miércoles, 31 de octubre de 2018

MÁS ALLÁ DE 2001: ODISEAS DE LA INTELIGENCIA. ESPACIO FUNDACIÓN TELEFÓNICA


Tomando como punto de partida '2001: Una odisea del espacio' de Stanley Kubrick, esta exposición nos invita a un viaje por los orígenes, el presente y el futuro de la inteligencia humana y de uno de sus proyectos más ambiciosos: la inteligencia artificial.
Nuestros más remotos ancestros crearon instrumentos rudimentarios —tecnologías— de piedras y huesos, que desempeñaron un importante papel en la supervivencia de la especie. Hoy creamos computadoras y programas de IA, que corroboran el extraordinario avance del conocimiento humano y anuncian importantes transformaciones en nuestras sociedades.



La película que mejor ha trazado esta transición es ‘2001: Una odisea del espacio‘, de Kubrick, estrenada hace ahora cincuenta años. En sus tres episodios, el reparto de los protagonistas incluye tanto al mono humanoide de hace cuatro millones de años que descubre la «primera» arma, como al ordenador superinteligente HAL 9000, la más avanzada tecnología que controla la nave espacial Discovery y a sus tripulantes.

Preguntado por la inteligencia artificial, Stanley Kubrick escribió: “Una de las cuestiones más fascinantes que surgen al imaginar ordenadores más inteligentes que los seres humanos es hasta qué punto la inteligencia automática merece la misma consideración que la inteligencia biológica. Uno podría sentirse tentado de preguntarse en qué es menos sacrosanta la inteligencia artificial que la inteligencia biológica. Y podría llegar a ser difícil optar por una conclusión halagadora a favor de la inteligencia biológica”. Medio siglo después de su película y de la novela homónima de Arthur C. Clarke, parece más relevante que nunca replantearse esta pregunta.

Comisariada por Claudia Giannetti,–una de las especialistas más relevantes del media art– esta exposición está articulada también en tres ejes temáticos: El despertar de la inteligencia, En el universo de la IA y El futuro de las inteligencias y más allá del infinito. La muestra establece analogías entre escenas de ‘2001’ acompañadas de documentos y manuscritos originales de Kubrick, y una selección de piezas y obras significativas que permiten descubrir la relación entre seres humanos y máquinas “pensantes”. La estructura narrativa de esta exposición se articula en torno a diez preguntas, que plantean aspectos relevantes acerca de la inteligencia humana y de las potencialidades de las tecnologías de IA.

Con un especial acento en la sinergia entre arte, ciencia y tecnología, el principal propósito de este proyecto es mostrar la evolución de la inteligencia humana y artificial a partir de sus hitos históricos, sus aplicaciones actuales y las fascinantes perspectivas que sugiere el por venir.
El primer eje temático, El despertar de la inteligencia humana, versa sobre el cerebro humano y sus redes neuronales, que propician nuestra mente simbólica inteligente y la capacidad de invención de instrumentos. Como piezas destacadas en esta sección tenemos una instalación audiovisual del artista inglés Mat Collishaw, homenaje a ‘2001’; el original de ‘Arbor scientie venerabilis’ con el dibujo del árbol del Conocimiento (1515) de Ramón Llull; varios dibujos originales de tipos de células neuronales de Santiago Ramón y Cajal (1899) y también el guion original de ‘2001’.


Proyecto 'The Next Rembrandt'.
Una réplica videográfica del interior de la nave Discovery de ‘2001’ introduce el espectador en la esfera de HAL 9000 y, con ello, En el universo de la IA, el segundo eje temático, que trata la interacción ser humano-máquina. Esta sección se centra en los ámbitos del juego, el arte, la resolución de problemas, el lenguaje, la visión y las acciones autónomas. Algunas piezas destacadas de este eje son el ‘Ajedrecista’ (1912), de Leonardo Torres Quevedo, primera máquina analítica del mundo de carácter autónomo y funcional con tecnología electromecánica; la primera carta de Kubrick a Arthur C. Clarke en la que le sugiere colaborar en la película (31 marzo 1964) y la instalación interactiva DATA | ergo sum, de 3dinteractivo, que explora la capacidad de visualizar y extraer datos de nuestro cuerpo. Otras dos obras abordan la aptitud  “creativa” de la IA: ‘The Next Rembrandt‘ (2015), una “pintura” realizada por un algoritmo de IA a partir del aprendizaje exhaustivo de las obras del famoso pintor neerlandés; y, en contraposición, los dibujantes robóticos de ‘Human Study #1’, de Patrick Tresset, que son autónomos y crean retratos en tiempo real de personas del público. Estas y otras obras exhibidas indagan tanto sobre la posibilidad de que una máquina pueda pensar, su real autonomía o su dominio de la visión y del lenguaje humanos, como el potencial de una IA para controlarnos o para cambiar nuestras vidas.


 Instalación ‘The Mutual Wave Machine‘.
El futuro de las inteligencias y más allá del infinito aborda el porvenir de la inteligencia humana y su relación con la IA. Las investigaciones apuntan a una futura simbiosis cerebro-ordenador para incrementar nuestras capacidades o interactuar con tecnologías a través del pensamiento, que podrían conducir a un futuro ser transhumano.

Una obra destacadas de este apartado es la instalación ‘The Mutual Wave Machine‘, de S. Dikker y M. Oostrik, que utiliza algoritmos neurocientíficos para explorar las interconexiones de la actividad cerebral de dos personas del público.
La muestra podrá verse en la cuarta planta de Espacio Fundación Telefónica, del 31 de octubre de 2018 al 17 de febrero de 2019.

https://espacio.fundaciontelefonica.com/evento/mas-alla-de-2001-odiseas-de-la-inteligencia/

MOSCOVICI, EL HIJO DEL REFUGIADO QUE AJUSTA CUENTAS CON SALVINI


El comisario europeo de Economía conoce de primera mano los sufrimientos provocados por la deriva autoritaria
BERNARDO DE MIGUEL

Pierre Moscovici, este martes en Estrasburgo. VINCENT KESSLER REUTERS


"Un cretino, un provocador y un fascista. Y puedo añadir otros adjetivos".
 La jerga inescrutable de Bruselas ha adquirido esta semana una claridad desconocida por boca del comisario europeo de Economía, Pierre Moscovici (París, 1957). El veterano político francés cargaba sin demasiados eufemismos contra el eurodiputado italiano de Liga que el pasado martes restregó su zapato made in Italy por encima de los papeles de la Comisión Europea en plena sede del Parlamento Europeo. La simbólica ofensa se producía minutos después de que la Comisión Europea rechazase el proyecto de Presupuestos presentado por el Gobierno de coalición entre 5 Estrellas y la Liga por considerarlo incompatible con las normas comunitarias. Una decisión sin precedentes seguida por una barrabasada inaudita y rematada por una tormenta en las redes sociales a favor y en contra de Moscovici.

A sus 61 años, Moscovici disfruta este zambullido de fama digital con una emoción casi adolescente, fruto de dos rasgos que quienes le han tratado consideran prominentes: un cierto egocentrismo que no encaja mal con la vida pública en la que se embarcó hace cuatro décadas (de la mano del socialista francés Lionel Jospin, que llegaría a ser primer ministro) y una capacidad para mantener la vitalidad por detrás del calendario. Hace solo cinco meses ha sido padre por primera vez tras casarse en 2015 con Marine Charlie Pacquot, 22 años menor que él. El niño se llama Joseph, un nombre que apunta con precisión a los orígenes de la familia Moscovici.

Moscovici, el hijo del refugiado que ajusta cuentas con Salvini Pierre Moscovici: “España no es Italia, tiene un Gobierno que cumple las reglas”
Y es que al hijo de un refugiado judío que escapó por poco de la persecución fascista en Rumania le ha tocado la responsabilidad de enfrentarse al Gobierno italiano, dominado por un ultraderechista, Matteo Salvini, que ha negado la entrada en puerto a los barcos con migrantes rescatados en altamar. Migración y xenofobia se han cruzado muchas veces en la historia de Europa. A menudo, de manera estrepitosa. Y en el actual torbellino de esas dos corrientes, el choque institucional entre Moscovici y Salvini se anuncia como un verdadero ajuste de cuentas. Y no solo presupuestarias.

El francés afronta la batalla a sabiendas de que otros gobiernos ultracatólicos o ultranacionalistas, como los de Hungría y Polonia, aguardan una victoria de Salvini que les abra el camino hacia una Europa monocromática, cristiana y dudosamente democrática. Justo lo contrario de lo que representa la trayectoria de Moscovici. "No nos engañemos. Quienes invocan sin cesar la exclusividad de las raíces cristianas de Europa son a menudo los herederos de corrientes políticas que antes querían una Europa sin judíos y ahora quieren una sin musulmanes", acusaba Moscovici en un artículo publicado en plena crisis europea de refugiados.

Moscovici conoce de primera mano los sufrimientos provocados por las derivas autoritarias. Su padre, el eminente antropólogo y sociólogo francés Serge Moscovici, fue expulsado del instituto en su país natal, Rumania, por las leyes antisemitas de 1934. Logró escapar de Bucarest justo antes del gran pogromo de 1941 y tras siete años de éxodo llegó a París. En Francia estudió con una "beca para refugiados", primer peldaño que le llevó hasta lo más alto de las Ciencias Sociales en su patria de acogida.

La madre del comisario también procedía del Este. Famosa psicoanalista, Marie Bromberg era de origen polaco. Moscovici vivió con ella tras el divorcio de la pareja. La muerte de ambos se produjo tras la llegada de Moscovici a la Comisión Europea, en noviembre de 2014. Y como con tantas otras circunstancias personales, el comisario apenas ha dejado traslucir emociones durante su labor profesional. Discreto y reservado, quienes le han tratado en la arena política aseguran que es reacio a mezclar los sentimientos con los expedientes y que prácticamente nunca comenta nada personal en los recesos de las reuniones de trabajo.

Su perfil político también se ha mantenido siempre un poco por detrás de sus aparentes posibilidades. Ha llegado muy alto (ministro de Finanzas y de Asuntos Europeos, diputado nacional y europeo, comisario europeo...), pero siempre se le ha resistido la cima. Se le escapó la secretaría general del Partido Socialista. Soñó con la presidencia de la República, pero al final se limitó a apoyar a Dominique Strauss-Kahn, primero, y a François Hollande, después. Y hasta hace solo unas semanas esperaba convertirse en el candidato de los socialistas europeos a la presidencia de la Comisión Europea en 2019, pero acaba de renunciar porque ni siquiera tiene el apoyo claro de su partido en Francia.

Se define como "de izquierdas, de centro izquierdas, más bien", en una reorientación que cada vez parece aproximarle más a La República en Marcha de Emmanuel Macron. Animal político hasta la médula, su futuro parece muy abierto cuando concluya el mandato en Bruselas (noviembre de 2019). El paso hacia el movimiento de Macron parece difícil para una persona con tradición familiar y personal de izquierdas (de joven perteneció a la Liga Comunista Revolucionaria), pero no oculta su intención de seguir desempeñando un papel importante en la política francesa y europea. La reciente paternidad, ha reconocido, añade otra dimensión al combate político que quiere librar contra los populismos y los nacionalismos, encarnados por figuras como Salvini, el húngaro Viktor Orbán o el polaco Jaroslaw Kaczynski. "Tengo que demostrar a mi hijo que podemos dejarle un mundo mejor", aseguró en una entrevista en una declaración tan inesperadamente personal que sorprendió a propios y extraños.
En Bruselas le acompaña un halo de persona dura y exigente en las relaciones laborales. Y una fama de buen comunicador que, para envidia de otros oradores, le hace prácticamente inmune a los patinazos verbales que puede sufrir cualquier político. Se ha curtido junto a los grandes de la política francesa de final del siglo XX (desde François Mitterrand, hacia quien mantiene una actitud crítica, a Jacques Chirac, durante el período de cohabitación de la presidencia conservadora con el Gobierno socialista). Y en Bruselas ha protagonizado buena parte del siglo XXI, con destacada presencia en la redacción del frustrado Tratado Constitucional y como comisario de Economía en algunos de los momentos más críticos de la crisis de la zona euro. En las lides con Grecia cosechó uno de sus mayores enemigos recientes: Yanis Varoufakis. El exministro griego de Finanzas le acusó de intentar congraciarse con Atenas y al mismo tiempo plegarse las directrices de Berlín.

Moscovici encaja con aparente indiferencia críticas como las de Varoufakis. Y se le atribuye una sangre fría y una cara de póker que ni las más exaltadas reuniones del Eurogrupo (ministros de Economía de la zona euro) han logrado alterar. Las reuniones oficiales le han llevado de una punta a otra de Europa y de los cincos continentes. Y a pesar de la agenda, procura sacar tiempo para conocer los lugares más destacados de la ciudad que visita. Empedernido lector, su formación pasó por la Universidad de Ciencias Políticas y por la inevitable Escuela Nacional de Administración (ENA). Se declara aficionado al esquí y al surf. Y sus gustos musicales apuntan al rock, con David Bowie y Eric Clapton entre los sonidos de cabecera. A un año de concluir su mandato en Bruselas, le gustaría legar a su hijo una Europa laica, multicultural y diversa. Pero empieza a temer que Joseph no vea su ideal de continente si las botas de "cretinos" y "fascistas" pisotean los valores fundamentales de la UE.

https://elpais.com/internacional/2018/10/27/actualidad/1540656032_637731.html

LEONOR FINI, SURREALISM, AND SEXUAL POLITICS: A PUBLIC LECTURE BY ALYCE MAHON


Presented by Museum of Sex Curator, Lissa Rivera
In conjunction with the exhibition ‘Leonor Fini: Theatre of Desire, 1930-1990′
Guided tour of ‘Leonor Fini: Theatre of Desire 1930-1990′ with Curator Lissa Rivera and Curatorial Advisor Alyce Mahon, Ph.D.


Throughout her career, Leonor Fini repeatedly portrayed goddesses, sphinxes, sorceresses and libertine heroines as well as passive and beautiful male nudes, subverting the roles and qualities society traditionally ascribes to the sexes. She thought of herself as androgynous and in her life, as in her art, explored identity as a form of performance. In particular she did this through the design of costumes, masks and an obsessive return to portraiture in painting. This lecture will address Fini’s exploration of sexuality and gender as forms of theatre and masquerade, situating her vision within Surrealism’s subversive sexual politics.
Alyce Mahon Bio
Alyce Mahon Ph.D., is a Reader (Associate Professor) in Modern and Contemporary Art History at the University of Cambridge. She is the curatorial advisor for Leonor Fini: Theatre of Desire 1930-1990, Museum of Sex, New York (Sept. 28, 2018-March 4, 2019), and the curator of Dorothea Tanning: Detrás de la puerta, invisible, otra puerta, which is currently on show at the Museo Reina Sofia, Madrid (Oct. 3, 2018 –Jan. 7, 2019) and will tour to the Tate Modern, London (Feb. 27–June 6, 2019). She is the author of the monographs Surrealism and the Politics of Eros, 1938-1968 (Thames & Hudson, 2005) and Eroticism & Art (Oxford University Press, 2005), journal essays on Leonor Fini, Frida Kahlo and Carolee Schneemann, and numerous catalogue essays on gender politics in avant-garde art, including Couples Modernes (Centre Pompidou-Metz, 2018), Dreamers Awake (White Cube, London, 2017), Silent Partners: Artist and Mannequin from Function to Fetish (Fitzwilliam Museum, Cambridge and Musée Bourdelle, Paris, 2015), The Institute of Sexology (The Wellcome Trust, London, 2014), Leonora Carrington (Irish Museum of Modern Art, Dublin, 2013) and Angels of Anarchy: Women Artists and Surrealism (City Art Gallery, Manchester, 2009).
https://www.museumofsex.com/portfolio_page/alyce-mahon/

DES LIVRES DE FRANÇOIS MITTERRAND VENDUS AUX ENCHÈRES





Des ouvrages du XXème siècle, en édition originale pour la plupart... C'est une partie de la bibliothèque de François Mitterrand qui a été mise aux enchères à Paris par la maison de ventes Piasa. Au total, 683 lots, parmi eux "L'amant de la Chine du nord" de Marguerite Duras, un exemplaire dédicacé adjugé 18 000 euros, ou encore un exemplaire des "Justes" d'Albert Camus parti à 16 000 euros.

Depuis la mort de l'ancien président, ces livres appartenaient à son fils cadet. Bibliophile passionné, François Mitterrand était connu pour arpenter les libraires dès qu'il en avait l'occasion.

0'33 Jérôme Clément, fondateur d’Arte, ancien président de la maison de vente aux enchères PIASA

" C'était un conteur absolument formidable, se souvient Jérôme Clément, fondateur d’Arte et ancien président de la maison Piasa. Il était toujours avec un livre. Moi j’aime beaucoup la littérature aussi, et donc se retrouver à travers les livres, c’est une bonne façon de continuer à le faire exister et entretenir un dialogue avec lui. "

" Je ne sais pas si c’est l’engouement pour le leader socialiste ou pour le président ou pour le grand amateur de livre, en tout cas c’est très rassurant de penser qu’à un moment où on a comme outils maintenant pour se cultiver internet et d’autres voies, le livre reste un objet toujours aussi magique ", aujoute l'écrivain et parolier Pierre Grosz.

Une vente qui confirme l'attrait de l'ancien président socialiste pour les écrivains de droite, voire d'extrême droite, à l'image de l'ancien collaborationniste Robert Brasillach.

https://fr.euronews.com/2018/10/30/des-livres-de-francois-mitterrand-vendus-aux-encheres?utm_source=newsletter&utm_medium=fr&utm_content=des-livres-de-francois-mitterrand-vendus-aux-encheres&_ope=eyJndWlkIjoiNThkMWI4YjE0MWNmNDE0NDNhZGE5M2E5NjE4ZTFlODEifQ%3D%3D

OPÉRA DE MONTE-CARLO, PROCHAINEMENT


martes, 30 de octubre de 2018

THE BEGGAR’S OPERA – Teatro Coccia Novara – 27 ottobre 2018


Un appassionato di teatro, ma poco informato immagina che L'opera da tre soldi (Die Dreigroschenoper) sia l'opera  partorita dalla mente di Brecht, senza sapere che in effetti si trattava di un adattamento  della Beggar's Opera, una ballad opera dell'inglese John Gay del XVIII secolo. Nella versione del 1928 le musiche sono di Kurt Weill e le inserzioni di ballate di François Villon e Rudyard Kipling ed ambienta la storia tra i malavitosi  londinesi, mettendo in scena un aggressivo attacco alla società capitalista, vista come una banda di delinquenti, ruffiani e meretrici. Il lavoro, che offre una feroce critica socialista del mondo borghese, parodiato e condito da un umorismo cinico dei rapporti umani, fu accolto entusiasticamente fin dalla prima apparizione sulle scene.
Lo stesso soggetto viene ripreso ora da Ian Burton e Robert Carsen con la stessa forza narratrice.


Ballad opera in tre atti 
Musiche di John Gay e Johann Christoph Pepusch
Nuova versione di Ian Burton e Robert Carsen
Regia Robert Carsen
Direzione d’orchestra Florian Carré
Ideazione musicale William Christie
Ensemble Les Arts Florissants
Drammaturgia Ian Burton
Scene James Brandily – Luci Robert Carsen e Peter Van Praet – Costumi Petra Reinhardt
Ricerche musicali Anna Besson e Sébastien Marq
Edizione musicale Pascal Duc (Les Arts Florissants)
Produzione C.I.C.T.– Théâtre des Bouffes du Nord
Coproduzione Les Arts Florissants con il sostegno di CA-CIB, Angers Nantes Opéra, Opéra de Rennes, Les Théâtres de la Ville de Luxembourg, Opéra Royal/Château de Versailles Spectacles, Grand Théâtre de Genève, Théâtre de Caen, Edinburgh International Festival, Festival di Spoleto, Centre Lyrique Clermont-Auvergne, Opéra Royal de Wallonie-Liège, Opéra de Reims/La Comédie de Reims CDN, Teatro Coccia, Teatro Verdi, Attiki cultural Society, Cercle des partenaires des Bouffes du Nord
Con il generoso supporto di KT Wong Fondation
Costruzione scene Angers Nantes Opéra

Mr. Peachum ROBERT BURT
Mrs. Peachum / Diana Trapes BEVERLEY KLEIN
Polly Peachum KATE BATTER
Macheath BENJAMIN PURKISS
Lockit KRAIG THORNBER
Lucy Lockit OLIVIA BRERETON
Jenny Diver LYNDSEY GARDINER
Filch / Manuel SEAN LOPEMAN
Matt GAVIN WILKINSON
Jack / Prison guard TAITE-ELLIOT DREW
Robin WAYNE FITZSIMMONS
Harry DOMINIC OWEN
Molly NATASHA LEAVER
Betty EMILY DUNN
Suky LOUISE DALTON
Dolly JOCELYN PRAH


La valida  stagione del Coccia mette in cartellone The Beggar’s Opera nella nuova versione di Ian Burton e di Robert Carsen che firma anche la regia ed insieme a Peter Van Praet anche le luci. La storia è quella che tutti conosciamo per aver più volte sentito l’Opera da 3 soldi di Brecht; l’attuale versione ha chiari riferimenti alla situazione contemporanea europea e mondiale e non lesina denunce e feroci parallelismi tra l’attuale società dei capitali e delle multinazionali e politica con i delinquenti comuni che si esprimono con parolacce, strisce di coca, sesso a gogò e tradimento di tutti i principi di equità e moralità. Lo stesso Carsen nelle note di regia descrive l’impianto centrale dell’opera “ Con un’osservazione affilata come il rasoio, uno dei personaggi dice all’inizio del terzo atto ‘i leoni,i lupi e gli avvoltoi non vivono insieme in branchi, frotte o greggi. Di tutti gli animali da preda, l’uomo è l’unico socievole. Ognuno di noi preda il suo vicino, eppure ci raduniamo insieme’; a questo punto mi vien da aggiungere una citazione del testo detta prima da Mr Peachum e ripetuta poi da Lockit “ cosa ci guadagno io?” ponendo l’interesse individuale del singolo al di sopra di tutto e tutti: società, collettività, moralità, umanità, accettazione, soccorso, rispetto, amore.

In genere amo la sintesi, ma in questo caso mi sono trovato di fronte a qualcosa di inatteso, quanto accettato e gradito, che mi costringe a dettagliare più di quanto sia il mio solito!
L’opera in realtà è una ballata satirica, un musical, con rimandi operistici ed impianto registico e scenografico originale e molto pertinente. Arrivati in teatro ci si trova davanti alla scena aperta con sul fondo un muro di scatoloni ed in basso un clochard che beve, si copre maldestramente con un residuo di coperta ed il cartone è il suo giaciglio. Sulla sinistra del palco un accatastamento di cartoni non fa immaginare che di li a poco sarà la location nientemeno che dell’Ensemble Les Arts Florissants con i suoi elementi veramente ‘conciati’ da derelitti. Da qui parte la narrazione musicale con l’ideazione musicale di William Christie che ha  mantenuto inalterato il sapore di ballata e di tradizione settecentesca su cui si è appoggiato il canto con intonazione contemporanea, sortendo un effetto geniale.
Un cenno agli artisti è doveroso, ma il plauso va veramente a tutti i ballerini, cantanti, acrobati e attori (tutte attività racchiuse singolarmente in quasi tutti gli  interpreti): Mr Peachum è il corpulento Robert Burt che anche grazie alla sua stazza risulta un perfetto imbroglione che tira le fila della malavita con contatti altolocati, così come Lockit – Kraig Thornber- che con ottima attorialità racconta appunto di come utilizzi le sue conoscenze politiche ed amministrative per condurre i suoi loschi traffici. Mrs. Peachum / Diana Trapes sono interpretate abilissimamente da Beverly Klein che trasmette tutta la perversione divertita di chi vive ai margini, godendosela  però con sesso, alcool e perché no…anche droga! La falsa ingenua Polly è interpretata dalla disinvolta  Kate Batter amica ed antagonista in amore dell’incinta e spregiudicata  Lucy Lockit - Olivia Brereton; le due donne, come molte altre sono innamorate di Macheath cui da vita il giovane atletico e brillante Benjamin Purkiss ed ironia della sorte contenuta nel cognome stesso dell’attore, tutte le donne lo vogliono baciare…e non solo ed anche sul palco viene simulato ben di più ! Questi è un farabutto che non si accontenta di una moglie, anzi due, che non caccia solo perché lo eccitano, ma deve far sesso con molte donne. Per una serie di intrighi ed accordi clandestini Mac finisce definitivamente in galera con l’ordine di esecuzione. Già sul patibolo ed accarezzato su tutto il corpo dalle due mogli, l’esecuzione viene interrotta come un fulmine a ciel sereno dalle scorribande (una delle tante coinvolgenti  intrusioni tra la platea) di uomini che alla fine corrono sul palco ad annunciare che il governo è caduto  e la Prima Ministra si è dimessa… maledetta Brexit!!  Mac da condannato a morte per truffe, inganni e furti viene nominato immediatamente Ministro della Giustizia che libera se stesso dalla condanna e poi uno ad uno tra i suoi compari malfattori  nomina il ministro del Delitto Economico, il segretario alla Disoccupazione, ed alla fine (ironia e satira che rispecchia tristemente la realtà contemporanea….) a Filch verrà dato “un posticino senza importanza, tipo…Ministro dei Beni Culturali” esprimendo che il grande unico insostituibile valore della Cultura non serve più in una società dove la trasparenza e la visione globale non esistono più, sopraffatti dalla necessità di apparire ed arrivare a posti di potere anche senza cultura, conoscenza, esperienza  e capacità! L’ironia è ‘cosa per persone intelligenti’: qui straborda con necessità espressiva e desiderio inarrestabile ed irrefrenabile di dire quello che si pensa. Con la musica ed un testo aggiornato si racconta  che dal 1728 ad oggi ben poche cose sono cambiate e questo perché ogni uomo si sente più astuto del proprio vicino e quindi tenta di sopraffarlo con l’inganno e la voracità del lupo sotto le mentite spoglie dell’agnello ! La tentazione di perdersi in ulteriori commenti sulla società sarebbe  forte, ma l’arresa consapevolezza che se l’uomo non è cambiato nei secoli, non cambierà mai, fa si che a malincuore e con sentimenti repressi ed inespressi,  qui si chiuda il mio commento al capolavoro –Bibbia per benpensanti contemporanei-  The Beggar’s Opera!  

La Musica vince sempre

Renzo Bellardone.

CALÍGULA, AL FRENTE DE BRASIL


RAÚL DEL POZO
Ilustración: ULISES
No se me olvida la reflexión de Manuel Valls -al que los separatistas consideran traidor- en una reciente cena a la que asistieron constitucionalistas preocupados por el auge de la extrema derecha y el nacionalismo salvaje, en los confusos y turbulentos tiempos de Trump, el Brexit o el procés. "Los que estamos aquí -habló Valls- pertenecemos a la minoría, algo hemos hecho mal. El sistema que logró el estado del bienestar y los Derechos Humanos está retrocediendo ante el populismo y el nacionalismo". Un populismo ególatra, de políticos arrogantes, estrellas de las redes sociales, bufones de la posverdad apoyados por las sectas religiosas, constituyen un revival que arrincona a los partidos del sistema.

Son gallos que creen que llega el día para oírles hablar, narcisos que se enamoran de su propia imagen en los medios, en plena era de la desinformación. El pionero fue Trump, calificado como matón, fabulador mentiroso y estafador. Pero nadie obligó a las votantes norteamericanas a elegir al millonario chulo que decía: "Si eres famoso, puedes coger a las mujeres por el coño". Nadie coaccionó a las brasileñas o a los homosexuales para que hicieran presidente a un paramilitar matón que habla así: "Eres muy fea para ser violada", o: "Si veo a dos maricones besándose en la calle, los aporreo". La gente, la basca, la maraña, la chusma tan sobada por los nuevos políticos ultras está arrollando a los trabajadores organizados, a los ciudadanos demócratas, que también están aterrorizados por la emigración, el paro y los salarios piojosos. Por decirlo con el antipopulista Coriolano, los perros callejeros aúllan a los nuevos tiranos.
La gente se siente insegura, desprotegida. Los rojos de los cinturones se apuntan a la barbarie largo tiempo dormida, a la erupción global de la ultraderecha. El nuevo déspota que abarca más de la mitad de la América del Sur es Jair 'Messias' Bolsonaro, ex capitán paracaidista, partidario de la dictadura, de la tortura y de la pena de muerte. Según él mismo: "Esto es una misión de Dios en Brasil". Dice el proverbio carioca: "Brasil es la tierra del futuro y siempre lo será". Y hay un dicho brasileño: "Progresamos de noche, mientras los políticos duermen".
La quinta nación del mundo, estupidizada por el fútbol, asolada por la corrupción y las dictaduras militares, Eldorado de oro, café, azúcar, maíz, caucho, algodón, tabaco; la Amazonía con 900 variedades de palmeras, el río de dos millones de metros cúbicos por segundo, una selva de anacondas, monos y jaguares está en las manos de un Calígula con botas de legionario (cáligas) que con la extravagancia del majara, puede incendiar América del Sur.
https://www.elmundo.es/opinion/2018/10/30/5bd739b6468aeb72268b456e.html