La propuesta inmersiva combina ilustración 3D y vídeos 360º
para que el público pueda interactuar y comprender la que es ya una de las
mayores crisis humanitarias y de desplazamiento del mundo.
Ante la inacción de la comunidad internacional y las
dificultades para hacer llegar ayuda, se hace más urgente que nunca visibilizar
un conflicto que sigue marcando la vida de millones de personas.
Participaron en la rueda de prensa: Raquel Ayora, directora general de Médicos Sin Fronteras; Carla Agulló, anestesista de Médicos Sin Fronteras; Rashid Diab, pintor sudanés, y Guillermo Solana, director artístico del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza.
La guerra en Sudán ha devastado el país, provocado el desplazamiento masivo de la población -cerca de 14 millones de personas han tenido que abandonar sus hogares, muchas de ellas en múltiples ocasiones- y destruido los medios de supervivencia de millones de personas.
La violencia
indiscriminada contra la población civil, la impunidad y las restricciones al
acceso humanitario han provocado el colapso de servicios esenciales como la
atención sanitaria, la protección o la seguridad alimentaria.
En estos tres años, la situación humanitaria se ha
deteriorado de forma alarmante. Solo en 2025, los equipos de MSF atendieron a más de
7.700 pacientes por
violencia física, realizaron más de
250.000 consultas de urgencia y llevaron a cabo más de
4.200 consultas por violencia sexual, utilizada muy a menudo como arma de
guerra.
Más allá de las víctimas directas del conflicto, la guerra ha empujado a millones de personas a situaciones extremas de hambre, enfermedad y desprotección. Los brotes de enfermedades prevenibles como el sarampión o el cólera se han multiplicado debido a la interrupción de los programas de vacunación y al deterioro de las condiciones de vida. A esto se suma el incremento de la desnutrición aguda, especialmente entre menores de cinco años, lo que agrava el riesgo de mortalidad.
“El sistema sanitario sudanés se encuentra al borde del colapso. Hospitales han sido saqueados, bombardeados u ocupados, mientras que el personal médico ha sido amenazado, detenido o forzado a huir.
A pesar de las
constantes amenazas, los voluntarios y el personal médico sudaneses siguen
demostrando una dedicación extraordinaria para dar asistencia donde más se
necesita”, ha destacado esta mañana Carla Agulló, anestesista de MSF.
La crisis en Sudán no es solo una catástrofe humanitaria, sino también un fracaso político colectivo. Las partes beligerantes y sus aliados deben adoptar medidas inmediatas y concretas para proteger a la población civil. Es urgente intensificar la respuesta humanitaria para responder a las necesidades de las personas en Sudán.
Con Esperanza a la fuerza, MSF busca no solo visibilizar
esta crisis olvidada, sino también acercar a la ciudadanía a las historias de
resiliencia y supervivencia de la población sudanesa. Porque cuando ya no queda
nada, la esperanza no es una elección: es una imposición.
Esperanza a la fuerza se podrá visitar en el Museo Nacional
Thyssen-Bornemisza hasta el 15 de julio. Después, el proyecto continuará su
recorrido por otras ciudades con el objetivo de seguir visibilizando una crisis
que, tres años después de su inicio, continúa sin una respuesta internacional
acorde a su magnitud.
Entrada gratuita, con
reserva online o en taquillas:
https://www.museothyssen.org/exposiciones/esperanza-fuerza
Visitas guiadas gratuitas:
https://www.museothyssen.org/actividades/visitas-guiadas-exposicion-esperanza-fuerza
Rueda de prensa de "Esperanza a la fuerza", organizada por Médicos sin Fronteras en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza del 1 al 15 de julio de 2026. Participan Paula Gil (presidenta de MSF), Carla Agulló (anestesista de MSF), Rashid Diab (artista sudanés) y Guillermo Solana (director artístico del Museo Nacional Thyssen-Bornemisza).

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