viernes, 12 de julio de 2019

DESCANSO ESTIVAL EN TEATRO DE LA ZARZUELA Y PLÁCIDO DOMINGO RECIBIÓ EN EL TEATRO DE LA ZARZUELA EL PREMIO EXCELENTE DE ESPAÑA

VAL
Teatro de la Zarzuela <noreply@clipsource.net>
Vie 19/07/2019 15:55
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DESCANSO ESTIVAL

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DESCANSO ESTIVAL

Nos dirigimos a vosotros para anunciaros que el lunes próximo iniciamos nuestro descanso estival.
Aprovechamos para agradeceros a todos sin excepción vuestro apoyo continuo.
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Os deseamos un verano muy feliz, y nos vemos sin falta a la vuelta.

Departamento de Comunicación
Teatro de la Zarzuela



Plácido Domingo recibirá en el Teatro de la Zarzuela el Premio Excelente de España


Madrid, 12 de julio de 2019.- Plácido domingo recibirá el Premio Excelente de España el próximo lunes 15 de julio en el Teatro de la Zarzuela dentro de la tercera edición de los Premios a la Excelencia de la Persona que se entregarán en el marco del X Congreso Internacional de Excelencia organizado por la Comunidad de Madrid. El intérprete participará en la próxima temporada del coliseo de la calle Jovellanos cantando una de las funciones de ‘Luisa Fernanda’ para celebrar los 50 años de su debut en Madrid en ese mismo escenario.


Estos galardones reconocen la trayectoria humana y profesional de ilustres personas que, con su dedicación y trabajo, han conseguido destacar en sus campos de actuación.

Los otros 10 galardonados serán Marcelino Oreja, jurista, político y diplomático español (Premio Excelente en el Ámbito Institucional Europeo); Fernando Iwasaki, escritor y profesor de la Universidad Loyola de Andalucía (Premio Excelente en el Ámbito Iberoamericano); José Ignacio Goirigolzarri, presidente de Bankia (Premio Excelente en el Ámbito Empresarial); Luis Gallego, CEO de Iberia (Premio Excelente en el Ámbito Turístico); Elena García Armada, ingeniera del CSIC que lidera el grupo de trabajo que ha desarrollado el primer exoesqueleto biónico para niños con atrofia muscular espinal (Premio Excelente en el Ámbito Científico-Sanitario); Antonio Garrigues, presidente de la Fundación Garrigues (Premio Excelente en el Ámbito Jurídico-Social); Carmen Iglesias, directora de la Real Academia de la Historia (Premio Excelente en el Ámbito Tecnológico-Educativo); Felipe Reyes, capitán del Real Madrid Baloncesto (Premio Excelente en el Ámbito Deportivo); Lita Cabellut, artista (Premio Excelente en el Ámbito Cultural); y Lucio Blázquez, empresario hostelero y propietario de Casa Lucio (Premio Embajador de Madrid).

PLÁCIDO DOMINGO LIDERA LA RUEDA DE PRENSA DE GIOVANNA D´ARCO EN EL TEATRO REAL Y PONE FIN A SU TEMPORADA 2018/2019


Información Giovanna d´Arco, Teatro Real

El Teatro Real finalizará su temporada con tres funciones de Giovanna d’Arco, de Giuseppe Verdi, en versión de concierto, los días 14, 17 y 20 de julio, con dirección musical de James Conlon, que ya demostró su sensibilidad y hondura en la lectura de páginas verdianas con Las vísperas sicilianas (2014), Luisa Miller (2016) y Macbeth (2017).

Plácido Domingo, que viene interpretando en los últimos años algunos de los más grandes papeles para barítono de Giuseppe Verdi ─los roles titulares de Simon Boccanegra, Nabucco, Rigoletto y Macbeth; Miller, en Luisa Miller; Francesco Foscari, en I due Foscari; Conte di Luna, en Il trovatore; Giorgio Germont, en La traviata; o Rodrigo, en Don Carlo─, encarnará en esta ocasión a un personaje menos conocido por el público: Giacomo, de la ópera  Giovanna d’Arco, que se escuchará por primera vez en el Teatro Real.

Domingo actuará junto con la soprano Carmen Giannattasio (Giovanna), que debutará en el Real, el tenor Michael Fabiano (Carlos VII) -que ya actuó en Cyrano de Bergerac en 2012 e I due Foscari en 2016, también junto a Plácido Domingo-, el tenor Moisés Marín (Delil), el barítono Fernando Radó (Taldot) y el Coro Titular del Teatro Real, preparado, como siempre, por Andrés Máspero. Con excepción de Plácido Domingo, todos los solistas, James Conlon y el Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real interpretarán la partitura verdiana por primera vez.

Rueda de prensa, viernes 12 de julio, 2019

Plácido Domingo cierra de nuevo temporada en el coliseo madrileño, levantando una enorme expectativa en los medios, algunos de los cuales, especialmente gráficos, acudieron masivamente a captar esos instantes previos con el cantante, en los salones contiguos al de la rueda de prensa.

Traje claro y robusto, como fue siempre, estiloso, todavía recordamos la constelación de actuaciones de Los 3 Tenores en todos los teatros y los estadios de medio mundo: faltan Luciano Pavarotti, fallecido y Josep Carreras, el tenor catalán retirado desde hace años, pero su estela y su talento siguen vivos y presentes. Rodeado como siempre de un halo casi religioso para los amantes del género lírico, la sala estaba al completo. Junto al director artístico, Joan Matabosch, el director musical, James Conlon de la producción verdiana Giovanna d´Arco, el tenor Michael Fabiano y el director gerente del Real, Ignacio García-Belenguer.
 Domingo se explayó comentando su propia trayectoria musical (lo saludé personalmente por primera vez en el entonces Covent Garden de Londres, cuando cantaba en la Fanciulla del West, en 1977).

Todos éramos muy jóvenes entonces, el menos, pero comenzaban entonces los relumbrones de una carrera, donde, surfeando de la tesitura de tenor a barítono, sigue conquistando los públicos y casi toda la crítica española e internacional.

Plácido Domigo habló del libreto de la ópera, de Schiller, el escritor original, siempre libre a la hora de interpretar los mitos de la historia, y también de la política española de última hora, confiando, como expresó, más o menos, en que “continúe la democracia en este país como estos últimos cuarenta años y España sea reconocida como una democracia en el mundo”. 
Hubo una mención, ya habitual, a su condición de madrileño y a su casa natal, en la calle Ibiza, 30, muy cerca del Parque del Retiro. Prometió cerrar la próxima temporada, en 2020, si "sigue con la salud vocal", en el papel de Germont padre, de La Traviata.

A continuación, un resumen escogido de las intervenciones en la rueda de prensa, presentada por Ignacio García-Belenguer y su relato de esta temporada, con Joan Matabosch, James Conlon (en español) y el propio Domingo, que abandonó la reunión con la prensa, sonriendo, diciendo que “su nieto daba concierto a la una de la tarde”. Era ya esa hora en este huso horario, pero el artista, que es un optimista nato, aseguró que llegaría a tiempo.
Lucky, lucky man.

Fotos  y texto rueda de prensa, Alicia Perris
Webmaster, Julio Serrano

miércoles, 10 de julio de 2019

EL TEATRO REAL CIERRA POR VACACIONES ESTIVALES HASTA SEPTIEMBRE. UN APASIONANTE Y CONMOVEDOR "TROVATORE" EN EL TEATRO REAL DE MADRID

UN TROVATORE LÍRICO Y APASIONADO EN EL TEATRO REAL DE MADRID

Teatro Real de Madrid, 9 de julio de 2019, primero de tres elencos.
“Dramma” en cuatro partes
Música de Giuseppe Verdi (1813-1901)
Libreto de Salvatore Cammarano, basado en la obra de teatro El trovador (1836), de Antonio García Gutiérrez. Estrenada en el Teatro Apollo de Roma, el 19 de enero de 1853 Y en el Teatro Real el 16 de febrero de 1854
Coproducción TR con Opera de Montecarlo y La Royal Danish Opera de Copenhague
Coro y Orquesta Titulares del Teatro Real

Elenco artistico
Director musical I Maurizio Benini
Director de Escena I Francisco Negrín
Escenógrafo y Figurinista I Louis Desiré
Iluminador I Bruno Poet
Director del Coro I Andrés Máspero

Reparto
El conde de Luna I Ludovic Tézier
Leonora  I Maria Agresta
Azucena I Ekaterina Semenchuk
Manrico  I Francesco Meli
Ferrando I Roberto Tagliavini
InÉs  I Cassandre Berthon                                
Ruiz I Fabián Lara                                
Un mensajero I Moisés Marín

Patrocinado por ENDESA

"Lasciate ogni speranza voi ch´entrate". Inferno, Canto III. "La Divina Commedia" di Dante


Mala fama de trama confusa e incongruente ha tenido El trovador, un drama romántico situado en la Zaragoza de la Edad Media. Escrito por Antonio García Gutiérrez, la mayor parte de la acción se desarrolla en una torre de planta rectangular del Palacio de la Aljafería.

Debido a esta historia, el pueblo comenzó a llamar a la torre como «del Trovador», denominación que perdura hasta el día de hoy y que ha sido adoptada por los eruditos en estudios versados sobre el castillo de la capital aragonesa.
Salvatore Cammarano, recuperó de esta obra clásica de la literatura española, que en tiempo se estudiaba en institutos y facultades de medio mundo hispanohablante, los grandes atractivos del repertorio verdiano: la polivalencia freudiana de sus personajes, la terrible y omnipresente vendetta, en este caso, el asunto de los hermanos perdidos e intercambiados de pequeños o al nacer, (ya muy visitado en la literatura grecolatina), los amores y emociones descontrolados, poco adaptativos como diría un psicólogo cognitivo conductual de nuestra época, más superficial que las teorías del genio vienés de Bergastrasse, las relaciones edípicas cargadas de significado y de drama, nunca resueltas, la muerte, simbolizada en la versión del Real, en un niño que pasea de lado a lado de la escena el símbolo inconfundible de la guadaña, que todo lo destroza y todo lo siega.

No faltan los apuntes protorracistas o francamente partidarios de la figura jurídica que hoy se denominaría “incitación al odio”, porque la protagonista desalmada del relato es una gitana, con toda la parafernalia con que los poco amigos de la diferencia, definen a la etnia de Juan de Dios Ramírez Heredia. Pero eran otras épocas, se supone, aunque no sea una excusa para el escarnio de un pueblo que lleva siglos asentado en la Península Ibérica. Hoy no se llevaría esta concepción social o estaría penada por ley, como se ha dicho, por  ”políticamente incorrecto”

El estreno de El Trovador, realizado en el Teatro del Príncipe el 1 de marzo de 1836, ha sido uno de los más recordados de la historia del drama español. Según las reseñas de la época, el mismo dramaturgo salió para recibir los aplausos del público. Escrito en prosa y verso, este drama de raigambre histórico tiene sendos nexos con el Macías de Mariano José de Larra.

Efectivamente, El trovador se considera una de las obras maestras del romanticismo español. Se inscribe en la vertiente liberal del romanticismo, visto que el trasfondo histórico de la obra radica en un conflicto entre una figura emblemática de la nobleza tradicionalista (Don Nuño, Conde de Luna) y un héroe marginado y humilde (el trovador, Manrique).


Como muchas obras del teatro romántico y el universo habitual de la ópera, el final es desestabilizante, angustioso, un poco a la manera de las tragedias griegas, conocidas o intuidas a priori, aquí con un coro, el Intermezzo, dirigido por Andrés Máspero con la eficiencia, la fluidez, ese saber hacer que proviene de la comprensión del trabajo que se realiza cada día, con esfuerzos, sin improvisaciones y con mucho amor. Bravi sempre tutti e tutte.

Verdi fue quien tuvo la idea de componer una ópera sobre el tema de García Gutiérrez, encargando a Salvatore Cammarano la redacción del libreto. El poeta napolitano murió súbitamente en el año 1852, poco después de concluir el libreto, y Verdi, que deseaba hacer algunos añadidos y modificaciones, recurrió a la intervención de un colaborador de Cammarano, Leone Emanuele Bardare. Este, que trabajó bajo las precisas instrucciones del compositor, cambió la métrica de la canción de Azucena (de septetos a dobles quintetos) y añadió el cantable de Luna (Il balen del suo sorriso) y el de Leonora (D'amor sull'ali rosee ).

Esta obra quedó marcada por dos muertes fundamentales en su desarrollo, aunque de diversa índole: la muerte del libretista Cammarano y la de la madre de Verdi, que añadió esta pérdida, a la lista de sus grandes desgracias personales siendo aún joven: la de su mujer y sus dos hijos en escaso lapso de tiempo.
Si hay algo que caracteriza esta producción del Real es la entrega absoluta de los participantes en la concepción y puesta a punto de todos los elementos que la han convertida en una ópera conseguida y un proyecto ejemplar.

Junto con las también muy famosas e interpretadas "Rigoletto" y "La Traviata" forma parte de la llamada "trilogía popular" verdiana.

Ahora se presenta en el Real con un excelente y completo programa de mano, con textos de Francisco Negrín, diector de escena de Il Trovatore, Joan Matabosch, director artístico del Teatro Real y Francesco Izzo, diector del Departamento de Música de la Universidad de Southampton. Estos exégetas toman partido por el libretto, la musica verdiana y el pathos.

Así, habría que citar, también, que a menudo se olvidan, los responsables de la esgrima y las escenas de lucha escénica, Jesús Esperanza y Enrique Inchausti, que posibilitan las fintas y las peleas de los protaganistas, mientras siguen cantando.
Justo es citar a todos los actores y miembros del cast sin cuya actuación y eficacia se caería todo el entramado sobre el que descansa esta composición: Cassandre Berthon, en el papel de Inés, cumplida y generosa dama de Leonora, el Ruiz de Fabián Lara, el mensajero de Moisés Marín, la madre de Azucena, Sophie Garagnon, y el fantasma de la gitana, Saúl Esgueva y Eneko Galende y los actores Ariel Carmona, Alvaro Hurtado, Kike Inchausti, Javier Martínez, Xavier Montesinos, Miguel Ángel Moreiras, Giuseppe Romano y los niños David Carasa, Inai Galende, Darío Hernández y Cristina Sánchez.

Si ya hemos mencionado la fantástica actuación del coro, hay que reseñar el comedimiento y el cuidado del director musical, Maurizio Benini, atento no solo a los instrumentos, sino también a lo que sucede en escena. Sin grandes alharacas dirige y concierta con estilo una partitura difícil también por archiconocida y a unos protagonistas que están en todo momento al máximo de sus exigencias vocales y actorales.

Con un perfume a ópera del siglo XX, por lo respetuosa y clásica, pero con un sesgoinefable que nos habla de actualidad y absoluto presente, el director de escena, Francisco Negrín y su equipo de figurinistas e iluminación, Louis Désiré y Bruno Poet respectivamente, diseñan un espacio abierto, que contrasta con el clima fóbico de toda la partitura y el argumento.

Los cantantes son capítulo aparte: poderosa la interpretación en la gestión vocal de Ekaterina Semenchuk, enfundada en un simple hábito, con la cara tiznada y unos graves de enciclopedia, dota a su personaje, clave en la trama, de una hondura psicológica notable. Es musical, tiene plasticidad, es generosa en su hacer y comunica.

Leonora tiene la responsabilidad de ser uno de los goznes importantes del argumento. A cargo de María Agresta, es solvente, fiable en el desarrollo de las agilidades, con una capacidad vocal amplia y bien timbrada, buena técnica, fiato y fraseo.

Ludovic Tézier compone un conde de Luna en su compleja malignidad, cuya pasión por Leonora nos induce a la compasión, por lo perdido y desesperado de su situación amorosa. Buena dicción para un no nativo, chorro de voz y excelente técnica, lo acompañan un tenor muy verdiano y delicioso, en instrumento vocal y capacidad teatral, Francesco Meli, que defiende un Manrico decidido, pero a la vez, tierno y entregado.
Y finalmente, last but not least, de una sorprendente galanura, recia y varonil, el Ferrando de Roberto Tagliavini, con una emisión hermosa y sólida como una roca, a destacar. Sorprendió y convenció a todos.

Gran do de pecho de todo los equipos que construyen la estructura minuciosa y volcada a la ópera en este caso del Teatro Real de Madrid, para un Trovatore que además fue ampliamente difundido en instituciones colaboradoras con esta producción verdiana que comienza el cierre de la presente temporada.

Con la sala llena, donde tal vez faltó adecuación de la climatización, porque hacía demasiado calor, el público aplaudió el despliegue y el esfuerzo de todos, aunque podría haber insistido más en los reconocimientos, pero fuera esperaban la Plaza de Oriente, los restaurantes y la sociedad de amigos y había que pasar a otra cosa.
Sin embargo, como decía Plauto al final de sus comedias, indicación que siguieron algunos de los dramaturgos del Siglo de Oro español, el nivel de excelencia es claro y evidente. Por favor, como os ha gustado el espectáculo, “aplaudite”. Encore. Encore.



Alicia Perris

lunes, 8 de julio de 2019

RECITAL DE LA SOPRANO SONYA YONCHEVA, MUY CERCA DE SER MADRE, EN EL TEATRO REAL DE MADRID

Sonya Yoncheva, soprano. Antoine Palloc, pianista. Domingo 7 de julio, 2019
Teatro Real de Madrid, 20 horas

VOCES DEL REAL

I

GIUSEPPE VERDI (1813-1901) - Perduta ho la pace

 Il tramonto
 Nel horror di notte oscura
 Ad una Stella
 In solitaria stanza
 L’Esule

II

RUGGERO LEONCAVALLO (1857-1919) - Vieni Amor Mio

GILDA RUTA (1853-1932) - Voglio morir con te

PAOLO TOSTI (1846-1916) - L'Ultimo bacio
Ideal

GIUSEPPE MARTUCCI (1856-1909)- Al folto Bosco

PIER ADOLFO TIRINDELLI (1858-1937)- Amore, Amor!

GIACOMO PUCCINI (1858-1924)

Sole e Amore
Terra e Mare
Mentia l´avviso
Canto d´anime

El coliseo capitalino español recibió de nuevo a la soprano búlgara Sonya Yoncheva, en el que es sin duda el mejor momento de su carrera. La madurez que atraviesa esta extraordinaria intérprete, cuyos primeros pasos tuvieron lugar en el proyecto Ópera Estudio del Teatro Real hace ya algunos años (2009), nos sumerge ahora en un recital en el que, acompañada por el pianista Antoine Palloc, interpretó obras de Leoncavallo, Puccini o Verdi, entre otros.

A  Yoncheva se la espera, el próximo noviembre en el Real,  con “El Pirata” de Bellini junto a Javier Camarena, asiduo de esta sala.
A falta de un programa de mano más completo (este era un fotocopia de urgencia), adjuntamos algunos datos de la soprano protagonista del recital.
Esta artista búlgara, Sonya Yoncheva nació el 25 de diciembre de 1981 años) en Plovdiv, Bulgaria y fue educada en el Conservatoire de Musique de Genève y además estudió piano y voz en la Escuela Nacional de Música y Danza en su ciudad natal. Durante sus años adolescentes, presentó un programa musical en la televisión búlgara y ganó varios concursos de música en Bulgaria en 2000 y 2001, incluyendo un premio "Cantantes del Año 2000" junto con su hermano, en el concurso "Hit-1", organizado y producido por la Televisión Nacional búlgara. En 2009, obtuvo un Master en canto clásico del Conservatoire de Musique de Genève.

Yoncheva fue invitada a la academia para jóvenes cantantes "Jardin des Voix", de William Christie, en 2007 y continuó trabajando en el repertorio barroco con este maestro, y también con Emmanuelle Haïm. Ganó el primer premio femenino en el concurso Operalia en 2010.​ Su debut en la Metropolitan Opera House fue en noviembre 2013, en el papel de Gilda en Rigoletto, adelantando su debut oficial, anteriormente planificado.​

En el Met, en 2014, tuvo lugar su debut escénico como Mimì (La bohème) en noviembre y compartió el papel de Violetta (La traviata) en diciembre.​ En 2015 apareció como Desdemona en la nueva producción de Otello que abría la temporada del Met, y en septiembre de 2016 debutó como Norma en la Royal Opera House, donde también cantó Antonia en Les contes d'Hoffmann en octubre del mismo año.

Fue en junio de 2017 cuando llevó a cabo su presentación en el Teatro alla Scala como Mimì en La bohème e inauguró el papel titular de Tosca en las temporada 2017/18 del Met, con gran éxito de crítica. Yoncheva estableció un récord al ser la primera cantante que participa con papeles protagonistas en tres transmisiones en directo del Met en una sola temporada (Tosca, Mimi en La bohème y Luisa Miller, en la temporada 2017/18).

La aparición de nuevos papeles en la temporada 2017/18 incluyen Luisa Miller en el Met y Elisabetta de Valois en Don Carlo en la Ópera de París. Para su debut como Imogene en Il pirata de Vincenzo Bellini en el Teatro alla Scala en junio 2018, la primera producción de la obra después de la legendaria producción de 1958 con Maria Callas, la prensa proclamó que su interpretación seguramente "verá a Yoncheva introducirse en el salón de la fama de La Scala junto a Callas".​ En verano de 2018 Yoncheva cantó el papel de Poppea en L'incoronazione di Poppea en el Festival de Salzburgo.

La “saison” actual, comenzó con el papel titular de Médée en una producción de la Staatsoper de Berlín dirigida por Daniel Barenboim. Otras interpretaciones en 2018/19 incluyen Desdemona en Otello y el papel titular de Iolanta en el Met, Desdemona en una nueva producción del Festspielhaus Baden-Baden y en la Philharmonie de Berlín, Tosca en la Staatsoper de Berlín y la Ópera de París, Norma en la Ópera Estatal de Baviera, La traviata en el Teatro alla Scala y Médée en el Festival de Salzburgo.​

Yoncheva está casada con Domingo Hindoyan, director de orquesta venezolano, por esa razón se expresa con soltura en español, idioma que utilizó para comunicarse con el público. Residen en el Cantón de Vaud, Suiza. La pareja tiene un hijo, Mateo, nacido el 6 de octubre de 2014, que hizo las delicias de su mamá al final de cada interpretación y de los asistentes de las primeras filas, aplaudiéndola y sacando sus manitas fuera del palco para saludarla.

La cantante, en estado de buena esperanza, de 7 meses, cantó con holgura un repertorio muy conocido y emocional, aunque de una gran contención. Buena la dicción para una no nativa de la lengua del Dante, conservado el fiato a pesar de la reducción evidente de los espacios corporales por su situación pasajera de “mamma”, buen fraseo, las obras escogidas con inteligencia, le permitieron moverse casi constantemente en un registro central, sin grandes esfuerzos en el grave ni acrobacias en el agudo, aunque le faltó en esta zona tersura y comodidad, más solvencia.

Sosteniendo su abultado vientre a lo Meghan Markle, lo que no le impidió lucir dos modelos muy sugerentes y femeninos, el segundo, azul cobalto, muy escotado, dejaba ver unos pechos rotundos de futura madre y unas piernas conservadas que acababan en unos zapatos de tacón nude.

Si siempre su presencia escénica fue atractiva y elegante, en estos momentos lo sigue siendo aún más y recuerda a aquella Montserrat Caballé que, hace muchas décadas, escandalizó al público del Teatro Colón de Buenos Aires, cantando la Manon de Massenet, con una gestación prácticamente a término.


Yoncheva se vio bien acompañada por Antoine Palloc, pianista francés nacido en Niza, alumno de Catherine Collard, Dalton, Baldwin y Martin Katz en el Westminster Choir College y la Universidad de Michigan. Sensible a las condiciones y características de la soprano búlgara, no le faltó el humor cuando la cantante, esbozó un coqueteo superficial con él, al hilo de una de los encore, de la Carmen de Bizet.

Hubo cuatro propinas donde la artista lo dio todo, ya más relajada, viendo asegurado el éxito de su concierto: “Dove lieta usci” de “Bohème”, la habanera de “Carmen” y el “O mio babbino caro” de “Gianni Schichi”  (una partitura tradicionalmente y con honor, defendida en todas las salas del mundo por María Callas en su día) y el “Adieu, notre petite table” de la “Manon” de Massenet, aunque desgraciadamente, no hubo ningún recuerdo para la rica y apasionante tradición musical del sur de Italia, cuajada de clásicos conocidos y cantados  por todos en este tipo de recitales.

Algunos la aplaudieron en pie, saludó con el pianista y así pareció cambiar temporalmente la desolación de algunos asistentes al recital, por la semana trágica de incendios en localidades adyacentes de Madrid, arrasadas por el fuego, donde desaparecieron hasta hoy muchos animales desalojados de sus granjas ante la cercanía del incendio.

Que a todos nos encuentre Sonya Yoncheva más apaciguados y felices en su futuro regreso otoñal, aunque su música fue un lenitivo y un apaciguamiento terapéutico para seguir esperando, confiando, en la normalización de todas las cosas y situaciones en la Sierra Oeste de Madrid, donde ardieron Cenicientos, Cadalso de los Vidrios y parte de los límites de Rozas de Puerto Real. Confiemos. Que así sea.

Alicia Perris