Notas de paso:
No podía
comenzar mejor la temporada en la Fundación Mapfre, puntualmente como suelen, y
con el ofrecimiento de un material gráfico precioso y abundante ad hoc, son
nada menos que tres muestras las que se presentaron en Madrid. Con sus
comisarios dispuestos y sabedores de lo que hablan e ilustran y todo de tipo de
detalles e informaciones.
Un placer
y un descubrimiento en Mapfre, siempre. Gracias a todos.
Alicia
Perris
Prerrafaelismo.
Itinerarios femeninos (1850 -1914) destaca la aportación de
las mujeres
artistas a este movimiento británico al situarlas en el centro
de su relato.
• La muestra La
otra orilla de la vanguardia, toma como punto de partida el
libro
Expresiones de la locura (1922) de Hans Prinzhorn para explorar la
relación entre
la creación artística y salud mental.
• La
retrospectiva de Minor White presenta sus célebres secuencias
fotográficas,
concebidas por el artista como conjuntos narrativos y
poéticos, dando
a la vez buena muestra de los temas más recurrentes en
su obra.
• Las
exposiciones pueden visitarse entre el 24 de septiembre y el 10 de
Enero.
Prerrafaelismo.
Itinerarios femeninos (1850 -1914), La otra orilla de la vanguardia,
y Minor White
con las que presenta, por un lado, dos capítulos fundamentales de
la creación
artística de los siglos XIX y XX desde un enfoque diferente y, por otro,
la
retrospectiva más completa que se ha realizado en Europa, hasta la fecha, de la
obra del
fotógrafo americano.
La muestra
Prerrafaelismo. Itinerarios femeninos (1850 -1914), propone una nueva
lectura de este
movimiento al destacar la contribución decisiva de las mujeres
artistas.
La exposición
explora la estrecha relación entre el surgimiento del
prerrafaelismo
y la progresiva incorporación de las mujeres al ámbito artístico
británico desde
mediados del siglo XIX hasta comienzos del XX.
Por su parte, La
otra orilla de la vanguardia, toma como punto de partida el libro
Expresiones de lalocura (1922), de Hans Prinzhorn, elaborado a partir de la
colección de trabajos de pacientes psiquiátricos reunida en el Hospital
Universitario de Heidelberg.
En paralelo, se
presenta una exposición retrospectiva dedicada al fotógrafo
estadounidense Minor
White que atraviesa las principales etapas de su producción
en un recorrido
cronológico dividido en cuatro secciones. Presta especial atención
a sus célebres
secuencias fotográficas, concebidas por el artista como conjuntos
narrativos y
poéticos, dando a la vez buena muestra de los temas más recurrentes
en su obra: la naturaleza, el paisaje, el retrato y el desnudo masculino.
Las muestras
podrán visitarse desde el 24 de septiembre y hasta el 10 de enero, en
la sala de
exposiciones de la Fundación, en Madrid.
PRERRAFAELISMO. ITINERARIOS FEMENINOS (1850 -1914)
La exposición,
comisariada por Pamela Gerrish Nunn, propone una nueva lectura
de este
movimiento, surgido en Gran Bretaña a mediados del siglo XIX en oposición
a las
convenciones del arte académico, poniendo de relieve la aportación
fundamental de
las mujeres artistas, históricamente eclipsada por el
protagonismo
otorgado a sus representantes masculinos.
Además, explora la estrecha relación entre el surgimiento del prerrafaelismo y la progresiva incorporación de las mujeres al ámbito artístico británico desde mediados del siglo XIX hasta comienzos del XX.
A través de
esta doble historia, la muestra analiza cómo los cambios sociales
vinculados a la
denominada «cuestión femenina» coincidieron con la evolución
de uno de los
movimientos más innovadores del arte victoriano, y cómo las
mujeres
participaron activamente en su desarrollo, transformándolo desde dentro.
Lejos de ocupar
un papel secundario, creadoras de diversos ámbitos contribuyeron
de manera
decisiva a la definición, expansión y legado del prerrafaelismo. Entre las
más de cuarenta
artistas expuestas destacan Elizabeth Siddal, Joanna Boyce, Julia
Margaret
Cameron, May Morris, Marie Spartali Stillman, Evelyn De Morgan o
Eleanor
Fortescue -Brickdale.
El recorrido
expositivo, conformado por 130 obras, entre pintura, acuarela,
grabado,
fotografía, tejido, cerámica o vidriera, y reúne préstamos de 65
colecciones
tanto particulares como públicas. La exposición se articula en nueve
secciones
temáticas que siguen también un discurso cronológico y muestran tanto
la evolución de
este lenguaje artístico como las transformaciones del contexto en
el que
trabajaron las mujeres artistas: desde unos inicios marcados por la
influencia de
las ideas de John Ruskin y las limitaciones de acceso a la formación
y a los
espacios de exhibición pública, hasta la progresiva conquista de
oportunidades
de aprendizaje, reconocimiento y autonomía creativa que permitió
a un número
cada vez mayor de ellas desarrollar una voz propia y acometer
proyectos de
mayor ambición artística e intelectual a finales del siglo XIX.
Exposición
organizada por Fundación Mapfre con la colaboración de La Piscine –
Musée d’art et d’industrie André Diligent,
Roubaix.
LA OTRA ORILLA DE LA VANGUARDIA
A comienzos del
siglo XX, el psiquiatra e historiador del arte Hans Prinzhorn reunió
en la Clínica
Psiquiátrica de la Universidad de Heidelberg una colección de obras
realizadas por
personas ingresadas en estos centros. Dibujos, pinturas, esculturas,
tejidos y
objetos que hasta entonces se habían entendido sobre todo como
material médico
comenzaron a ser apreciados por su valor artístico. Esta nueva
mirada fue
decisiva, pues permitió reconocer en estas creaciones una gran
capacidad
creativa, intensidad expresiva y libertad formal. Para muchos artistas
de vanguardia,
estas obras abrían una vía distinta para pensar el arte, lejos de las
normas
académicas y de los modelos establecidos.
Las ideas de
Prinzhorn se dieron a conocer en el volumen titulado en español
Expresiones de
la locura (1922), que difundió internacionalmente la colección y
tuvo una amplia
repercusión entre artistas e intelectuales. Expresionistas,
dadaístas y
surrealistas encontraron en aquellas obras una energía creativa que
conectaba con
su voluntad de renovar el arte moderno. Durante la década de 1930,
esta relación
fue manipulada por el régimen nazi, que utilizó la comparación entre
el arte moderno
y las creaciones de pacientes psiquiátricos para desacreditar las
vanguardias
bajo la etiqueta de Arte degenerado. Tras la Segunda Guerra Mundial, Jean
Dubuffet retomó el legado de Prinzhorn y formuló el concepto de Art Brut,
con el que
defendió el valor de las obras creadas fuera de los circuitos artísticos
oficiales y de
las convenciones culturales dominantes.
La otra orilla
de la vanguardia, comisaria da por Pilar Soler Montes, recorre esta
historia a
través del diálogo entre obras de la colección Prinzhorn y piezas de
algunos de los
principales protagonistas de la modernidad poniendo de relieve las
afinidades y
paralelismos estéticos que las vinculan. La muestra propone así una
reflexión sobre
quiénes han sido reconocidos o excluidos del relato artístico,
cuestionando
las fronteras tradicionales entre arte, diferencia y creatividad.
MINOR WHITE
Minor White
(Mineápolis, 1908 -Boston, 1976) es una de las figuras más complejas e
influyentes de
la fotografía estadounidense del siglo XX. Su legado abarca
múltiples
ámbitos del medio fotográfico: el académico, el museístico y el editorial.
Fue fundador y
editor de la revista Aperture y profesor en algunos de los centros
de enseñanza
más relevantes de la escena norteamericana.
Mediante un
recorrido eminentemente cronológico que atraviesa las principales
etapas de la
vida del fotógrafo, la muestra se articula en torno a sus principales
secuencias
fotográficas, el formato que consideró más adecuado para dotar de
significado a
sus imágenes. Esta forma de presentar su obra, que él mismo asimiló
al «cine de
imágenes fijas», ocupa un lugar central en el recorrido, que también
recoge una
nutrida selección de interesantes trabajos no escogidos por White
para la
conformación de sus secuencias.
La muestra
arranca con sus primeras imágenes realizadas en Portland, que ya dejan
entrever un
estilo formalista y una fotografía de gran precisión técnica y
compositiva. El
recorrido presta especial atención a los temas más recurrentes en
su obra —la
naturaleza, el paisaje, el retrato y el desnudo masculino — y a la intensa
carga
introspectiva y espiritual que los atraviesa. Series como Rural Cathedrals
(1955) revelan
una dimensión simbólica y onírica del paisaje y subrayan su interés
por fotografiar
«las cosas no por lo que son, sino por aquello otro que son», tal
como el propio
White señaló.
La exposición,
comisariada por Carlos Gollonet, conmemora el cincuenta
aniversario del
fallecimiento del autor y le rinde homenaje poniendo de relieve el
valor, la
singularidad y la riqueza de su extensa producción artística. Está
conformada por
un total de unas 250 copias de época, magníficos ejemplos de las
notables dotes
de White como impresor, de las cuales unas 160 constituyen las
once secuencias
que se pueden contemplar. Algunas de ellas no fueron exhibidas
nunca en vida
del fotógrafo y la mayoría no habían sido mostradas íntegras en
Europa.
Realizada
principalmente a partir del legado de White conservado en el Princeton
University Art
Museum, el proyecto cuenta también con préstamos del Portland Art
Museum, The Museum of Fine Arts de
Houston y Aperture.
Información
cortesía de la Fundación Mapfre
Webmaster y
organización Julio Serrano y Alicia Perris respectivamente




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