miércoles, 25 de noviembre de 2020

DEDICATORIA: MURIÓ DIEGO ARMANDO MARADONA , 25/11/2020

 

Te mereces los homenajes, Maradó. Tierno el Nápoles y sus tifosi esta vez en tu despedida. De personas convencionales y ordenadas, está lleno el planeta. Casi todas ellas no dejan huella, porque tienen una vida sin sobresaltos, pero tampoco irradian luz, ni empatizan con nadie.

Fui siguiendo tu trayectoria solo por el rabillo del ojo, porque nunca me gustó el futbol. Salvo en los casos en que se jugaban partidos internacionales que me comprometían de alguna manera emocional. Como el tuyo con goles inauditos del 96 contra Inglaterra. (Ah!, Las Malvinas son argentinas, recuerden !...)

Ahora podrás descansar- esperemos que por fin te dejen- y seguirás soñando con el balón donde ya no puedan alcanzarte....

Alicia Perris

TEATRO DE LA COMEDIA, EL ENFERMO IMAGINARIO DE MOLIÈRE SE REINVENTA CON EFERVESCENCIA, HASTA FINALES DE DICIEMBRE


EL ENFERMO IMAGINARIO, DE MOLIÈRE. TEATRO DE LA COMEDIA. MADRID, 24 DE NOVIEMBRE, 2020

¿Casualidad o coincidencia? Cuando Helena Pimenta, a quien agradezco su confianza, me invitó a trabajar en este prestigioso teatro; yo, de gira aquellos meses,aprovechaba los momentos libres para releer a Molière. En uno de estos todavía interminables trayectos en tren para acceder al norte de la península repasando El enfermo, me vino a la memoria la fecha de su última representación, el 17 de febrero de 1673 horas antes de su muerte y acto seguido la de su bautismo, el 15 de enero de 1622; esa ceremonia religiosa solía ocurrir dos o tres días después del nacimiento, por lo que bien puedo suponer que fue el 12 de enero cuando vio la luz; y es ese mismo día y mes en que yo nací. Se me ocurrió entonces que el 400 aniversario de esa fecha estaba al caer, y que no podía dejar pasar la ocasión para homenajear a mi Patron. Los actores de la Comédie Française llamamos a Molière Patron, y al Teatro de la Comédie, La Maison de Molière. Y cada día, los actores y actrices, al entrar en esa Casa de Molière, saludamos al magnífico busto del comediógrafo, esculpido por Houdon, pellizcándole la nariz y diciendo: Bonjour, patron. Huelga decir que, con los siglos, a Molière le brilla la nariz. Sí, no podía dejar de aprovechar la ocasión para homenajear al Patron, a quien tanto debo, –y a la vez enviar un afectuoso saludo a mis compañeros  Sociétaires de la Comédie–, aunque fuera adelantándome temporada y media a los homenajes que se celebrarán en el mundo entero, y, sobre todo, ignorando si en 2022 iba a tener a mi disposición un teatro público….Josep Maria Flotats



Reparto

Argan, J. M. Flotats

Tonina, Anabel Alonso

Angélica, Belén Landaluce

Belina, Lola Baldrich

Señor Buenafé, Alejandro Sigüenza

Cleantes, Rubén de Eguía

Señor Diarreus, Eleazar Ortiz

Tomás Diarreus, francisco Dávila

Beraldo, Joaquín Notario

Señor Oliscante, Bruno Ciordia

Señor Purgón, Arturo Martínez Vázquez

Equipo artístico

Dirección y versión Josep Maria Flotats

Traducción, Mario Armiño

Escenografía, Ezio Frigerio y equipo

Iluminación, paco Ariza

Vestuario, Franca Squarciapino

Composición musical,  Daniel Espasa

Profesores de Canto, Andreu Gallén y Jesús Gago

Y ayudantes ad hoc

Notas a vuelapluma de una función gozosa

El Teatro de la Comedia ritmó mi vida de profesora de francés e inglés, cuando vivía en la calle Barquillo y corría hasta Sol cada día, dos veces, para dar clases a alumnos de turismo. Fue en mi Prehistoria.

Una de las grandes ventajas de la residencia ése y años siguientes, fue que podíamos ir en trío familiar, a ver todos los Tirsos, Lopes y Calderones que acertaban a producirse, con inacabable ingenio, en aquella sala deliciosa, siempre llena de gente. Íbamos los jueves, que creo era mitad de precio y al primer piso.

Molière, también, acompañó mi aprendizaje en la mítica Alliance Française de Buenos Aires, de la calle Córdoba, que era siempre un bullicio de actividad, de ganas de aprender, de viajar, de levantar el vuelo. ¡Y qué profesores!... A Molière lo cortejaban en esas clases de literatura que duraron nueve cursos, todo los clásicos del siglo XVII, La Fontaine, Racine, Corneille, de quien había que aprenderse las Stances du Cid de memoria. Siglo XVIII, XIX, novela, poesía, un no parar…hasta hoy.

Lo conocí en el cine, en la película doble de la biografía del cómico Jean Baptiste Poquelin, que recorría los caminos de Francia, con una moral dudosa y su escritura dramática vivida en las representaciones cotidianas frente a un público asombrado y a menudo analfabeto.  De la Commedia dell´Arte, al drama y de ahí a la recreación total y desinhibida de la sociedad de la época.

Una mala vida de pobreza y muchas amantes, muchas penurias, hasta que llegó, con esfuerzo, a ser la compañía del rey (Luis XIV). Descubrí así la cinta de Arianne Mnouchkine y su maravilloso Théâtre du Soleil, que continúa creando. Ha fluido mucha agua debajo de cada puente que tuve que cruzar y superar y donde me dejé girones de batallas, de luchas, de esfuerzo, a veces, también, de melancolías y de pérdidas.

Josep M.Flotats, a quien le hice hace 4 años una entrevista divertida aunque formal, que también se publica en este blog, me devuelve ahora, no solo a Molière y a su enfermo imaginario (en el hospital tuve que lidiar con algunos, como profesional del equipo de psiquiatría, en el trasiego diario con muchos),  sino también a reflejos especulares de mi propia trayectoria, llena de aventuras, correrías de carretera, yendo a dar clases en provincias (¡qué bien hemos vivido algunos funcionarios!) y luego al hospital, de voluntaria, planes y sueños y garabatos escritos, algunos mejores que otros.

Maître Flotats se enfrenta al enorme clásico sin miedo, con la valentía de quien –probablemente- lo ha vivido y representado casi todo. Fluye por el escenario como un joven que se despacha en verso y en gestos como suele.

Su estilo y su trayectoria empiezan a apreciarse ya cuando lo vemos cómo se anuda en un gesto rápido su bufanda al cuello y cómo  exhibe sus batas y las despliega, como si fueran las del legendario Nureyev en Gisèle, corriendo por el escenario.  Acompañado magníficamente por una Anabel Alonso, como Tonina, de una versatilidad que sorprende y encandila, en estado de gracia.


Fantásticos los otros integrantes de la obra, con un desarrollado instinto para el palcoscenico, la dicción, cuidada, el trabajo corporal y de la voz, las maneras, los andares. Vestuario  en la gama de grises el vestuario de Franca Squarciapino, con un corte y costura impecables, a medida.

Bonita y ágil la escenografía original de Ezio Frigerio y Riccardo Massironi. Cada actuación tiene un bordado diferente y una luz encausada hacia otro ángulo de la sala, donde, una desasosegada, dejó sonar cruelmente su móvil, a pesar de las advertencias de silenciarlo, antes de comenzar la velada. Suele ocurrir, pero sigue molestando cada vez. Y es una falta de respeto…

Lo mejor de todo fue la alegría del montaje, y la entrega de los actores y el director, él mismo en los ropajes del señor Argán, el pesado “malade imaginaire” que roba la paciencia de todos a los que tiene cerca.


No siempre se lee y se expone Molière al cien por cien, como en una representación canónica,  pero se respira su espíritu, su genio, su inevitable picardía y persecución a todos los gremios de necios que poblaban la geografía burguesa ascendente de Francia, camino de la Revolución Francesa, décadas después: médicos, falsos devotos, notarios, abogados, gañanes y buscavidas, preciosas ridículas, misántropos y tantos más.

Se percibe con facilidad que cada uno de los artistas en escena y los que están detrás, la música, la iluminación, y hasta la lujosa labor del clásico Mauro Armiño en la traducción, han disfrutado con esta producción.

El final, cuando el propio enfermo asume en una burla general su condición de flamante médico, es apoteósico. Regodeo de términos médicos y enfermedades inventadas para mayor deleite del antiguo enfermo, sazonado con latines espurios y rimbombantes, cómicos,  por aquí y por allí. Un ballet multicolor con máscaras ( que no mascarillas) alla veneziana, precioso. El público aplaudió mucho y hubo un diluvio de  bravos reiterados.

Y además y esto es fundamental, se han sentido en la obligación social de abrir un teatro mientras fuera (y dentro) puede arreciar la pandemia, la incultura, la falta de estímulos y la postergación de eventos para nutrir el espíritu y los cerebros de los ciudadanos, que parecen ahora dormir el sueño eterno.


No solo han conseguido abrir de nuevo las puertas de una sala como el Teatro de la Comedia de la calle Príncipe, sino que la han llenado de escenas con talento, sol, entrega y luz. Nos han devuelto la capacidad de dejarnos llevar para disfrutar y compartir. A todos muchas gracias. Y a Maître Flotats, siempre, mi más afectuoso y rendido reconocimiento, por hacer realidad, otra vez, todos sus sueños posibles, y los nuestros.

Alicia Perris

martes, 24 de noviembre de 2020

THE PORPOISE BY MARK HADDON – A TRANSCENDENT, TRANSPORTING EXPERIENCE

 Adrenaline-fuelled adventure meets Shakespeare in a serious contender for novel of the year


Mark Haddon: ‘keen to shed his child-friendly reputation’. Photograph: Linda Nylind/The Guardian

You suspect that whatever he writes, Mark Haddon will always be best known for his 2003 bestseller The Curious Incident of the Dog in the Night-Time. But there were strong signs in his 2016 collection The Pier Falls – in which he describes a fatal seaside disaster with an impassivity that is all but indistinguishable from relish– that he was keen to shed his child-friendly reputation. And his wondrous new novel, a violent, all-action thrill ride shuttling between antiquity and the present, is another step in a transformation as surprising as any in the book itself.

It starts with a shadowy, super-rich businessman, Philippe, mourning his wife, Maja, a Swedish actor who dies while heavily pregnant in a plane crash that leaves no survivors apart from their child, Angelica, delivered safely. As she grows up, raised in an isolated life of luxury, Philippe’s close circle of fixers suspect he’s abusing her, but do nothing, even when he murders his art dealer’s son, Darius, in a jealous rage after the younger man dares to catch her eye on a rare visit to their Hampshire hideaway.

The first 16 years of Angelica’s life pass in just 40 pages, and the pace doesn’t let up. Haddon’s epigraphs tip the wink that elements in this scenario echo the Greek legend of the young prince Apollonius (better known as Pericles, thanks to the Shakespeare play), who risks death after revealing a Syrian king’s incestuous relationship with his daughter.

His present-tense narration confidently inhabits everything from a clogged artery to a lightning bolt

After Angelica witnesses her father’s attack on Darius – the first of many fight scenes – the novel enters the “foggy border country between dream and reality”, as Angelica, having learned to occupy herself by telling stories, imagines a parallel narrative in which Darius has not been killed. Instead, carrying his broken arm “like a basket of eggs”, he escapes on a passing pickup truck and falls in with old sailing buddies.

“Something peculiar is happening here,” someone thinks. “Time is repeating and rhyming...” Soon, Darius literally turns into Pericles, whose pan-Mediterranean escapades while on the run from a hired assassin – including a star-crossed affair with another princess, Chloë – make up the bulk of The Porpoise.

Haddon teams the novel’s dreaminess with electrically lucid action: shipwrecks, nick-of-time escapes and combat scenes that would give Lee Child a run for his money. He can be grisly when he wants to but he’s no gore-monger, in one case achieving his effects by refraining from describing a pivotal fight, suddenly muting the volume.

His present-tense narration confidently inhabits everything from a clogged artery to a lightning bolt. Characterisation is brisk and vivid (we’re told that Philippe, waiting to leave hospital with baby Angelica after Maja’s death, “hasn’t stood in a queue or waited in a public place since Cambridge”) and Haddon’s descriptions are often just downright brilliant: witness the perfection of “buckled crucifix” for Maja’s downed jet.

Ethical concerns underpin the adrenaline-fuelled adventure. A startling interlude in Jacobean London features the ghost of Shakespeare on a voyage down the Thames with another dead playwright, George Wilkins, a pimp widely thought to be the co-author of Pericles. “Perhaps it was Wilkins who gave the abused princess no name and two empty lines,” we’re told. Maybe, but it’s hard not to feel the novel puts Shakespeare on a pedestal when it lets Wilkins take the rap for victim-blaming lines such as “Bad child, worse father”, or for calling rape “incest”; errors that Haddon portrays as a symptom of Wilkins’s real-life crimes, avenged here in supernatural style.

Carried away in the moment, however, you barely pause for breath, let alone question the novel’s deep-lying logic. Line by line, Haddon throws everything at making it a transcendent, transporting experience – which is part of the point, given that The Porpoise turns on the consolations of storytelling, which aren’t just a cliche in a book that is essentially about a girl seeking to escape her ravaged body.

A helix, a mirror ball, a literary box of tricks... take your pick: this is a full-spectrum pleasure, mixing metafictional razzmatazz with pulse-racing action and a prose style to die for. I’ll be staggered if it’s not spoken of whenever prizes are mentioned this year.

https://www.theguardian.com/books/2019/may/13/the-porpoise-mark-haddon-review

IVAM PRESENTA LA EXPOSICIÓN ‘GLACIAL DECOY, ROBERT RAUSCHENBERG – TRISHA BROWN’

 

IVAM 17 Noviembre 2020

La directora del Institut Valencià d’Art Modern, Nuria Enguita, presentará a los medios la exposición ‘Caso de Estudio, Glacial Decoy, Robert Rauschenberg – Trisha Brown’, mañana miércoles 18 de noviembre a las 11,00 horas, en el Hall del IVAM.

Con motivo del aforo limitado, se ruega a la prensa gráfica acudir con antelación a esta hora, previo aviso al departamento de Comunicación.

Esta exposición recupera la fértil y productiva colaboración entre Robert Rauschenberg y la bailarina Trisha Brown para la coreografía Glacial Decoy, que se estrenó en 1979 en el Children’s Theatre de Minneapolis, para la que Rauschenberg diseñó la escenografía, la iluminación y el vestuario. Esta pieza supuso un punto de inflexión en la carrera de Brown porque, por primera vez, su trabajo se presentó en un escenario teatral.

El proyecto presenta cinco obras de la serie Glacial Decoy de Rauschenberg que forman parte de la Colección del IVAM desde 1993. Asimismo, se incluyen grabaciones de la coreografía interpretada por la Trisha Brown Dance Company y la escenografía de Rauschenberg, una proyección de seiscientas veinte diapositivas. La exposición se completa con fotografías, revistas y documentación sobre Glacial Decoy.

https://www.ivam.es/es/noticias/el-ivam-presenta-la-exposicion-glacial-decoy-robert-rauschenberg-trisha-brown/

LES PREMIÈRES IMAGES DU MUSÉE SUBAQUATIQUE DE MARSEILLE

 

Par Loïs Elziere

Le musée subaquatique de Marseille fait son apparition aux Catalans, et les quatre premières statues sont immergées. Si la préfecture a autorisé l’installation, la municipalité estime qu’elle est précipitée et entachée d’inconnues en termes d’environnement et de sécurité. À découvrir en vidéo.

Un ours polaire, un Poséidon, un oursin géant, des néréides… Quatre statues sont désormais immergées à 100 mètres au large de la plage des Catalans, par cinq mètres de profondeur. Les Amis du musée subaquatique de Marseille viennent de l’annoncer ce jeudi 24 septembre matin en conférence de presse.

Le Musée subaquatique de Marseille, en projet depuis 2017, s’est fait attendre alors que son ouverture était annoncée cet été. Après de nombreux rebondissements juridiques, les Amis du musée subaquatique avaient finalement obtenu l’autorisation préfectorale pour la mise en place de cette exposition sous-marine.

Un projet toujours questionné, et qui « va bien trop vite »

Le projet était présenté en grande pompe ce jeudi 24 matin, lors d’une conférence de presse qui réunissait plusieurs dizaines de soutiens, collaborateurs et journalistes. Il fait pourtant toujours l’objet de réticences de la part du Collectif de défense du littoral 13 sur des questions de sécurité et d’impact environnemental. Des membres n’ont pas manqué de s’inviter pour poser les questions de vive voix : « le béton est-il composé de fibres de polypropylène ? Du plastique qui pourrait se répandre avec l’érosion marine. Les mesures de sécurité sont-elles suffisantes pour les baigneurs novices attirés par la curiosité, qui pourraient s’agglutiner en surnombre l’été, à 100 mètres de la côte, hors de la zone de baignade ? »


Le nouvel adjoint à la Maire de Marseille en charge de la mer, du littoral, de la biodiversité marine et des plages, Hervé Menchon, partage ces interrogations et considère que « tout ça va bien trop vite  ». Il n’était pas invité à la conférence : « Je suis tenu à l’écart. Monsieur Lacanaud [le fondateur du musée subaquatique, ndlr] ne nous permet pas de participer positivement à ce projet ». Il rappelle d’ailleurs que le remboursement d’une subvention de 100 000 euros est toujours sur la table. Elle a été accordée puis annulée par la Ville, « en raison du changement de la nature du projet [l’artiste prévu à l’origine s’est désisté, ndlr] ».

D’autre part, si l’État autorise la mise à l’eau, l’adjoint écologiste explique que la Ville est responsable de la sécurité de la plage et de l’accès aux nageurs. « La question de la sécurité et de la surveillance liée à l’attractivité d’une installation accessible aux nageurs “pirates” [non encadrés, ndlr] n’est pas résolue à ce jour. Qui portera la responsabilité des accidents ou noyades ? » Le Musée subaquatique prévoit une bouée de repos avec des poignées sur le site « et nous pourrions en rajouter une à mi-chemin de la côte », précise Anthony Lacanaud.

Parole à la défense

« Ça fait trois ans et demi qu’on est sur le projet, eux viennent d’arriver », poursuit le fondateur du musée, ciblant les remarques de la nouvelle municipalité. Il espère pourtant « poursuivre les discussions sereinement en étant tout à fait transparent ».

Lui et son entourage, composé de nombreux experts, se sont voulus rassurants lors de la conférence de presse. La biologiste Sandrine Ruitton représentait l’Institut méditerranéen d’océanologie (MIO), partenaire scientifique du musée subaquatique, qui assurera le suivi écologique dans un comité dédié. La chercheuse a créé de nombreux récifs artificiels dans la baie de Marseille, et considère « que le dossier technique du Musée subaquatique, validé par la Direction départementale des territoires et de la mer (DDTM) est particulièrement pointilleux et répond aux normes et réglementations. Elles sont très strictes quand on immerge des éléments artificiels. Au Prado, il m’a fallu espacer d’au moins 5 mètres les récifs des herbiers de posidonie, là c’est 25 mètres ».


Quant aux fibres de polypropylène que les opposants soupçonnent dans le béton des statues, « elles sont naturelles », assure David Séguinot. Ce technicien de la société spécialisée Seven seas, qui immerge les œuvres, explique qu’il s’agit d’un « ciment marin à ph neutre ». Le dossier technique, que nous n’avons pas encore pu consulter, éclaircira bientôt cette question.

Reste celle de la sécurité. La plage des Catalans, située en plein centre-ville, est particulièrement prisée des baigneurs. Sa fréquentation atteint des sommets l’été, et le musée subaquatique devrait accroitre encore cette tendance. Il pourrait notamment attirer de nombreux curieux, expérimentés ou non, même hors saison, comme on le constate déjà. Malgré des rapports qui semblent tendus, Anthony Lacanaud espère que « la Ville va étendre la surveillance de la baignade de début juin à fin septembre ». Il ajoute que des partenaires du projet comme des clubs de plongée ou d’autres professionnels pourraient venir renforcer la surveillance. Il envisage également d’utiliser des caméras présentes sur la rue en contre-haut comme solution complémentaire.

Des dispositifs qu’il reste encore à confirmer, et préciser, alors que le musée subaquatique sera aménagé définitivement dans les prochains jours. À suivre donc.

https://madeinmarseille.net/75784-musee-subaquatique-catalans-video-statue-poseidon-oursin/

CONAN DOYLE FOR THE DEFENCE BY MARGALIT FOX REVIEW – A CASE WORTHY OF SHERLOCK HOLMES

Oscar Slater was imprisoned for the murder of an elderly woman in 1908. Arthur Conan Doyle turned detective to prove he didn’t do it


Investigating real-life miscarriages of justice … Arthur Conan Doyle. Photograph: Hulton Getty

Afew days before Christmas 1908 an elderly woman whom no one liked was bludgeoned to death in her smart Glasgow flat. Within hours a man whom no one liked either was identified as her killer and, in due course, condemned to hang. The Oscar Slater case is often invoked as an example of how easy it was for the police to fit someone up in an age before DNA, when crime scene protocol mostly consisted of slapping handcuffs on the nearest wrong ’un. But its broader message is perhaps: if you want to stay alive, it helps if people like you.

This was something that Slater, whose death sentence was changed to life imprisonment at the last moment, never completely understood. It was not, of course, his fault that, as a German Jew, he fell into two suspect categories. The German part was problematic at a time of increasingly noisy nationalism, but the Jewish part spoke to older, deeper fears about what happens when national identities shake loose. The Jews were wanderers who belonged everywhere and nowhere, and the fact that within five days of the murder Slater had vanished to New York made him seem particularly slippery. There were other things too about the 36-year-old that suggested text book degeneracy: he lived with a prostitute, made money by gambling and was known to visit pawn shops. Indeed, a silver brooch that he had recently pledged bore a resemblance to a piece of jewellery that had gone missing during the attack on Miss Gilchrist.

 Fox reshapes an Edwardian murder case to fit with our times – she shows that the racialisation of crime is nothing new

But Slater’s really unpopular act was, on his release, to quarrel with Sir Arthur Conan Doyle, the Scottish Irish Catholic jobbing doctor who had done such a sterling job of turning himself into the greatest living Englishman. Doyle wasn’t revered simply for creating the world-conquering detective Sherlock Holmes, but also because he had recently begun to concern himself with real-life miscarriages of justice. For 18 years he threw his considerable moral bulk behind a campaign to get Slater released from Peterhead prison, whereupon the newly freed Slater turned around and refused to behave with the proper gratitude of a good immigrant. In particular he didn’t see why he should reimburse Doyle’s expenses out of his meagre state compensation. Then, even worse, Slater went into print to argue his case and the result was the kind of public slanging match with Doyle that reads as if it belongs in the age of Twitter.

There have been more books, newspaper articles and TV documentaries about Doyle’s involvement in the Slater affair than you can shake a cherrywood pipe at. Margalit Fox’s take on the whole business is that the case could only have unfolded in the way it did because it was uniquely hinged between two different ways of seeing the criminal world. On the one hand, she suggests, Slater was a victim of the late Victorian pseudoscience of “criminological anthropology”, which harnessed dodgy eugenics to prove that criminals are born not made. You only had to look at a man’s shifty eyes, weak mouth and, perhaps most significant at a time of rising antisemitism, big nose, to know that he was on the point of doing something very bad indeed. Slater’s mucky private life and broken English was all that was needed to convince the local police that he was exactly the sort of man who would break into an old lady’s home and bash her to death.


Benedict Cumberbatch as Sherlock Holmes … Doyle’s detective typified the new system of forensic science. Photograph: Robert Viglasky/BBC/PA

Against this Fox shows the new system of forensic science, as typified by Doyle’s great creation Sherlock Holmes. This way of proceeding required a close reading of present effects – or clues – from which to work meticulously back to the original event, oblivious to the distraction of noisy generalisations. Fox argues that this is what Doyle did in the Slater affair although, to be honest, the flaws in the police case are so blindingly obvious that even Dr Watson would have smelled a rat. Within a few days of Gilchrist’s murder it became clear that Slater’s pawn ticket did not relate to the stolen brooch, that his trip to New York had been planned weeks earlier and that he bore no resemblance to the man seen fleeing the flat. Put simply, the police were fitting Slater up, quite possibly to cover for the real murderer who was rumoured to be a member of Gilchrist’s own family.

Fox, who is a New York Times journalist, has worked hard to reshape a classic Edwardian murder case to make it fit with our times. In particular, she wants us to see that the racialisation of crime is nothing new: bad science and economic insecurity have long been responsible for creating “out groups” on whom we dump our worst terrors. Indeed, the single most chilling moment in her book comes right at the end when she tells us what happened to Slater’s sisters in Silesia, Germany, who had been loyal correspondents throughout his imprisonment in Scotland. In 1942 the now elderly Phemie and Malchin were rounded up by the Nazis and sent to Treblinka and Terezín. Unlike their brother, they had no hope of release.

https://www.theguardian.com/books/2018/jun/13/conan-doyle-for-the-defence-by-margalit-fox-review

lunes, 23 de noviembre de 2020

EXPOSICIÓN DESEO, SURREALISMO Y DISEÑO, CAIXAFORUM MADRID. EL MICRÓFONO DE ALICIA PERRIS

 

AUDIO: https://www.radiosefarad.com/wp-content/uploads/2020/11/201124microfono.mp3

OBJETOS DE DESEO, SURREALISMO Y DISEÑO (1924-2020) en CaixaForum Madrid (abierta ya y hasta el 21 de marzo, 2021)


El Micrófono estuvo presente en la rueda de prensa de esta muestra que exhibe un total de 279 obras de arte y objetos que conviven y dialogan, explorando la relación entre ambas disciplinas desde hace un siglo.

Coorganizada por la Fundación ”la Caixa” y el Vitra Design Museum alemán, y con piezas de colecciones y museos de todo el mundo, la exposición se engalana con creaciones de artistas como Salvador Dalí, Man Ray, Lee Miller, Giorgio de Chirico, René Magritte, Joan Miró, Marcel Duchamp o Meret Oppenheim, Pedro Frideberg , Frederik Kieser y de diseñadores y arquitectos como Gae Aulenti, Le Corbusier, Antoni Gaudí, Ray Eames o Achille Castiglioni .

Según explicaron los responsables, “El inconsciente ( se presenta también una edición antigua de “Más allá del principio del placer”, del padre Sigmund Freud), los sueños, el erotismo, las obsesiones, el azar y lo irracional fueron elementos que los artistas surrealistas incorporaron a
sus creaciones, con frecuencia objetos cotidianos con las formas alteradas y subvertidas. El diseño más crítico con el racionalismo adoptó como propios estos elementos.

He aquí un paseo multidisciplinar que encuentra las concomitancias formales y conceptuales surrealistas en pinturas, esculturas, dibujos, objetos, carteles, revistas, libros, fotografías, películas históricas y mobiliario”.


Se visita respetando las indicaciones de seguridad sanitaria al uso. Disfrútenla, es excelente y llena de sorpresas. Fins a la pròxima, una delicia. Moltes gràcies a tots! Cuídense para cuidar a los demás.


Alicia Perris

 

https://www.radiosefarad.com/deseo-surrealismo-y-diseno-en-caixaforum/