sábado, 1 de febrero de 2014

ARCIMBOLDO EN LA FUNDACION MARCH



DESDE EL 31 DE ENERO AL 2 DE MARZO EN LA
 FUNDACIÓN JUAN MARCH




“GIUSEPPE ARCIMBOLDO.
DOS PINTURAS DE FLORA”

ES UNA EXPOSICIÓN DE PEQUEÑO FORMATO, QUE MUESTRA POR PRIMERA VEZ EN PÚBLICO DOS MAGNÍFICOS ÓLEOS SOBRE TABLA PINTADOS POR EL ARTISTA ITALIANO (1526-1593)

 Continuando el modelo de las muestras dedicadas a Giandomenico Tiepolo en 2012 y a los Bodegones flamencos y holandeses del siglo XVII en 2013, la Fundación Juan March (www.march.es, Facebook y Twitter:fundacionmarch) presenta, a partir del viernes 31 de enero y hasta el 2 de marzo,   una exposición de pequeño formato, con pocas pero exquisitas obras y un montaje sumamente cuidado: GIUSEPPE ARCIMBOLDO. DOS PINTURAS DE FLORA, en la que por primera vez se mostrarán públicamente dos magníficos óleos sobre tabla pintados por el artista italiano, uno en 1589 y el otro alrededor de 1590. Ambos pertenecen a colecciones particulares y –aunque conocidos en la bibliografía al uso– no han formado parte de las últimas grandes exposiciones sobre el artista. 

 
 Flora y Flora meretrix, las obras que constituyen esta muestra, fueron celebradas en su momento como obras maestras, y son dos ejemplos de las llamadas “teste composte”, las características “cabezas compuestas” realizadas por Arcimboldo con el excepcional virtuosismo de un miniaturista que era, además, poseedor de un serio conocimiento científico de la flora y la fauna. El artista conforma ambas cabezas y bustos a base de flores, pequeños animales y otros elementos del mundo natural, elegidos con precisión y relacionados con el asunto a representar, pero únicamente reconocibles al contemplar de cerca las obras. Cada una de las Floras de la exposición representa una de las dos tradiciones clásicas que arrancan del mito de Cloris, quien, preñada por Céfiro, dios del viento, se transformó en la ninfa Flora y trajo el color a una tierra hasta entonces monocroma: las dos Floras son la ninfa Flora, representación de la primavera y alegoría de la concordia y la fecundidad natural, virtuosa y casta, y la Flora meretrix, mundana y sensual.

Los marcos actuales son diseño del reconocido historiador italiano Federico Zeri (1921-98), que utilizó la técnica clásica de las pietre dure, muy empleada en la época de Arcimboldo, cuyo rico colorido resalta y prolonga el de las pinturas.
 La fantasía e ingenio de la obra de Arcimboldo, requerido por emperadores y halagado por sabios y poetas, fascinó a sus contemporáneos, pero -como señala Miguel Falomir en su ensayo- tras su muerte su obra cayó en un olvido del que no saldría hasta los años treinta del siglo pasado, cuando Alfred H. Barr Jr., el fundador y primer director del MoMA de Nueva York, lo reivindicara como precursor de surrealistas y dadaístas y lo emparejara con estos en la célebre exposición Fantastic Art, Dada, Surrealism (1936-37). A partir de entonces, historiadores y especialistas recuperaron el personalísimo estilo de Arcimboldo y lo consagraron como uno de los grandes artistas del siglo XVI.

Con motivo de esta muestra, se ha publicado un catálogo que recoge un ensayo de Miguel Falomir, Jefe del Departamento de Pintura Italiana y Francesa (hasta 1700) del Museo Nacional del Prado, y otro  texto sobre los marcos de ambas pinturas, a cargo de  Lynn Roberts y Paul Mitchell.

Miguel Falomir dará en la Fundación Juan March, los días 25 y 27 de febrero, dos conferencias: GIUSEPPE ARCIMBOLDO: SU VIDA, SU OBRA, SU TIEMPO.

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