“Fifteen men on the dead man’s chest,
Yo, ho, ho, and a bottle of rum!
Drink and the devil had done for the rest,
Yo, ho, ho, and a bottle of rum!”
Robert Louis Stevenson (1884). La isla del tesoro
De acuerdo con la presentación que hace de sí misma y responsable
también de este hermoso libro, la Editorial Almayer es un “sello
independiente dedicado al mar, la náutica y el espíritu de la aventura fundado
en Barcelona por Tomy Pelluz. El nombre se lo debe a Joseph Conrad
y a su primera obra: La locura de Almayer (1895).
Almayer, en la novela, es un hombre atrapado entre lo que
imagina y lo que puede: sueña con abandonar Borneo, con enriquecerse, con darle
a su hija una vida distinta, y fracasa en todo. La discordancia entre el poder
de la imaginación y la limitación de los recursos personales es un tema muy
conradiano, que ya aparece con toda su fuerza en esta novela temprana, y
también una advertencia lúcida para quien comienza cualquier aventura. Editar
es una aventura.
Herman Melville calculaba que el mar cubría dos
tercios de la Tierra. No andaba muy lejos: hoy sabemos que el océano ocupa algo
más del 70 % de la superficie del planeta. Una inmensidad que en gran medida
seguimos sin conocer, pero que no ha dejado de alimentar la imaginación humana
desde que existe la escritura.
Desde la Odisea no ha habido generación sin una ensoñación
náutica, sin una isla a la que siempre se quiere volver, sin un horizonte
acuático que promete algo que la tierra no puede dar. Esa parte líquida del
mundo —y todo lo que la rodea: los barcos, los navegantes, el comercio, la
exploración, las ciencias del mar— ha hecho correr mucha tinta a lo largo de
los siglos, y lo sigue haciendo.
Este es el faro editorial de Almayer: el punto en el que
confluyen el mar y la aventura. No como escapismo ni como género menor, sino
como territorios donde la literatura ha producido algunas de sus páginas más
exigentes y más libres. En torno a esos dos grandes temas —y a todo lo que
entre ellos cabe— tratamos de construir el catálogo”.
«If I had not got to know Almayer pretty well it is almost
certain there would never have been a line of mine in print».
A Personal Record (1912), Joseph Conrad
He aquí la tarjeta de presentación- amplia y generosa- de la
Editorial Almayer con sede en Barcelona.
Entrando más de cerca en sus elecciones, se podría decir que
existe un terreno para la Ficción, narrativa tanto literaria como histórica
donde el mar y la navegación ocupen un lugar primordial. Abarca desde libros de
aventura hasta narraciones de carácter más reflexivo acerca de los viajes y la
navegación.
También hay un espacio para la No ficción, considerando el ensayo,
la historia o la divulgación científica sobre el mar, la navegación, la
oceanografía, la biología marina o la climatología.
Sin perder de vista la aventura náutica e inspirados en «The
Mariners Library» de Rupert Hart-Davis y en la colección «Mer» de
Jacques Arthaud, “intentamos dotar al mercado del libro en castellano-explican
los creadores de esta ocurrencia maravillosa- de una colección activa y de
referencia de relatos de viajes, regatas y aventuras en velero. Está centrada
principalmente en las novedades del género, pero tiene la clara vocación de
reeditar o traducir por primera vez clásicos de este ámbito”.
Long John Silver, que fue traducido a 14 idiomas, no
es una segunda parte ni una simple secuela de La Isla del tesoro, icónica obra
de Stevenson escrita para mentes inquietas y a menudo incluída en los planes de
estudio que tratan de contagiar a los niños (los precoces lectores de hace
años) y adolescentes, el placer de la lectura y la aventura.
Con más de 400 000 lectores en todo el mundo, reaparece aquí
por magia del escritor sueco, el legendario pirata de La isla del tesoro.
En el año 1742, en Madagascar, uno de los más antipáticos
personajes de la novela original, debuta en otro escenario, rodeado por una
guardia de antiguos esclavos. Lo persigue la marina de Su Majestad y está solo.
Todos sus viejos compañeros han muerto, entonces, hay tiempo para un largo
momento de reflexión y con un territorio para la introspección, Silver decide
escribir sus memorias. Hay dos motivos para ello: para dar información a un tal
Daniel Defoe, que prepara una Historia general de los piratas, y para desmentir
las falsedades que ha leído en las memorias de cierto Jim Hawkins.
Como se explica en la contraportada de la obra, desde sus
orígenes humildes hasta su transformación en uno de los piratas más temidos de
los siete mares, Silver revela, sin reparos ni falsas heroicidades, las
decisiones que lo llevaron a convertirse en leyenda. Astuto, ambicioso,
contradictorio y profundamente humano- característica psicológica de la que no
podía presumir en la novela de Stevenson- habla de sus viajes, de sus
traiciones, del tráfico de esclavos, de sus lealtades cambiantes, y de la
complejidad moral de una vida dedicada al riesgo y al saqueo.
No conocemos casi nadie la lectura primigenia en sueco, un
idioma no demasiado frecuentado por el gran público, pero desde la sedosa
traducción que se desliza amablemente de Mayte Giménez González, podemos
deducir que Björn Larsson redibuja y da a luz un personaje bajo otra óptica, la
que sabe bucear en su propia historia marcada por la búsqueda infatigable de la
libertad.
«La tapicería de colores vivos de Larsson vale su peso en pólvora»- escribió el diario francés Le Figaro, y Simon Fairfax, del Daily Express, apuntó: «Entre los hilos de la ficción surge un nuevo John Silver, tan vivo como el anterior, igual de cruel, no menos egocéntrico y con la misma astucia para la discusión». Este pirata y enemigo de la humanidad, como reza el título, fue dedicado “a Janne y a Torben, rebeldes que no se someten a nada, salvo al amor”, escribió el escritor.
Björn Larsson ha insuflado un muy largo aliento a una novela
sorprendente, llena de recovecos existenciales, sorpresas psicológicas y el
intento de que percibamos supuestas realidades preconcebidas y generalmente
aceptadas- la maldad infinita y la amoralidad de John Silver “tout court”- con
otras variables y otra mirada. Con delectación, con empatía, hasta con un
atisbo de ternura.
Otra ofrenda singular y náutica, insular, que nos deja la
Editorial Almayer, con la firma del novelista desde Camariñas, tierra gallega
marinera también, el 20 de julio de 1994, a bordo del S/Y Rustica, desde donde seguramente
contemplará satisfecho el éxito de esta propuesta literaria y vitalista, y seguirá
viviendo y planeando otras maravillosas singladuras.
Cuando era una niña, me encantaban las aventuras del capitán
del Tikki, una goleta que navegaba por los mares del sur. Pasaba buenos ratos
contemplando en la serie, cómo abría las aguas con una proa siempre potente,
que coqueteaba con las alternancias de un mar embravecido o calmo, pero siempre
compañero, cómplice, aunque temible.
Muchas décadas después, solo espero que llegue el verano
para recuperar de nuevo el mar y el agua en profusión. Entretanto, novelas como
esta me permiten preparar el camino estival de cada año hasta donde pueda
llegar, y seguir soñando y resistiendo. En empopada y tal vez, trasluchar…
Alicia Perris
Con mi
agradecimiento a la Editorial Almayer por ofrecerme la oportunidad de esta
magnífica lectura, y su confianza.

.jpg)
No hay comentarios:
Publicar un comentario