Traducción, prólogo y notas de Mauro Armiño
Los dos escritos reunidos en este volumen ofrecen un erudito e ingenioso recorrido por la cuestión del suicidio, que Casanova aborda de un modo ambiguo aunque prescindiendo de dogmas y exaltando la valentía que supone siempre la muerte voluntaria
Como parte de su programa de revisión del pasado a la luz de la razón, el discutido tema del suicidio no tardó en atraer a los ilustrados.
En la cultura francesa a la que pertenecía Giacomo Casanova, la clara y libre
posición de Montaigne, enfrentada a las prédicas de la Iglesia, había señalado
un hito y sería retomada con distintos matices —siempre a partir de las mismas
fuentes, con los mismos ejemplos de suicidas de la Antigüedad como Sócrates,
Hegesias de Cirene, Catón o Séneca— por Voltaire, Rousseau o el propio
Casanova.
Redactados en su lengua nativa, el italiano, los dos
escritos reunidos en este volumen, Discorso sul suicidio (1769) y Dialoghi sul
suicidio (1782), que se publican, gracias al trabajo de Mauro Armiño, por
primera vez en español, ofrecen un erudito e ingenioso recorrido por la
cuestión que el veneciano aborda de un modo ambiguo.
Sin ceder a las tesis
del paganismo grecorromano y rechazando el racionalismo que niega el alma
racional, Casanova defiende la libertad del individuo, pero a la vez la somete
a los dictados de una religión bastante difusa.
Tanto el Discurso como los Diálogos exaltan desde distinto
enfoque la valentía que supone la muerte voluntaria, pero se diferencian en el
método: si el primero es un análisis recopilatorio y académico de figuras que,
por fuerzas ajenas o por voluntad propia, se quitaron la vida, el segundo, más
centrado en los conceptos teológicos, usa de la forma discursiva predilecta del
Renacimiento: el debate dialogado.
En ambos invita a prescindir de los dogmas para hablar sin
prevenciones, recurriendo a los «puros principios de la simple filosofía».

No hay comentarios:
Publicar un comentario