Vocal Consort y orquesta



II Parte

Knut Nystedt – Immortal Bach (1988) – Adaptación del coral Komm, süsser Tod, BWV 478 (a cappella)

Wolfgang Amadeus Mozart – Réquiem, KV 626 (versión de F. X. Süssmayr)

Introitus: Requiem aeternam

Kyrie

Sequentia: Dies irae – Tuba mirum – Rex tremendae – Recordare – Confutatis –

Lacrimosa

Offertorium: Domine Jesu Christe – Hostias

Sanctus

Benedictus

Agnus Dei

Communio: Lux aeterna

Relajante, holístico y terapéutico Mozart, siempre. La agudeza y el temperamento musicales de Hispania Concertalia, presentaron con la orquesta de instrumentos originales Barucco y el Barucco Vocal Consort (este último creado a partir de 2023), un repertorio vocal poblado también de composiciones de Arvo Pärt (la suya escrita “In memoriam” dos días después del atentado terrorista de trenes en Madrid en 11 de marzo de 2004) y de Knut Nystedt.

La propuesta comienza con la delicadeza y el misticismo del canto gregoriano hasta la intensidad dramática del Réquiem en re menor, KV 626, pasando por obras corales a cappella notables como Da pacem Domine de Arvo Pärt e Immortal Bach de Knut Nystedt, ya citados.  

Nunca ha estado tan bien conjuntada la música contemporánea con la tradicional clásica, imaginando un universo sin fisuras, llenos de claroscuros, pero completamente homogéneo. De hecho, el paso de una época a otra se realiza a través de un camino allanado y exquisito. “Una via regia al inconsciente” y “el material con que se tejen los sueños”, hubieran escrito el sabio Sigmund Freud y el bardo de Stratford -on-Avon. Y siguiendo con las citas y las referencias, una de un autor español, Miguel de Unamuno: “El sentimiento trágico de la vida”. De estas cuestiones ve esta velada mística y de mucho Tánatos.

Siguieron a continuación partituras religiosas de Mozart —Exsultate, jubilate, y el Ave verum corpus. El final, magnífico y habitado por un crescendo emocional denso y conmovedor, consolida la labor pedagógica y didáctica que Hispania Concertalia viene aportando al Auditorio Nacional de Madrid desde hace 5 temporadas (“Viena en Madrid”). Esta producción viajó también entre otros lugares, al Brucknerhaus de Linz y el Festspielhaus St. Pölten, con éxito de crítica y público.

Como explican las notas al programa, muy detalladas pero esta vez sin firma, aquí se ha dibujadoun viaje sonoro hacia el paraíso” bajo la dirección musical del maestro Heinz Ferlesch. Con una dirección canónica, casi abaciales las manos blancas y pequeñas, acompañó a unos músicos de gris topo, entregados. Los cantantes, también de oscuro, ellas muy de gala con sugerentes vestidos negros de encajes y lentejuelas, muy finos.

El corazón de este precioso concierto se declina especialmente con el Requiem. Esta Misa en re menor, K. 626, se articula en los textos latinos ad hoc (en latín litúrgico, medieval y de amplia comprensión por las audiencias y los fieles, no como el latín que se hablaba y escribía en siglo I A.C. del Imperio). Se trata del acto litúrgico católico celebrado tras el fallecimiento de una persona. Y la decimonovena y última misa escrita por Mozart, que murió en 1791, antes de terminarla.

El compositor Franz Xaver Süssmayr la finalizó, y el propio autor, ya enfermo, le dio numerosas indicaciones para hacerlo. A pesar de que no pudo ser acabada en su totalidad por el maestro austríaco, es considerada como una de las obras más transcendentales de Mozart. Y esta versión es la que asumió para la velada del Auditorio el grupo de artistas austríaco. Hay abundante literatura sobre las circunstancias que rodearon el encargo de esta partitura, que se suma al hecho de que Mozart era masón, lo que se visualiza para los iniciados en muchas de sus obras y contenidos musicales y textuales.

Aquel personaje (al parecer, llamado Franz Anton Leitgeb) era un enviado del conde Franz von Walsegg, músico aficionado cuya esposa había fallecido. Resumiendo, ya que hasta en la película Amadeus (Milos Forman, 1984) pudo descubrirse esta “petite histoire”, Mozart recibió la petición de escribir el réquiem con un estremecimiento y como un mal pronóstico, que acabaría, como sospechó, con su propia muerte. Su colaborador compuso una considerable extensión de la composición, que sin embargo es percibida como la  celebración de la vida y la producción de Mozart para la eternidad.

Con una orquesta pequeña, pero suficiente, como las habituales en tiempos de Mozart, con instrumentos de época, todas las secciones se lucieron: el continuo, las cuerdas, con un concertino eficaz, muy adecuados vientos, y la percusión. El director, llegado el momento, incorporó su cuerpo bien entrenado para marcar ritmos, matices y tempi.

La única nota discordante la marcó el cámara de la izquierda del escenario, invasivo en espacios peligrosos (al borde del escenario) y prácticamente encima de los timbales. Con los cables enganchados casi todo el tiempo, el ruido del artefacto de grabación al final que desconcentraban a público cercano y artistas, perdió literalmente los papeles con las indicaciones, que terminaron, literalmente en el suelo. (A revisar por las organizaciones locales, el Auditorio nacional y RTVE, sobreactuaciones fuera de programa como esta).

Doce cantantes acompañaron a los músicos, tres sopranos, Elisabeth Pratscher, Maria Ladurner, y Anita Rosati. Dos contraltos, Bernadett Nagy y Cornelia Sonnleithmer. Fueron 4 los tenores: Johannes Bamberger, Hans-Jörg Gaugelhofer, Daniel Johannsen y Matthias Dähling. Y tres los barítonos: Matthias Helm, Daniel Ochoa y Maximilian Schnabel. Todos cantantes de probada preparación, adaptables no solo a este tipo de música, sino con un amplio y testado repertorio en salas y ciudades de varios países.

Con su presencia en el escenario muy bien repartido entre todos, cada uno de ellos tuvo su momento- a veces más largos- de lucimiento y destreza, aunque fueron las sopranos, rozando la perfección, quienes más eco tuvieron con sus actuaciones por separado, sobre todo Maria Ladurner en el motete de cuatro movimientos de Mozart, Exsultate, jubilate y Anita Rosati, que participó con galanura en varios fragmentos. Las dos resplandecientes con cuidada técnica, brillante línea de canto y fiato y magníficas agilidades. Y con una comunicación fluida con el director y otros colegas y el público.

No quedaban localidades para esta función, con gran éxito de público, que aplaudió entusiasmado, consiguiendo para terminar un “encore” del propio corpus ejecutado antes y el conjunto vienés, más aplausos, muy merecidos.

La experiencia fue tranquilizante en estos tiempos oscuros, de incertidumbre global. Creyentes o no, agnósticos, gentes de otras religiones no pudieron permanecer insensibles a estos textos, a esta música. Alguno habrá recuperado el “oremus”, otros, la homeostasis. Un redescubrimiento, un regalo en todo caso, para todos. Vielen Dank, bis zum nächsten Mal.

Alicia Perris


Version en Italiano

BARUCCO, ORCHESTRA DI VIENNA & VOCAL CONSORT CON MOZART E COMPOSITORI CONTEMPORANEI, PROMOSSI DA HISPANIA CONCERTALIA ALL’AUDITORIO NACIONAL DI MADRID

 Concertalia, 12 febbraio 2026

HEINZ FERLESCH, direttore

REQUIEM DI MOZART – VERSO IL PARADISO

«…frondes dextera plena et lilia date». («…offrendo a piene mani ghirlande e gigli»)

Recitativo dell’Exsultate, jubilate di W. A. Mozart

Programma:

I Parte

Da pacem Domine (canto gregoriano) – Ensemble vocale (a cappella)

Arvo Pärt (1935) – Da pacem Domine (2004) – Ensemble vocale (a quattro voci, a cappella)

Wolfgang Amadeus Mozart (1756-1791) – Exsultate, jubilate, KV 165 – Miriam Kutrowatz e orchestra

W. A. Mozart – Ave verum corpus, KV 618 – Vocal Consort e orchestra

II Parte

Knut Nystedt – Immortal Bach (1988) – Adattamento del corale Komm, süsser Tod, BWV 478 (a cappella)

Wolfgang Amadeus Mozart – Requiem, KV 626 (versione di F. X. Süssmayr)

Introitus: Requiem aeternam

Kyrie

Sequentia: Dies irae – Tuba mirum – Rex tremendae – Recordare – Confutatis – Lacrimosa

Offertorium: Domine Jesu Christe – Hostias

Sanctus

Benedictus

Agnus Dei

Communio: Lux aeterna

Rilassante, olistico e terapeutico Mozart, sempre. L’acume e il temperamento musicali di Hispania Concertalia hanno presentato, con l’orchestra di strumenti originali Barucco e il Barucco Vocal Consort (quest’ultimo creato a partire dal 2023), un repertorio vocale arricchito anche da composizioni di Arvo Pärt (la sua scritta “in memoriam” due giorni dopo l’attentato terroristico ai treni di Madrid l’11 marzo 2004) e di Knut Nystedt.

La proposta inizia con la delicatezza e il misticismo del canto gregoriano per arrivare all’intensità drammatica del Requiem in re minore, KV 626, passando per notevoli opere corali a cappella come Da pacem Domine di Arvo Pärt e Immortal Bach di Knut Nystedt, già citate.

La musica contemporanea non è mai stata così ben accordata con la grande tradizione classica, nell’immaginare un universo senza fratture, pieno di chiaroscuri ma completamente omogeneo. Il passaggio da un’epoca all’altra avviene infatti attraverso un percorso levigato ed exquisito. “Una via regia all’inconscio” e “il materiale di cui sono fatti i sogni”, avrebbero scritto il sapiente Sigmund Freud e il bardo di Stratford-upon-Avon, e, continuando con le citazioni, ecco quella di un autore spagnolo, Miguel de Unamuno: “Il sentimento tragico della vita”. È di queste questioni che parla questa serata mistica, intrisa di molto Thanatos.

Sono poi seguite partiture sacre di Mozart — Exsultate, jubilate e l’Ave verum corpus. Il finale, magnifico e costruito su un crescendo emotivo denso e commovente, consolida l’opera pedagogica e didattica che Hispania Concertalia offre all’Auditorio Nacional di Madrid da cinque stagioni (“Vienna a Madrid”). Questa produzione ha viaggiato anche, tra gli altri luoghi, al Brucknerhaus di Linz e al Festspielhaus di St. Pölten, con successo di critica e di pubblico.

Come spiegano le note di sala, molto dettagliate ma questa volta senza firma, qui è stato tracciato “un viaggio sonoro verso il paradiso” sotto la direzione musicale del maestro Heinz Ferlesch. Con una direzione canonica, quasi abbaziali le sue mani bianche e piccole, ha guidato musicisti in elegante grigio talpa, totalmente coinvolti. I cantanti, anch’essi in abito scuro, le donne in gran gala con raffinati abiti neri di pizzo e paillettes, molto eleganti.

Il cuore di questo prezioso concerto si declina in particolare nel Requiem. Questa Messa in re minore, K. 626, si articola sui testi latini ad hoc (in latino liturgico, medievale e facilmente comprensibile da parte di fedeli e pubblico, non come il latino parlato e scritto nel I secolo a.C. nell’Impero). Si tratta dell’atto liturgico cattolico celebrato dopo la morte di una persona, ed è la diciannovesima e ultima messa scritta da Mozart, che morì nel 1791 prima di terminarla.

Il compositore Franz Xaver Süssmayr la portò a compimento, e lo stesso Mozart, già malato, gli diede numerose indicazioni per farlo. Benché non sia stata completata interamente dal maestro salisburghese, è considerata una delle opere più trascendentali di Mozart, e questa è la versione scelta dal gruppo di artisti austriaci per la serata all’Auditorio. Esiste una vasta letteratura sulle circostanze che accompagnarono la commissione di questa partitura, a cui si aggiunge il fatto che Mozart era massone, elemento che si rende visibile agli iniziati in molte delle sue opere, tanto musicali quanto testuali.

Il personaggio in questione (a quanto pare di nome Franz Anton Leitgeb) era l’inviato del conte Franz von Walsegg, musicista dilettante la cui moglie era morta. Riassumendo, poiché perfino nel film Amadeus (Milos Forman, 1984) viene evocata questa “petite histoire”, Mozart ricevette la richiesta di scrivere il Requiem con un brivido e come un cattivo presagio, che avrebbe finito, come sospettava, per coincidere con la sua stessa morte. Il suo collaboratore compose una parte considerevole della partitura, percepita tuttavia come una celebrazione della vita e della produzione di Mozart per l’eternità.

Con una piccola ma sufficiente orchestra, simile a quelle abituali ai tempi di Mozart, e con strumenti d’epoca, tutte le sezioni hanno brillato: il continuo, gli archi con un concertino efficace, fiati molto adeguati e le percussioni. Il direttore, al momento opportuno, ha impegnato anche il suo corpo ben allenato per marcare ritmi, sfumature e tempi.

L’unica nota stonata è stata quella del cameraman posto a sinistra del palcoscenico, invadente in zone pericolose (sul bordo della scena) e praticamente sopra i timpani. Con i cavi quasi sempre impigliati, il rumore dell’apparecchio di registrazione alla fine distraeva il pubblico vicino e gli artisti; ha letteralmente perso i fogli con le indicazioni, che sono finiti a terra. (Da rivedere, da parte delle organizzazioni locali, dell’Auditorio Nacional e di RTVE, queste sovraesposizioni fuori programma).

Dodici cantanti hanno affiancato i musicisti: tre soprani, Elisabeth Pratscher, Maria Ladurner e Anita Rosati; due contralti, Bernadett Nagy e Cornelia Sonnleithmer; quattro tenori, Johannes Bamberger, Hans-Jörg Gaugelhofer, Daniel Johannsen e Matthias Dähling; e tre baritoni, Matthias Helm, Daniel Ochoa e Maximilian Schnabel. Tutti cantanti di solida preparazione, capaci di adattarsi non solo a questo tipo di musica ma forti di un ampio e collaudato repertorio in sale e città di vari paesi.

Con una presenza scenica ben distribuita, ciascuno ha avuto il proprio momento, a volte più esteso, di virtuosismo e maestria, anche se sono state le soprano, sfiorando la perfezione, a riscuotere maggiore eco con le loro esibizioni solistiche, in particolare Maria Ladurner nel mottetto in quattro movimenti di Mozart, Exsultate, jubilate, e Anita Rosati, che ha partecipato con grande eleganza in diversi brani. Entrambe splendenti, con tecnica curata, brillante linea vocale e fiato eccellente, oltre a una magnifica agilità, e con una comunicazione fluida con il direttore, i colleghi e il pubblico.

Non c’era un posto libero per questo concerto, accolto da un grande successo di pubblico, che ha applaudito entusiasticamente ottenendo, come bis finale, un brano già eseguito del corpus principale, e per l’ensemble viennese ancora più applausi, meritatissimi.

L’esperienza è stata rasserenante in questi tempi bui di incertezza globale. Credenti o no, agnostici, persone di altre religioni non hanno potuto restare insensibili a questi testi, a questa musica. Qualcuno avrà ritrovato l’“oremus”, altri la omeostasi. Una riscoperta, un dono in ogni caso, per tutti. Vielen Dank, bis zum nächsten Mal.

Alicia Perris

viernes, 20 de febrero de 2026

QUELQUES EXPOSITIONS ARTS IN THE CITY. «RECUPERADO DEL ENEMIGO». LOS DEPÓSITOS FRANQUISTAS EN EL MNAC




À VOS AGENDAS : UN BAL QUI VOUS FERA PERDRE LA TÊTE

Robes redingotes et chants révolutionnaires en plein Paris ? Vendredi prochain, le musée du patrimoine remet le XVIIIIe siècle sur le devant de la scène à l'occasion de l'un de ses célèbres bals d'époque. Pour seulement quelques heures, revivez en dansant les réjouissances de la Révolution française. On vous déconseille quand même la robe Marie-Antoinette !

Et l'accès à la cour est gratuit

LE COMTE DE MONTE-CRISTO FAIT SA COMÉDIE... MUSICALE

Edmond Dantès, le héros légendaire du roman d'Alexandre Dumas, nous fait toute une scène aux Folies Bergères ! Trahi le jour de ses fiançailles, le Comte de Monte-Cristo nous plonge, décors monumentaux et compositions originales, dans son incroyable destin.

 (COURTOISIE ARTS IN THE CITY)


MNAC CATALUÑA

Del 20 de febrero al 28 de junio de 2026

Con esta exposición el Museo revisa su propia historia y la de sus colecciones, ahora poniendo el foco en las obras depositadas por el SDPAN, el Servicio de Defensa del Patrimonio Nacional franquista. 

Este proyecto es la continuación de la exposición ¡Museo en peligro!, que permitió investigar y sacar a la luz la extraordinaria epopeya que supuso la salvaguarda de obras de arte durante el conflicto.

 

Con la derrota republicana, los depósitos que la Generalitat de Catalunya estableció a través del país con el objetivo de proteger las obras de arte amenazadas por las destrucciones pasaron a manos de los vencedores, que crearon el Servicio de Defensa del Patrimonio Artístico Nacional (SDPAN) para gestionarlos. Este nuevo organismo utilizó nuevamente el Museo como espacio de recepción, custodia y gestión de este patrimonio.

Como resultado de este doble papel de museo y, al mismo tiempo, de depósito de arte, ejercido tanto durante como después del conflicto, el Museu Nacional conserva hoy un fondo vinculado a aquellas actuaciones de salvaguarda. 

Las que se presentan en esta exposición son las 135 piezas inscritas como depósitos del SDPAN, un conjunto heterogéneo que refleja la diversidad de sus procedencias. La expresión "Recuperado del enemigo" presente en las etiquetas de los bastidores simbolizaba la implantación manu militari de un nuevo orden político, también en el terreno artístico y patrimonial.

La exposición parte de la investigación llevada a cabo por el Institut Català de Recerca en Patrimoni Cultural sobre el impacto de la Guerra Civil en la configuración de las colecciones actuales de los museos catalanes (IGUEMUS, PID 2021-124518NB-I00). 


Esta muestra trasciende la dimensión estrictamente patrimonial y se inscribe de lleno en una necesaria política de memoria y transparencia en el terreno patrimonial. Se trata de un largo ejercicio de investigación que está en proceso y que se desplegará en la futura ampliación del Museo.



https://www.museunacional.cat/es/recuperado-del-enemigo-los-depositos-franquistas-en-el-mnac

JOSÉ VAN DAM. IN MEMORIAM

 


LE MAITRE DE MUSIQUE. FILM. GERARD CORBIAU

LA MORT DE DON QUICHOTTE



IL MAESTRO RICCARDO MUTI AL SUO ATTESISSIMO RITORNO SUL PODIO DI ORCHESTRA E CORO DEL TEATRO REGIO. CHIARA MUTI FIRMA LA NUOVA PRODUZIONE DEL CAPOLAVORO DI GIUSEPPE VERDI


Teatro Regio, martedì 24 febbraio 2026 ore 19

Martedì 24 febbraio alle ore 19 il Maestro Riccardo Muti torna al Teatro Regio sul podio dell’Orchestra e del Coro per dirigere Macbeth di Giuseppe Verdi, melodramma in quattro atti su libretto di Francesco Maria Piave e Andrea Maffei dall’omonima tragedia di William Shakespeare.


 È un appuntamento attesissimo: la quarta presenza del Maestro al Regio in cinque anni, con uno dei titoli verdiani che più ha contraddistinto la sua carriera. Il nuovo allestimento, dal grande impatto visivo e capace di immergere lo spettatore nell’inconscio del protagonista, è firmato da Chiara Muti. In scena, nel ruolo del titolo Luca Micheletti, baritono e attore di straordinaria intensità scenica, sempre più assiduo frequentatore del repertorio verdiano, affiancato da Lidia Fridman, soprano dalla voce di singolare incisività e dal forte magnetismo interpretativo, che torna al Regio dopo il Ballo in maschera del 2024. In un cast d’eccellenza figurano con loro il tenore Giovanni Sala, già applaudito nel Don Giovanni del 2022, e Maharram Huseynov, reduce dal recente successo nella Cenerentola.

Le scene sono firmate da Alessandro Camera, i costumi da Ursula Patzak, la coreografia è di Simone Valastro e le luci di Vincent Longuemare. Il Coro del Teatro è preparato dal maestro Piero Monti.

L’opera, realizzata in coproduzione con Teatro Massimo di Palermo, va in scena per sei recite dal 24 febbraio al 7 marzo. Tutti i biglietti sono esauriti.

Questo nuovo Macbeth è reso possibile grazie al contributo di Reale Mutua, che rinnova così il suo importante sostegno a progetti di grande valore artistico del Teatro.

Stefano Lo Russo: Regio punto di riferimento internazionale della città

«Siamo davvero molto contenti di dare il benvenuto al maestro Riccardo Muti per questo ritorno così gradito nella nostra città e al Teatro Regio. La sua presenza conferma, in questa attesa produzione firmata da Chiara Muti, il ruolo del Regio come punto di riferimento per un’offerta musicale e artistica di livello internazionale ma anche di luogo in cui la città si riconosce e si interroga su temi profondi e quanto mai attuali, come il desiderio di supremazia e la tirannia che la tragedia di Macbeth porta in scena».

Mathieu Jouvin: il ritorno al Regio del Maestro Riccardo Muti

«Con Macbeth la nostra Stagione Rosso trova una delle sue espressioni più intense - afferma Mathieu Jouvin, Sovrintendente del Teatro Regio: l’opera di Verdi, ispirata a Shakespeare, mette in scena il conflitto profondo tra desiderio di potere e responsabilità morale, in quella “regione cruciale” dell’anima dove ogni scelta lascia un segno.

 È proprio questa tensione, così attuale e universale, che rende il ritorno al Regio di Riccardo Muti con questo titolo un momento di straordinario valore artistico. Si rinnova un legame fondato su stima reciproca, rigore e altissima qualità musicale: il Maestro Muti è un interprete che scava nella partitura fino a restituirne la verità teatrale più profonda, e Macbeth — opera che lo accompagna da tutta la vita — trova in lui una guida capace di coniugare tensione drammatica e lucidità musicale.

 La nuova produzione firmata da Chiara Muti, con uno sguardo che penetra lo spazio interiore del protagonista e il confine instabile tra visibile e invisibile, indaga il dramma della coscienza e della percezione, dove bene e male si confondono. È un allestimento che parla direttamente al nostro tempo, perché mette al centro la responsabilità individuale, il peso delle scelte e le conseguenze morali del potere. Con Macbeth il Regio conferma così la propria vocazione di teatro che, attraverso la forza della musica e della scena, invita il pubblico a confrontarsi con le domande più profonde dell’essere umano».

Cristiano Sandri: una produzione di altissima qualità

«Macbeth rappresenta uno dei vertici drammatici e musicali dell’intero repertorio verdiano e occupa un posto centrale nel percorso della nostra Stagione Rosso. È un’opera che unisce forza teatrale, tensione psicologica e modernità di linguaggio, e che trova un interprete d’elezione nel Maestro Riccardo Muti» dichiara Cristiano Sandri, Direttore artistico del Regio, che sottolinea: «Il suo ritorno al Regio con questo titolo rinnova un rapporto artistico profondo con l’Orchestra e il Coro, suggellato anche dalle parole che egli stesso rivolse ai nostri complessi sin dal 2021, riconoscendone l’eccellenza a livello nazionale. La regia di Chiara Muti affronta Macbeth come un viaggio nella coscienza, uno spazio mentale in cui visioni, colpa e desiderio deformano la percezione della realtà.

 È uno sguardo teatrale intenso e contemporaneo, capace di restituire tutta l’ambiguità e la vertigine morale del dramma shakespeariano filtrato da Giuseppe Verdi. Siamo inoltre particolarmente felici di presentare un cast di grande qualità e forte personalità scenica: nel ruolo del titolo Luca Micheletti, artista di rara intensità teatrale e sempre più autorevole interprete del repertorio verdiano; accanto a lui Lidia Fridman, giovane ma già sorprendentemente matura per presenza vocale e scenica, Maharram Huseynov, che ha recentemente conquistato il pubblico del Regio, e Giovanni Sala, interprete di solida esperienza e sensibilità musicale. Insieme, danno vita a un Macbeth capace di parlare con forza al pubblico di oggi».

Gli eterni temi del bardo, riletti dal genio di Verdi e interpretati da Muti

Quando Verdi mette in musica Shakespeare nel 1847, trasforma la materia teatrale in materia sonora, dando alla tragedia una forza nuova e visionaria, che già anticipa il suo linguaggio futuro. Macbeth è il più tenebroso: una storia di potere e usurpazione resa fisica e concreta, dove il sangue e la colpa dilagano fino a travolgerci, mentre l’avidità del male — che tanto affascinò Verdi lettore di Shakespeare — mostra le sue conseguenze più estreme. Riccardo Muti ne indica il cuore segreto e la schiacciante attualità: «Uccidere per il potere è purtroppo molto attuale, però Macbeth è spinto verso l’omicidio dalla Lady, che lo domina in senso materiale ed erotico: sa che è grande sul campo di battaglia, ma come uomo lo maltratta e lo svilisce» (dall’intervista di Giangiorgio Satragni per La Stampa). E ancora, nel catalogo verdiano «Macbeth è un unicum, anticipa l’espressionismo. Lo sto ristudiando dall’inizio come se non l’avessi mai diretto. Oggi alla mia età, con tanta musica che ho interpretato, scopro particolari di caratteri dinamici, armonici, strumentali che sorprendono, e si ripresentano con occhio diverso» (dall’intervista di Valerio Cappelli per Corriere della Sera).

Nella lettura di Chiara Muti Macbeth è il dramma dell’antitesi

Chiara Muti scava nei tormenti dei protagonisti e nel “rosso” più oscuro: quello del sangue versato per sete di dominio, della colpa che non si lava, del desiderio che si tramuta in condanna. «Macbeth è il dramma dell’antitesi – afferma la regista – in scena assistiamo a un capovolgimento dei valori. Sotto i nostri occhi, l’eroe della storia, da positivo, diventa negativo. Sceglie il male, mascherandolo per un bene. Un re da difendere si trasforma in un ostacolo da sormontare. Ecco la straordinaria lezione che racchiude il testo di Shakespeare, in cui le streghe ci prendono per mano all’inizio del dramma, sussurrando una frase che custodisce la chiave di lettura: Bello è il brutto e brutto è il bello. Per sostenere emotivamente le conseguenze dei propri atti, bisogna giustificarne le scelte. Quindi il male diventa un bene e il bene un male. Macbeth non incontra le streghe le genera. Sono l’indicibile materia grigia del suo inconscio confuso, avvelenato da una febbre di onnipotenza» (dall’intervista di Guido Andruetto per d la Repubblica).


Produzione audiovideo per il mercato globale

Macbeth sarà registrato dal Teatro Regio e trasmesso in Italia dalla Rai, per essere successivamente distribuito in tutto il mondo. Un progetto strategico che consentirà di fissare nel tempo una produzione di così alto profilo artistico e di amplificarne la risonanza oltre i confini nazionali. Un’opportunità preziosa per rafforzare ulteriormente la presenza del Regio nel panorama musicale internazionale, valorizzando l’eccellenza dei suoi complessi e la qualità delle sue nuove produzioni.

https://www.teatroregio.torino.it/area-stampa/comunicato-stampa/macbeth

miércoles, 18 de febrero de 2026

JOSÉ VAN DAMM, DÉCÉDÉ. LA PELÍCULA "DUSE. ET LEONORA CARRINGTON. MUSÉE DU LUXEMBOURG ( COURTOISIE DE SORTIR À PARIS)

José Van Dam, célèbre chanteur d’opéra belge, est décédé à l’âge de 85 ans

C’était probablement le plus célèbre chanteur d’opéra belge. José Van Dam est décédé à l’âge de 85 ans, a annoncé ce jeudi la Chapelle Musicale Reine Elisabeth

 Temps de lecture: 2 min 


TRAILER DU FILM DUSE

 por Pietro Marcello con Valeria Bruni Tedeschi.

Más información en http://www.cinemaldito.com


LEONORA CARRINGTON. EXPOSITION AU MUSÉE DU LUXEMBOURG

Por Cécile de Sortiraparis · Fotos de Cécile de Sortiraparis · Actualizado el 16 de febrero de 2026 a las 20:01
El Museo del Luxembourg rinde homenaje a la artista Leonora Carrington, una pintora y escultora que desafía las normas tradicionales del arte. La exposición estará abierta desde el 18 de febrero hasta el 19 de julio de 2026Su universo tan particular no será del gusto de todos, pero esa misma exclusividad, esa especialidad, es lo que la convierte en una artista extraordinaria. El Museo del Luxembourg nos invita a redescubrirla durante la primera mitad de 2026.

Desde Inglaterra hasta México, pasando por Italia, Francia y Estados Unidos, desde el surrealismo hasta el esoterismo y el feminismo: Leonora Carrington llevó una vida sorprendente, libre de las normas y las ataduras de su época. Descubra la vida y, sobre todo, las obras de esta artista tan especial en la exposición retrospectiva del Museo del Luxemburgo, que podrá visitarse del 18 de febrero al 19 de julio de 2026.

Menos conocida que Frida Kahlo o André Breton, Leonora Carrington sigue siendo considerada una artista de la misma importancia por sus colegas. Pintora y escultora de origen británico, revolucionó el mundo del arte con su estilo único y sus creaciones sorprendentes, que desafían las convenciones artísticas. El Museo del Luxembourg la presenta como una verdadera "Mujer de Vitruvio", símbolo de armonía e innovación en el siglo XX.

Leonora Carrington, l'exposition onirique d'une artiste surréaliste au musée du Luxembourg, photos - fotor 1771255905869

Leonora Carrington buscaba ella misma la armonía: a través de su obra, exploró la fusión entre lo humano y lo animal, lo masculino y lo femenino. Sus creaciones se inspiran en la mitología, las religiones y corrientes espirituales, así como en el esoterismo: fuerzas de la naturaleza y poderes místicos que dan vida a un universo nuevo y lleno de color.

SCHIAPARELLI HAUTE COUTURE SPRING SUMMER 2026 .LA MODA DIVENTA ARTE. VICTORIA AND ALBERT MUSEUM

 



La prima mostra britannica su Elsa Schiaparelli copre gli anni '20 fino ad oggi, celebrando l'influenza della designer innovativa. Traccia le origini rivoluzionarie della casa di moda e la sua evoluzione sotto l'attuale direttore creativo Daniel Roseberry.



"Nei tempi difficili la moda è sempre scandalosa." – Elsa Schiaparelli



La stilista Elsa Schiaparelli (1890 – 1973) era una provocatrice che si divertiva a mettere in discussione le nozioni tipiche dell'abbigliamento. Argute, eleganti e spesso sorprendentemente surreali, i suoi design incorporano umorismo e sorpresa, invitando lo spettatore a guardare e guardare di nuovo.


Schiaparelli lavorava all'interno dei confini della sartoria tradizionale, ma giocava con dettagli sovversivi, materiali straordinari e l'immaginario del Surrealismo per creare dichiarazioni di moda uniche.


 La nostra collezione include uno dei suoi primi disegni, un maglione nero lavorato a maglia con un fiocco bianco, insieme alle sue opere più potenti e surrealiste, realizzate in collaborazione con gli artisti Salvador Dalí e Jean Cocteau.


‘THE AGONY AND THE ECSTASY’ by @DANIELROSEBERRY

‘The emotional core of this collection was revealed to me while I was on a creative retreat outside of Rome. One afternoon, I arranged a last-minute tour to see the Sistine Chapel.

If you’ve been there, you know that the first thing you see isn’t the ceiling, but the walls, densely painted by an army of artists in the years before Michelangelo began his work in 1508.

But crane your neck skyward, and thought stops. Feeling begins. That’s because forty years later, one man came in and singlehandedly changed art forever. Here is agony and ecstasy comingled, terrible and exquisite. He didn’t tell us what happened, but instead gave his audience permission on how to feel when they looked at art.

It woke up the world. And 500 years later, it woke me up, too. I stopped thinking for the first time in years of how something should look, but instead about how I feel when creating it.

That revelation informed every part of this collection. Sharp strokes and rapid squiggles became scorpion tails. I drew stingers and snake teeth, chimeraed archetypes of couture with venom. I knew these reptilian creatures, these “infantas terribles,” as I called them, would become the heroes of the collection, our ceiling: they’d be birds of flight, defying gravity, bold in color, explosive in silhouette.

So many people ask me what the point is of couture. It’s certainly not to create clothing for daily life. But for me, couture allows me to connect with the hopeful adolescent I once was, the one who decided to not go into medicine or finance or law, but to chase that singular fantasy that fashion can still provide. Let the rest of the year be about reality. But nothing is more powerful—or timeless—or for me, more now, than getting to unchain my imagination…and, I hope, yours.

BUE, ÚLTIMO LIBRO DE MARTÍN CAPARRÓS. FUNDACIÓN MAPFRE PRESENTA A ANDERS ZORN Y HELEN LEVITT, DOS MANERAS DISTINTAS DE MIRAR EL MUNDO

 

BUE



FUNDACIÓN MAPFRE, NUEVAS EXPOSICIONES

Anders Zorn. Recorrer el mundo, recordar la tierra busca reivindicar su obra y su legado y contribuir al conocimiento de uno de los creadores más fascinantes del arte moderno.

La exposición de Helen Levitt es la primera que se realiza a partir de la totalidad de su obra y de sus archivos, accesibles para su consulta solo recientemente.

Las muestras podrán visitarse hasta el 17 de mayo en la sede de la Fundación, situada en el Paseo de Recoletos, 23

Fundación Mapfre ha presentado, las exposiciones Anders Zorn. Recorrer el mundo, recordar la tierra y Helen Levitt, dos exposiciones que coinciden en celebrar a dos de los artistas más relevantes en su medio: Anders Zorn, el más internacional de los pintores suecos del siglo XIX y Helen Lewitt una de las fotógrafas más célebres de la primera mitad del siglo XX.

Ambos, además, abordaron con gran interés sus orígenes, el primero en la provincia de Dalecarlia, en su Suecia natal, la segunda en las calles de Nueva York

Recorrer el mundo, recordar la tierra presenta una interesante y completa panorámica del conjunto de la obra de Anders Zorn: desde sus primeras acuarelas y sus viajes de formación, su posterior establecimiento en París —donde fue uno de los protagonistas del triunfo de la pintura naturalista— hasta su retorno a Suecia en 1896 y sus viajes a Estados Unidos. La muestra incluye también su producción española, con obras de Sevilla, Cádiz y Granada, así como otras piezas que testimonian su amistad con Joaquín Sorolla o Ramón Casas.

Por su parte, la muestra dedicada a Helen Levitt propone un recorrido integral por la obra de una de las pioneras de la fotografía de calle, cuya sensibilidad para capturar la vida urbana con espontaneidad y poética ha dejado una huella indeleble en la historia del medio. Podrán visitarse desde el 19 de febrero hasta el 17 de mayo, en la sede de la Fundación, situada en el Paseo de Recoletos, 23.

ENTRE LA PROYECCIÓN INTERNACIONAL Y EL ARRAIGO A LOS ORIGENES

Anders Zorn (1860-1920) fue el pintor sueco más destacado de finales del siglo XIX y principios del XX. Nacido en un entorno rural humilde en la región de Dalecarlia, alcanzó una extraordinaria proyección internacional gracias a su talento y su dominio de distintas técnicas artísticas. 

Llegó a convertirse en uno de los retratistas más solicitados de su tiempo, y se relacionó con naturalidad con monarcas, aristócratas, banqueros y otras personalidades de la sociedad europea y estadounidense. Sin embargo, nunca olvidó sus raíces, y, además de captar la vida tradicional de su región de origen, participó activamente en la promoción y conservación de sus costumbres y su patrimonio frente a la amenaza que suponía la llegada de la industrialización.

Los inicios de Zorn están ligados a un dominio virtuoso de la acuarela, técnica que perfeccionó a través de sus distintos viajes de juventud, entre los que destacan los realizados a España. Visitó nuestro país en nueve ocasiones, entre 1881 y 1914, lo que demuestra el profundo interés que le despertaba y en el que también estableció importantes relaciones personales.

Si bien su primera visita estuvo motivada por la fascinación que ejercía la imagen romántica de España, tan exitosa en Europa, en viajes posteriores acudió para llevar a cabo encargos de retratos en Madrid o simplemente para conocer mejor su cultura y sus tradiciones y visitar amigos. 

Zorn solo pintó motivos españoles en sus tres primeros viajes. En estas obras se hace evidente la herencia del estereotipo romántico, en particular a la hora de representar a la mujer española, aunque el artista muestra una mayor libertad y modernidad en sus paisajes y escenas urbanas. Además, mantuvo una estrecha amistad con destacados pintores como Joaquín Sorolla y Ramón Casas, y tuvo en Velázquez a uno de sus principales referentes artísticos.

Establecido en París desde 1888, el artista se consolidó como uno de los protagonistas del triunfo del naturalismo en las exposiciones internacionales junto a artistas como John Singer Sargent o Joaquín Sorolla. Su éxito pronto desbordó las fronteras europeas y llegó a Estados Unidos, donde se convirtió en uno de los retratistas predilectos de las grandes fortunas del país.

A pesar de su extraordinario reconocimiento internacional, Zorn siempre mantuvo un profundo vínculo con su país, y en 1896, más de dos décadas después de haber salido de la tierra que le vio nacer, regresó a Mora, donde falleció en 1920.

La amplitud y riqueza de esta trayectoria, cosmopolita y al mismo tiempo profundamente vinculada a sus orígenes, se refleja en una obra en la que la representación de la vida moderna y los retratos de personalidades de numerosos países conviven con escenas de la vida tradicional de su región natal.

El discurso expositivo realiza un recorrido cronológico y temático por la obra del artista a través de siete ámbitos y más de ciento treinta obras entre acuarelas, pinturas, grabados y esculturas, lo que ofrece una completa panorámica de la producción del pintor. Durante el recorrido el visitante se encontrará con una nueva propuesta las Cartelas de autor como una manera diferente de mirar el arte. En ellas, los autores invitados (escritores, fotógrafos, historiadores, etc.) comparten sus impresiones al contemplar algunas de las obras expuestas. En esta ocasión, los textos han corrido a cargo de Estrella de Diego, Julio Llamazares, Gloria Oyarzábal y Marta Sanz.

La muestra, comisariada por Casilda Ybarra Satrústegui con el asesoramiento científico de Johan Cederlund y Carl-Johan Olsson y coorganizada junto a la Hamburger  Kunsthalle de Hamburgo, cuenta con la colaboración del Zornmuseet de Mora y del Nationalmuseum de Estocolmo, así como con la participación de más de cuarenta prestadores, entre los que destacan, además de las instituciones mencionadas, la Casa Real de Suecia, el Göteborgs Konstmuseum, las Gallerie degli Uffizi, la National Portrait Gallery de Washington, el Museum of Fine Arts de Boston, la Alte Nationalgalerie de Berlín, el Museo Sorolla o el Museo Nacional del Prado.

LA CALLE COMO ESCENARIO

Helen Levitt (1913–2009) comenzó a fotografiar las calles de Nueva York, su ciudad natal, a finales de la década de 1930, interesándose principalmente por los barrios pobres, como el Harlem hispano o Lower East Side, donde la calle cobra un claro protagonismo como escenario del día a día. Documentó escenas íntimas y fugaces de conexión humana, convirtiéndose en una figura esencial de la fotografía del siglo XX.

Su formación comenzó como aprendiz en un estudio del Bronx, y en 1934 adquirió su primera cámara. Poco después se unió a la New York Film and Photo League, donde conoció a Henri Cartier-Bresson, cuya influencia fue decisiva para que Levitt se dedicara a la fotografía de forma independiente

Entre 1938 y 1942 capturó algunas de sus imágenes más emblemáticas, documentando la vida cotidiana en barrios populares de Nueva York con una mirada espontánea, empática y sin artificios. Su enfoque, centrado especialmente en la infancia y en los gestos fugaces de la vida urbana, rompió con los cánones tradicionales del fotoperiodismo y abrió nuevas vías para la fotografía como medio de expresión poética y social.

En 1943, el MoMA le dedicó su primera exposición individual, consolidando su lugar en la historia del arte.

A pesar de que su nombre es asociado con la «fotografía de calle», pues fueron precisamente las calles de su ciudad natal las que proporcionaron el contexto para la producción de sus imágenes, a lo largo de su trayectoria hizo incursiones en el cine y visitó otros países, como México.

Levitt también exploró el cine y la fotografía en color, siendo pionera en ambos campos. Codirigió el documental In the Street y recibió una beca Guggenheim en 1959 para investigar nuevas técnicas cromáticas. Aunque un robo en 1970 le hizo perder gran parte de su obra en color, retomó su actividad y el MoMA proyectó sus diapositivas en 1974.

Durante las décadas siguientes, continuó fotografiando de forma intermitente, regresando al blanco y negro y explorando nuevos escenarios como el metro de Nueva York. 

Su obra, marcada por la ambigüedad y la emoción contenida, ha sido reconocida por su capacidad para capturar momentos fugaces de conexión humana en entornos urbanos complejos.

La muestra, comisariada Joshua Chuang, realiza un amplio recorrido por la trayectoria de Levitt a través de nueve secciones y alrededor de 200 fotografías. Incluye obras inéditas, así como los trabajos realizados en México en 1941 y buena parte de su trabajo a color, que la autora aborda a partir de la década de 1950.  Además, se presenta su película In the Street, dirigida por ella misma junto con Janice Loeb y James Agee, y una proyección de diapositivas en color realizadas por la artista.

www.fundacionmapfre.org