jueves, 16 de julio de 2026

KAREEN RISPAL, EMBAJADORA DE FRANCIA EN ESPAÑA, CONMEMORA EN LA RESIDENCIA DIPLOMÁTICA MADRILEÑA, EL 14 DE JULIO, DÍA DE LA FIESTA NACIONAL

 

Kareen Rispal, en Madrid, en su condición de Embajadora de Francia en España, ofreció su segunda recepción el día de la Fiesta nacional francesa, el 14 de julio. En esta ocasión estuvieron presentes, la ministra de Igualdad, Ana Redondo, El ministro de Interior Fernando Grande-Marlaska, el Duque de Orleans, Miguel Falomir, Ángel Gabilondo el juez Pedraz y su mujer, y Amalio de Marichalar, entre diplomáticos, empresarios, funcionarios de varios sectores, emprendedores, asociaciones, investigadores y otros muchos invitados, y especialmente los sponsors. La embajadora tuvo palabras de agradecimiento profundo también para estos últimos por su importante colaboración. Se escucharon los himnos nacionales de España y Francia y el de la Unión Europea.

Y por supuesto, muchas empresas francesas de alimentación- con productos deseables y exquisitos-. La decoración fue este año particularmente cuidada, así como el jardín, renovado, con rosales y nuevos pelargonios. Un catering y servicio excepcionales. El ambiente era festivo y chispeante, pero con mucho estilo. En la organización y protocolo, como siempre, habría que destacar la presencia y actuación discretas e inconfundibles de las Señoras Lola Alcaraz y de Madame Grenadine Reverand, entre otros muchos colaboradores de la legación francesa.

Sin detalles superfluos, sabio, equilibrado y desde luego de profesional diplomática, el discurso de la embajadora destacó una tras otras, las circunstancias geopolíticas, nacionales e internacionales, los tratados, el deporte, la cultura, los proyectos, el entendimiento bilateral, con intervenciones de gran agudeza y de una evidente finura. Esto es lo que expresó en español, con algún párrafo en francés:

Querido ministro Fernando Grande Malasca, querida ministra Ana Redondo, secretarias y secretarios de Estado, Madame la députée, Mesdames et Messieurs les élus, queridas y queridos colegas embajadores, autoridades todas, estimados señores y señoras, es un gran placer darles la bienvenida para celebrar juntos el Día Nacional de Francia a pesar del calor y además en una noche de semifinales de la COUPE Mundial.

Antes que nada, quisiera expresar mi más sentido pésame a las víctimas del incendio de los gallardos y sus familias. Tampoco nos debemos olvidar a las víctimas del atentado de Niza hace 10 años hoy mismo”.

Y un recordatorio a la situación de incomodidad que produjeron las palabras de un antiguo presidente del gobierno español, sobre la nacionalidad de los jugadores de la selección francesa. Sin nombrarlo, la embajadora Rispal señaló: “El deporte tiene la extraordinaria capacidad de unirnos y de hacernos vibrar juntos. Lo vimos durante los Juegos Olímpicos de París y una vez más con motivo de la salida del Tour de France la semana pasada en Barcelona. Pero el deporte también puede, en ocasiones, poner de manifiesto nuestras diferencias y dar pie al chauvinismo o a manifestaciones de violencia, tanto verbal como física. Por eso quiero decir con toda claridad esta noche que el partido que nos reúne enfrentará a dos grandes equipos que han demostrado muchas veces su excelencia, que se conocen, que se repiten y se profesan una sincera estima mutua.

 De hecho, nuestro capitán, Kylian Mbappé, juega aquí en el Real Madrid. Los contemplaremos con respeto, admiración y ante todo alegría porque el fútbol es una celebración de talento, del esfuerzo compartido y de los valores que unen a las personas. Más allá del resultado que depare el encuentro, y según la expresión francesa que “el mejor gane”,  lo que hoy celebramos es, por supuesto, la fiesta nacional francesa, pero también la amistad entre Francia y España, una amistad sólida, profunda y duradera que el deporte contribuye una vez más a fortalecer.

Este año hemos celebrado el 40 aniversario de la adhesión de España a la Unión Europea y valoramos el camino recorrido y los beneficios mutuos que esta decisión ha supuesto tanto para Europa como para España. Pero también sabemos que Europa debe ser más fuerte, más soberana y más innovadora. Debe reforzar su defensa, su industria, sus tecnologías críticas y su seguridad económica. Europa debe seguir siendo un modelo, pero también una potencia que proteja y potencia económica y política. También nosotros, los europeos, debemos mantenernos fieles a nuestros valores y seguiremos luchando contra el racismo y en favor de los derechos humanos, de la diplomacia feminista y la promoción de los derechos de las personas LGBTQ+.

En todos estos grandes retos, Francia sabe que puede contar con España como amigo, socio y aliado, sobre todo cuando los desafíos en el mundo son tan numerosos. Los conflictos se prolongan en Ucrania y en Oriente Medio, los equilibrios geopolíticos están cambiando, los avances tecnológicos se aceleran. El cambio climático nos obliga a actuar con mayor rapidez. Ahora y siempre mantenemos la misma convicción. …

El diálogo, el multilateralismo y la cooperación siguen siendo los mejores instrumentos para construir el futuro. Francia y España comparten esta ambición y esta ambición común puede apoyarse en una relación bilateral excepcional. Francia y España son mucho más que dos vecinos que comparten una misma frontera. Los Pirineos no nos separan, sino que nos unen. Somos socios estratégicos y amigos. El Tratado de Amistad de Barcelona es la expresión de ello y esperamos con impaciencia su ratificación, ya que es una fuente de progreso para nuestros ciudadanos, nuestras empresas y para Europa, que necesita más que nunca unos Estados miembros unidos.

Y traducido en francés, "Les Pyrénées ne nous séparent pas, mais nous unissent. Nous sommes des partenaires stratégiques et amis", a-t-elle observé. Elle a rappelé l'importance du traité d'amitié de Barcelone, dont la ratification est attendue, ainsi que le dynamisme des échanges économiques, éducatifs, universitaires et culturels entre les deux pays”.

La noche de celebración contó con cientos de invitados y finalizó con el seguimiento del partido Francia-España, que terminó con la victoria hispana, pese a lo cual no decayó el espíritu de convivencia y de solidaridad entre todos. Fue la nota definitiva de la política francesa también en España, después de un gran despliegue en París por la mañana, organizado por el presidente Emmanuel Macron, con invitados y dirigentes de más de 30 países europeos y la presencia de Vladimir Zelenski, presidente de Ucrania.

Fue un privilegio y un honor estar ahí y haber sido convocada. No hubiera podido estar todo mejor organizado, pensado ni sentido. ¡Mes sincères félicitations, vraiment!

Alicia Perris, texto y fotos.

Para Aliciaperris.com

Aliciaperris.blogspot.com

No hay comentarios:

Publicar un comentario